“Tu banco nunca te ha hecho ganar dinero pero nosotros sí lo haremos”

Los falsos expertos bursátiles tenían perfectamente detallado cómo actuar

Los comerciales tenían un sueldo base de menos de 1.000 euros, y cobraban un 15% del dinero que atraían

La incultura financiera en España es abismal. Estamos sujetos a trabajar con los bancos pero, ¿cuándo le ha hecho ganar dinero su banco? Nunca. Nosotros sí que lo conseguiremos”. Este era parte del argumentario que utilizaban los comerciales del chiringuito financiero desmantelado el lunes por la Policía Nacional, operación de la que informó el martes CincoDías en su edición online. Este periódico también destapó en noviembre de 2016 la operativa de uno de los nombres con los que operaba la red, Stockscall

Estas frases lapidarias forman parte del argumentario que utilizaba el equipo de comerciales del chiringuito financiero desmantelado el lunes para captar clientes.

De acuerdo con la policía, los falsos expertos bursátiles tenían perfectamente detallado cómo actuar para tratar de imponerse a cualquier duda que tuviera el particular.

“Por favor, déjeme que continuemos esta operación. No es frecuente que se den estas oportunidades en el mercado”, transmitían al particular para vencer sus reticencias.

“Queremos que no deje la oportunidad de trabajar con nosotros para sacar rendimiento de su capital en un corto periodo de tiempo”, explicaban.

También utilizaban el argumento de que les proponían operaciones diseñadas para clientes con un patrimonio muy superior.

“Te planteo que me contrates. Al igual que en un momento determinado puedes contratar un abogado, igual que tienes un asesor fiscal, en estos tiempos es importante tener un equipo profesional que te diga cómo, cuándo y dónde colocar tu dinero”.

Los comerciales tenían un sueldo base de algo menos de 1.000 euros, y cobraban un 15% del dinero que lograban atraer de sus clientes.

Inicialmente se exigía que las falsas operaciones tuvieran un importe mínimo de 5.000 euros, pero en los últimos meses se había bajado el importe a 1.000 euros.

De acuerdo con la policía, los comerciales trabajaban para varias empresas diferentes, como Plataforma VLT, Centrum Platinum, Gestión de Patrimonios Platinum, First Business Orientatum... Los trabajadores de los centros de atención telefónica no se conocían entre sí, pero los cabecillas eran los mismos.

De acuerdo con los investigadores, dos de ellos tenían antecedentes policiales y, en concreto, uno había sido condenado en 2017 por estafa mediante sentencia firme. Un tercero, de profesión abogado, asesoraba para la comisión del delito.

En los últimos meses, la trama delictiva había aumentado la contratación de personal, lo que obligó a la policía a evitar que más clientes cayeran en la red tejida por los estafadores y desencadenó la intervención.

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