China denuncia a EE UU ante la OMC y anuncia más apertura comercial

El país asiático reducirá significativamente los aranceles a la importación de vehículos

Persigue reducir el abultado superávit comercial que acumula

China denuncia a EE UU ante la OMC y anuncia más apertura comercial

El presidente chino, Xi Jinping, prometió hoy más protección de los derechos de propiedad intelectual y una bajada de aranceles a la importación de productos extranjeros, pero sin aludir a la creciente tensión comercial con EEUU en el discurso de tono pacífico y aperturista que dio en el Foro de Boao.

La estrategia de desarrollo de la segunda potencia económica mundial consistirá en abrirse al exterior, sobre todo en sectores como el financiero (banca y seguros) o el automovilístico, para el que anunció una reducción de los aranceles a la compra de vehículos extranjeros.

"Tomaremos la iniciativa para expandir las importaciones", señaló Xi en su discurso de apertura. El mandatario también ha señalado que el país "trabajará duro" para importar más productos que sean "competitivos y necesarios para el pueblo chino". Buscará "un avance más rápido hacia la adhesión al Acuerdo de Compras Gubernamentales en la Organización Mundial del Comercio (OMC)", afirmó. 

China aumentará así su volumen de importaciones con el objetivo de equilibrar su balanza comercial, en la que acusa un fuerte superávit económico visto con recelo en el exterior, y de ofrecer más productos competitivos a la población.

Xi destacó que China reforzará la protección de los derechos de propiedad intelectual tanto de empresas nacionales como internacionales (una inquietud constante de las foráneas) y que "cumplirá con las reglas del comercio internacional, aumentará la transparencia y fomentará la competencia del mercado", oponiéndose al monopolio.

Denuncia a la OMC

Pese al discurso conciliador de Xi, el Gobierno chino presentó a la vez formalmente ante la OMC una denuncia contra EEUU por los aranceles del 25% y del 10%, respectivamente, que Washington ha impuesto a determinados productos de acero y de aluminio procedentes del gigante asiático.

Se trata de la segunda denuncia de Pekín ante la OMC después de la que presentó el pasado día 5 de abril por los aranceles por valor de 50.000 millones de dólares que EEUU ha anunciado que impondrá a una lista de 1.300 productos chinos. Estos productos incluyen tecnología punta de las industrias aeroespacial y robótica.

En concreto, en su denuncia entregada a los países miembros de la OMC este martes, China pide consultas con EEUU para resolver la disputa sobre los aranceles a las importaciones de acero y aluminio, pues entiende que la medida viola provisiones del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1994 y del Acuerdo sobre Salvaguardias de la organización multilateral.

Revisión de la lista negra de empresas extranjeras

Además, de aquí a junio el Gobierno culminará la revisión de la lista negra de sectores en los que se prohíbe o limita la entrada de empresas extranjeras, y que se eliminarán las restricciones al capital foráneo en algunos segmentos para facilitar la asignación de recursos.

Todo ello servirá para crear un "ambiente atractivo para la inversión" exterior, un mensaje que Xi repitió reiteradamente en la conferencia económica de Boao, considerada el "Davos asiático", que comenzó el domingo en la ciudad homónima de la isla tropical de Hainan, fue inaugurada oficialmente hoy y concluye mañana.

A pesar de la escalada de tensión que se ha producido recientemente entre China y EEUU por las respectivas imposiciones de aranceles, una "batalla" que desató el presidente Donald Trump, su homólogo chino mostró un tono no beligerante y no hizo ninguna mención directa a la situación comercial entre ambas potencias.

Sí recalcó, no obstante, que "la mentalidad de la Guerra Fría está ahora más fuera de lugar que nunca" y que "solo el desarrollo pacífico puede dar resultados beneficiosos para todos".

"Apertura o aislamiento, progreso o retroceso, la Humanidad tiene una gran decisión que tomar", planteó ante una audiencia que contaba con la presencia de Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), o de Antonio Guterres, secretario general de la ONU.

Felicitaciones del FMI

En su discurso posterior, Lagarde felicitó a Xi por su afán aperturista y celebró especialmente la prometida protección de los derechos de propiedad intelectual, aunque recomendó al país que termine con las fracturas digital, regulatoria y de innovación.

Los sectores económicos a los que hizo referencia Xi para liderar la apertura económica de China fueron el financiero, sobre todo la banca y los seguros, el automovilístico, las manufacturas y la industria de semiconductores.

Avanzó que se aprobarán medidas para atraer activos extranjeros del sector bancario y de inversiones, al tiempo que en el sector seguros se reducen los requisitos al capital extranjero y a los negocios domésticos para expandirse.

La liberalización de las finanzas se culminará "pronto", vaticinó, y "el sector financiero chino será más competitivo", con más áreas de cooperación entre China y los mercados internacionales.

China celebra este año el cuadragésimo aniversario de la apertura de su economía, un rumbo que fue "clave" para alcanzar el ritmo de crecimiento medio del 9,5 % anual de su Producto Interior Bruto en las últimas cuatro décadas, resaltó Xi, quien apuntó que "solo se puede conseguir más crecimiento con más apertura".

"La apertura es una decisión estratégica necesaria para el desarrollo. Impulsar la globalización económica beneficiará a todo el mundo", concluyó Xi.

Detalles de la denuncia

La solicitud para la celebración de consultas inicia formalmente una disputa en la OMC. Las consultas proporcionan a ambas partes la oportunidad de discutir durante 60 días el litigio y de hallar una solución mutuamente satisfactoria sin tener que dar otro paso en el conflicto ante la OMC. Si las consultas no prosperan en ese plazo de 60 días, China puede pedir a la Organización Mundial del Comercio que se establezca un panel de resolución de disputas, algo que EEUU puede bloquear una única vez la instalación de dicho órgano.

China alega en su denuncia ante la OMC que las medidas estadounidenses violan el GATT y el Acuerdo de Salvaguardias porque, EEUU "no han formulado una determinación adecuada ni ha dado una explicación razonada y adecuada" sobre los motivos que le han llevado a imponer los derechos de importación adicionales del 25 % y del 10 % respectivamente a productos de acero y aluminio chinos.

Washington solo menciona, según Pekín, la "evolución imprevista de las circunstancias" y que las importaciones chinas "han aumentado en tal cantidad" y se realizan "en condiciones tales" que "causan o amenazan causar un daño grave a los productores nacionales".

De acuerdo con la denuncia de China, EEUU "tampoco ha cumplido los requisitos de procedimiento apropiados", como, por ejemplo, los procedimientos de notificación y consultas, ni ha aplicado las medidas correctamente en cuanto al requisito de que se impongan por ejemplo "únicamente durante el período que sea necesario"

Asimismo, Pekín sostiene que los aranceles estadounidenses "exceden de los derechos fijados en la lista de concesiones y compromisos de EEUU" con la OMC y "no han eximido los productos de China" que se ven afectados por ese "exceso" en los aranceles.

China también alude a la presunta discriminación o "aplicación selectiva" de la medida estadounidense, pues ha eximido a varios Estados miembros de la OMC, como Canadá, México, Australia, Argentina, Corea del Sur, Brasil y la Unión Europea (UE).

Por último, Pekín alega que Washington "no ha aplicado de manera uniforme, imparcial y razonable sus leyes, reglamentos, decisiones judiciales y disposiciones administrativas relativos a las medidas en litigio" ante la OMC

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