Siete riesgos para la economía mundial

Las previsiones apuntan a un crecimiento global del 3%, pero hay razones para la incertidumbre

El presidente chino Xi Jinping con Donald Trump en una imagen de archivo.
El presidente chino Xi Jinping con Donald Trump en una imagen de archivo.

Nunca ha habido una mayor desconexión entre la aparente fortaleza de la economía global y la magnitud de los riesgos geopolíticos, financieros y militares. Por eso, hemos identificado esos riesgos para estar preparados.

La economía global se mantendrá fuerte en 2018. La economía de EE UU crecerá, Europa creará más trabajo y el consumo, la inversión y las exportaciones chinas serán fuertes. Los precios más altos de los productos básicos serán un estímulo para los exportadores de los mercados emergentes. Estos factores significan que la economía mundial se expandirá el 3% en 2018, por encima del ritmo promedio anual de 2,6% (2015-17).

Este panorama económico favorable es diferente de aquel en el que los titulares están dominados por la retórica proteccionista, disputas territoriales, terrorismo, el creciente ciberdelito e, incluso, la amenaza de una guerra nuclear. La economía mundial ha visto períodos de alto riesgo anteriormente. Hoy el riesgo mayor: a diferencia de otros períodos en las últimas décadas, los riesgos también se originan globalmente, ya que Estados Unidos abdica parcialmente de sus responsabilidades.

Con Trump, parece llegar el final del orden global liderado por USA y el comienzo de un nuevo orden. Aunque el nuevo orden surgirá en la próxima década, habrá un período de incertidumbre, a medida que múltiples poderes mundiales y regionales compiten por la influencia.

Los principales riesgos para el orden político y económico mundial son, entre los políticos: Estados Unidos convierte la retórica proteccionista en acción. Varios países salen de la zona euro

Entre los financieros: La crisis del mercado de valores desencadena una recesión económica; un gigantesco ataque cibernético paraliza la actividad online; los precios del petróleo bajan a medida que el acuerdo de la OPEP se desintegra; una posible crisis económica en China.

Y entre los militares: Las guerras subrogadas en Oriente Medio se hacen globales. Hostilidades en el Mar del Sur de China. Guerra en Corea.

Nada de eso puede parecernos extraño. Las bolsas mundiales entraron en un período de volatilidad pronunciado a principios de febrero, después de un largo “Bull Market”, elevando la preocupación de que podría ser el comienzo de una desaceleración pronunciada.

Proteccionismo y desplome del comercio mundial. Habrá un mayor crecimiento del comercio mundial en 2018-1919, impulsado por un fuerte aumento de las exportaciones en los mercados emergentes y crecimiento económico en China. Sin embargo, existe el riesgo de que Trump traduzca su retórica proteccionista en acciones más concretas que dañen severamente el comercio mundial.

Los dos escenarios preocupantes son la retirada de Norteamérica de NAFTA y sus medidas sancionadoras/restrictivas contra China, que provocarían una indeseable guerra comercial.

El poder de Pekín. El Partido Comunista de China (octubre de 2017) marcó un hito al declarar su búsqueda de estatus de “gran potencia líder con una fuerza militar de primera clase” para 2050. China intenta ser mucho más influyente en asuntos internacionales, en un momento en que la hegemonía global de Norteamérica está disminuyendo.

Si ocurrieran enfrentamientos militares, las consecuencias económicas serían significativas. El crecimiento económico sufriría y las redes regionales de suministro y las principales rutas marítimas podrían verse afectadas.

Cibertataques. Un ciberataque importante paraliza las actividades empresariales y gubernamentales

Existe el riesgo de que la frecuencia y la gravedad de los ciberataques aumenten en una medida tal, que las redes empresariales y gubernamentales puedan manipularse durante un período prolongado. Hubo ciberataques de alto perfil durante 2017, (WannaCry y Petya), que afectaron a numerosas redes mundiales, aunque el daño fue contenido. La guerra cibernética es emprendida por diferentes actores, tanto redes patrocinadas por estados como por redes criminales y emplean muchas técnicas. Algunos ataques recientes se han centrado en el uso de ransomware, para obtener ganancias financieras mediante la explotación de las vulnerabilidades de la red.

Recesión en China. Se espera que China registre otro año de crecimiento en 2018, pero hay dudas sobre cuánto tiempo puede retrasar su desapalancamiento sin generar problemas en un sector financiero demasiado estresado. Aunque no se quiera hablar de ello, China podría estar entrando en recesión.

El polvorín de Corea. Las tensiones entre USA y Corea del Norte han sido una constante geopolítica desde el final de la Guerra de Corea en 1953. Sin embargo, la situación en la Península Coreana actualmente parece más grave debido al progreso del régimen norcoreano en el desarrollo de un misil de largo alcance, que puede amenazar suelo americano. Aumentando más el riesgo, Trump ha adoptado una postura más dura hacia Corea del Norte.

Medio Oriente y energía. La rivalidad entre Arabia e Irán dura décadas. Se está intensificando y existe un riesgo pequeño, pero real, de conflicto directo entre los dos países en los próximos años, a medida que la región se polariza más entre las dos partes.

Con un Irán expansionista, combinado con una generación joven saudí encabezada por el príncipe heredero, Mohammed bin Salman al-Saud, esta tendencia se está revirtiendo. El príncipe heredero encabezó una intervención militar saudí en Yemen desde 2015 y un boicot contra Qatar, desde junio de 2017, ambos dirigidos a reducir la influencia iraní. Con Trump intensificando su retórica incendiaria y ampliando las sanciones unilaterales contra Irán, Estados Unidos está inflamando las tensiones en la región. En el peor de los casos, estas batallas podrían llevar a un conflicto más amplio en la región del Golfo, cerrando el estrecho de Hormuz y paralizando los mercados mundiales de energía. En un período en el que ya esperamos que las reservas mundiales de petróleo caigan, cualquier interrupción en el suministro del Golfo se traduciría rápidamente en un aumento repentino de los precios y, en consecuencia, afectaría severamente las perspectivas de crecimiento económico mundial.

Problemas en la zona euro. Es probable que Grecia deje la zona del euro a medio plazo. Posiblemente, otros países no le imiten, pero si lo hicieran, sería perjudicial para la economía europea y la mundial. Si más países dejaran la zona del euro –¿más Brexits?–, la economía mundial se desestabilizaría.

No decimos que lo peor vaya a suceder, sino que hay riesgos reales y hay que estar prevenidos.

Jorge Díaz Cardiel es Socio Director Advice Strategic Consultants. Autor de Clinton vs Trump y Trump. Año uno

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