Jordi Pascual: “Los ‘noodles’ son las nuevas pizzas y hamburguesas”

Es el consejero delegado de la cadena de comida asiática Udon

La compañía, con 43 restaurantes, va a abrir el primer local en Portugal

Udon

En los últimos años, los noodles, los fideos de pasta que son base de decenas de platos asiáticos, se han popularizado entre la población española a un ritmo frenético. Y gran parte del mérito lo tiene la cadena de comida japonesa especializada Udon, nacida en el barrio barcelonés del Born hace 14 años y que ya tiene 42 restaurantes repartidos por toda España, además de uno en Andorra. Su cofundador y consejero delegado, Jordi Pascual (Barcelona, 1974), recuerda que la apuesta del grupo es el crecimiento: “Abrir entre 15 y 17 locales por año hasta 2020. Y volver a salir del país; ya tenemos un destino cerrado”.

El único local fuera de España está en Andorra. ¿Cuál será el siguiente país?

Dentro de poco anunciaremos que abrimos restaurante en Portugal, en Lisboa. El portugués es un mercado próximo y más fácil a nivel operativo y logístico para nosotros. Además es un país que está en unos niveles de crecimiento muy notables y creemos que es un buen momento por apostar por él.

Hoy, parece que el consumo de noodles en España está más que asentado. ¿Cómo era este mercado en 2004?

Abrimos el negocio convencidos de que lo que está pasando ahora, este boom, iba a llegar mucho antes. Es cierto que ha tardado en venir más de lo que pensábamos, porque la restauración ha sufrido mucho en este país por la crisis y entrar con un producto nuevo era arriesgado. Pero, al fin y al cabo, estos fideos son pasta y la pasta gusta a todo el mundo. Es una forma diferente y divertida de comer, se puede cocinar con todo, tiene infinidad de posibilidades... Creemos que ha llegado para quedarse.

Ha mencionado que era un producto nuevo. ¿Cómo ha sido la aceptación?

Quizá fue más complicada que la de otras comidas, porque la gastronomía japonesa entró en España con el sushi, un plato complicado a nivel de producto y de elaboración. Aquí no estábamos acostumbrados a comer pescado crudo. La aceptación fue más fácil gracias a que hablamos de fideos. Lo que fueron las pizzas y hamburguesas en los años ochenta y noventa, lo son los noodles ahora.

A veces sucede que, al consumir estos platos en España, no tienen nada que ver con lo que se encuentra uno en Japón.

Es cierto. Pero si cocinas una paella en Tokio con los mismos ingredientes que tienes en España, el sabor va a ser diferente, porque las verduras y la carne no son iguales. También es verdad que nosotros no hemos querido imitar el producto original en su totalidad. Conocemos el fideo auténtico, viajamos a Japón antes de abrir la empresa, hemos preparado noodles con maestros japoneses, pero los hemos querido adaptar al paladar local. En Japón, el caldo es infinitamente menos salado, es más insípido y se sirve mucho más caliente. Aquí lo hacemos diferente. La base es la autenticidad, pero con esa adaptación.

Muchas veces, esta comida se asocia con el fast food.

Principalmente, por la rapidez de la preparación, porque tanto con el fideo como con el wok todo está listo en un momento. Se relaciona con la comida rápida, pero nosotros intentamos que el consumidor entienda los ingredientes y la preparación, para que se dé cuenta de que esto es otra cosa.

En Udon han apostado por el modelo de franquicias. ¿Por qué?

Empezamos con las franquicias en 2010, cuando ya teníamos cinco locales propios. Lo hicimos así porque la capacidad de gestión a nivel local era mucho más fácil con este modelo, ya que nosotros estamos en Barcelona. También permitía escalar de forma más rápida, aunque en eso somos muy prudentes. No buscamos franquiciados inversores que quieren tener únicamente rentabilidad. Deben identificarse con la marca y el producto, creer en él, y tener esa capacidad de gestión además de la financiera.

En estos años también han visto cómo las nuevas tecnologías y negocios han revolucionado el mercado.

Sí, sobre todo las aplicaciones para pedir comida y las empresas de delivery. Hemos visto nacer y morir a muchas. Por eso hemos querido hacerlo a nuestra manera y tener nuestra propia plataforma y app. Así, la experiencia del restaurante Udon la podemos llevar también a las casas, con una herramienta fácil y rápida de usar y comida que llega en buenas condiciones, tanto físicas como estéticas.

¿Cuál es el cliente medio de Udon?

Es muy amplio. Somos muy fuertes a la hora de la comida porque somos rápidos y asequibles. Pero también tenemos un concepto de ocio y diversión por la noche. Nuestro target se mueve entre los 25 y los 45 años, aunque también vienen familias y gente mayor.

¿Somos más de cuchara y tenedor o los palillos ya están asentados?

Cuando empezamos en Barcelona pasaba una cosa curiosa, y es que muchos no entraban en el local porque solo veían los palillos encima de la mesa. Eso nos obligó a poner también los cubiertos. Pero el palillo ya tiene mucha más fuerza y al cliente le gusta cada vez más utilizarlo y aprender. Además, el sabor es diferente al comer con palillos, la madera y el bambú dan un toque especial que no tiene el metal. Con esto los japoneses son muy estrictos, y el cliente español lo es cada vez más.

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