El Gobierno aprueba unos Presupuestos que elevan la pensión mínima y las no contributivas un 3%

Llevará al Congreso una rebaja del IRPF para 3,5 millones de contribuyentes

El Gobierno fía la sostenibilidad de las cuentas públicas a lograr un récord de recaudación

presupuestos generales
Nuevo cuadro macroeconómico.

El Consejo de Ministros dio luz verde ayer al proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado de 2018 con la incertidumbre de si logrará los suficientes apoyos parlamentarios. Se trata de unas cuentas públicas condicionadas por el clima preelectoral y las negociaciones con Ciudadanos que incluyen guiños a funcionarios, trabajadores con rentas bajas y medias y pensionistas. 

En concreto, los trabajadores y pensionistas que ganan menos de 14.000 euros no pagarán IRPF si las cuentas pasan con éxito el trámite parlamentario. El umbral actual se sitúa en 12.000 euros. Y quienes ganen menos de 18.000 euros también verán reducida su factura fiscal en el IRPF.

Las medidas fiscales y de gasto

Pensiones. Las pensiones mínimas y no contributivas subirán un 3%. Las prestaciones contributivas de menor cuantía aumentarán entre el 1,5% y el 1%.

IRPF. Se eleva de 12.000 euros a 14.000 euros el umbral de tributación y se rebaja el tributo para rentas inferiores a 18.000 euros.

Funcionarios. El sueldo de los funcionarios se incrementa un 1,75%.

IVA. Los Presupuestos contemplan que el IVA de las entradas de cine bajen del 21% al 10%.

Patrimonio. El Gobierno prorrogará en los Presupuestos la vigencia del impuesto sobre el patrimonio, que recaudan las comunidades autónomas.

Será el próximo martes cuando se conozca la letra pequeña de la rebaja fiscal. Entonces se verá cómo se articula la medida. Probablemente, Hacienda optará por elevar la reducción por rendimientos del trabajo de tal forma que deje sin tributar a quien gana 14.000 euros y rebaje el IRPF a los que no llegan a 18.000 euros.

Actualmente, un contribuyente soltero que gana 14.000 euros paga por IRPF 762 euros, un importe que se ahorrará si se aprueban los Presupuestos. La rebaja del IRPF ideada por Hacienda y pactada con Ciudadanos beneficiará a 3,5 millones de contribuyentes. De éstos, un millón serán pensionistas. Las prestaciones por jubilación son consideradas un rendimiento del trabajo y como tal tributan en el impuesto sobre la renta.

Las madres trabajadoras con niños entre 0 y 3 años que van a la guardería tendrán derecho a una deducción de 1.000 euros en el impuesto. El cheque bebé de 1.200 euros que reciben las madres durante los tres primeros años de vida del niño las madres que estén dadas de alta en la Seguridad Social se incrementan en 600 euros en el caso de familias numerosas. El impacto de toda la rebaja fiscal en el IRPF se cifra en 2.000 millones.

Las pensiones mínimas y las no contributivas aumentarán un 3%, una medida que beneficiará a 2,4 millones de pensionistas. Un día antes, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, aseguró que el incremento pactado era del 2%. Parece que ambos partidos compiten para ver quien se pone la medalla de la subida de las pensiones. También se incrementarán las pensiones de viudedad, cuya base reguladora pasará del 52% al 54%. Las pensiones contributivas hasta 700 euros aumentarán un 1,5% y entre 700 euros y 860 euros, subirán un 1%. Además, la rebaja del IRPF supondrá elevar la pensión neta a un millón de jubilados. Por ejemplo, un pensionista de 68 años que cobra una prestación de 13.000 euros sufre una retención en su IRPF del 1,32%, que se traducen en 171,6 euros, que a partir de ahora dejarán de pagar.

Tanto el PP como Ciudadanos han rechazado a lo largo de la legislatura las pretensiones de PSOE y Podemos de volver a vincular las pensiones al IPC con el argumento de garantizar la sostenibilidad del sistema. En un clima preelectoral y tras las protestas de los pensionistas, ambos partidos han optado por fijar incrementos variables. Siempre según la previsión del Gobierno, más de seis millones de pensionistas se beneficiarán de las medidas incluidas en los Presupuestos.

Será el próximo martes cuando el Gobierno presente en el Congreso el Presupuesto y se inicie así el trámite parlamentario. El Ejecutivo cuenta con el apoyo de Ciudadanos, pero precisa de más votos favorables para sacar adelante las cuentas. Todas las miradas están puestas en el PNV, que el ejercicio anterior fue clave para aprobar los Presupuestos. Sin embargo, los nacionalistas vascos rechazan sentarse con Hacienda mientras se mantenga la intervención de la Generalitat a través del artículo 155. El Ejecutivo es consciente que no será fácil convencer a los nacionalistas y ya está presionando al PSOE para facilite la aprobación de las cuentas. “Aprobar los Presupuestos beneficia a todos y no perjudica a nadie. Los Presupuestos fortalecerán la confianza e impulsarán la economía española”, defendió el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo. “El Gobierno apela a la responsabilidad de todas las formaciones políticas. Es la hora defender el interés nacional, añadió en tono solemne Méndez de Vigo.

El secretario de Política Económica y Empleo del PSOE, Manuel Escudero, aseguró que su formación no apoyará los Presupuestos que, en su opinión, “consolidan la desigualdad”. Los socialistas trabajan en unas cuentas alternativas que incluirán nuevos impuestos a la banca para financiar, al menos parcialmente, la propuesta de elevar las pensiones.

La rebaja del IRPF, la ampliación una semana de los permisos de paternidad, la deducción de hasta 1.000 euros por gastos en guarderías o el incremento del 3% de las pensiones mínimas y de un 1,75% del sueldo de los funcionarios son medidas que elevan el gasto por un lado y reducen los ingresos por el otro. Y ello en un contexto en el que España se ha comprometido a rebajar el déficit público del 3,1% registrado el año pasado al 2,2%. Equivale a un ajuste de unos 10.000 millones de euros.

A pesar de ello, el Gobierno defiende la necesidad de seguir reduciendo el déficit público y confía para ello en que la recaudación tributaria aumente un 6% y supere los 210.000 millones. Si se cumple, supondría la mayor cifra la historia en términos nominales. En porcentaje sobre el PIB, los ingresos previstos representan el 17,4%, un porcentaje aun inferior al 18,6% registrado por ejemplo en 2017. Aun así, la experiencia invita a la cautela. En todos los presupuestos presentados por el Gobierno de Mariano Rajoy desde que ganó las elecciones en 2011, la recaudación real se ha situado por debajo de las previsiones.

La recaudación del IRPF aumentó en 2017 un 6,4%. Para este año, con un crecimiento menor y una rebaja del impuesto, Hacienda estima que ingresará un 6,5% más. Montoro se mostró confiado en que el incremento de los salarios permita que se cumpla ese incremento. Hoy por hoy, parece improbable.

Previsiones macroeconómicas
El Ejecutivo ha revisado al alza el crecimiento económico, algo que le permite también cuadrar mejor sobre el papel las cuentas públicas. El Gobierno rebajó en octubre del 2,6% al 2,3% la previsión de crecimiento para este año por la crisis política en Cataluña. Los peores augurios no se han cumplido y la situación económica es relativamente positiva. Así, el Presupuesto para este año contempla que el PIB crezca a un ritmo del 2,7%. Si se cumple, España será nuevamente una de las economías de la UE que más crezca.

El nuevo ministro de Economía, Román Escolano, en su primera comparecencia tras un Consejo de Ministros, argumentó que la mejora se debe a que la economía internacional avanza a ritmos mejores a los previstos. También apuntó como factores relevantes la rebaja de la tensión política en Cataluña y el incremento de la inversión empresarial. Escolano aseguró que se trata de una previsión “prudente” y en línea con las estimaciones de los analistas nacionales e internacionales.

“Por primera vez, tenemos crecimiento de la demanda interna y también de la demanda externa. Ahora, los dos motores de la economía española funcionan a la vez”, señaló Escolano. Economía apunta que se trata de un crecimiento robusto y sano.

España crece por quinto año seguido con un saldo corriente positivo, es decir, sin financiarse con el exterior. Un cambio de patrón que sustenta el optimismo del Gobierno. Escolano también destacó la reducción de la deuda privada, que era uno de los principales desequilibrios de España cuando se inició la crisis económica y que tuvo consecuencias desastrosas para el empleo. En este sentido, el Gobierno prevé que este año se crearán 475.000 nuevos empleos y la tasa de paro bajará el 15%. Escolano aseguró que es perfectamente factible que su cumpla el compromiso del Gobierno de llegar a 20 millones de ocupados al final de la legislatura.

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