El reto de la política europea de visados 2.0: movilidad con seguridad

Bruselas propone aumentar las tasas de 60 euros a 80 euros para mejorar y agilizar la tramitación de las solicitudes

El reto de la política europea de visados 2.0: movilidad con seguridad

Millones de personas de todo el mundo quieren visitar la Unión Europea (y especialmente, España) y muchos de ellos precisan visado. Desde 2009, las solicitudes de visados de la UE han aumentado casi un 50%, pasando de 10,2 millones a 15,2 millones en 2016. De estas cifras se desprende que la movilidad va en aumento en todo el mundo, en gran medida porque viajar resulta cada vez más fácil y barato. No obstante, el entorno geopolítico también ha cambiado drásticamente en las últimas décadas, lo que ha dado lugar a retos en materia de migración y seguridad nuevos y que cambian rápidamente. Debemos aprovechar lo aprendido de esta evolución y mejorar consecuentemente la política común de visados de la UE, sin dificultar aquellos viajes que sean legítimos.

En esta era de movilidad mundial, queremos facilitar los viajes a quienes vienen a la Unión Europea por motivos familiares o para hacer negocios o turismo: el sector turístico y la industria de los viajes tienen un papel fundamental en nuestra economía y generan un 10% del PIB europeo.

Esta es la razón por la que este miércoles proponemos que resulte posible solicitar visados con mayor antelación, presentar y firmar dichas solicitudes por vía electrónica, y recibir una respuesta en menor tiempo gracias a una reducción de los plazos de decisión. Para facilitar los viajes turísticos de corta duración, se incluye un régimen especial que permita expedir visados en las fronteras exteriores de forma temporal y con arreglo a condiciones estrictas. Por otro lado, los viajeros de confianza que se desplacen regularmente a la Unión Europea podrán obtener un «visado para entradas múltiples» armonizado con una validez de uno a cinco años.

Al mismo tiempo, tenemos que ser más eficaces en el control de los viajeros para detectar a quienes representen una amenaza real. Necesitamos que nuestra política de visados sea plenamente compatible con el desarrollo de nuevos sistemas de control de fronteras, tanto en materia de gestión de las migraciones como de seguridad. Es por ello que vamos a mejorar en un futuro próximo el Sistema de Información de Visados, que es la base de datos utilizada por los funcionarios consulares encargados de evaluar las solicitudes de visado. Los funcionarios consulares deberían poder, en el futuro, detectar inmediatamente si un solicitante, entre otras cosas, está sujeto a una prohibición de entrada, posee documentos fraudulentos o es buscado por actividades delictivas o terroristas.

Para garantizar que la tramitación de las solicitudes de visado sea más eficiente y rápida, proponemos aumentar la tasa por visado de 60 euros a 80 euros. Esta cifra, que sigue siendo inferior a la que se paga en muchos destinos turísticos del mundo, proporcionará a los Estados miembros de la Unión Europea un ingreso anual adicional de 205 millones de EUR, que se destinará a reforzar su actividad consular en todo el mundo – y, en particular, en los 105 países y entidades no europeos cuyos ciudadanos requieren un visado para viajar a la UE.

Por último, la política de visados de la UE debería desempeñar un papel más efectivo en nuestra cooperación general con terceros países, especialmente en materia de gestión de la migración. En la actualidad, muchos Estados miembros tienen dificultades para retornar a sus países de origen a los migrantes irregulares aprehendidos debido a la falta de cooperación por parte de las autoridades de dichos países para su readmisión. Al mismo tiempo, una parte de los migrantes irregulares que deben ser retornados en realidad ha entrado en la Unión Europea de forma legal con un visado, pero ha sobrepasado el periodo de estancia autorizado. Por este motivo, proponemos establecer condiciones más estrictas para la tramitación de los visados en aquellos casos en que el país tercero no coopere satisfactoriamente en materia de readmisión.

En un mundo cada vez más móvil y globalizado, contar con una política de visados más justa, más transparente y más segura redunda en el interés común de la Unión Europea y de los países terceros socios, así como de aquellos de sus ciudadanos que deseen viajar a Europa. Una política de visados con garantías de futuro es fundamental para que la UE siga siendo un lugar abierto y seguro.

Dimitris Avramopoulos es comisario europeo de Migración, Interior y Ciudadanía

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