Europa se entiende mejor con Japón

Mientras la relación con EE UU se enfría, la UE y Tokio cierran un acuerdo histórico

El primer ministro japonés Shinzo Abe junto al presidente de la CE Jean Claude Junker, en una foto de archivo.
El primer ministro japonés Shinzo Abe junto al presidente de la CE Jean Claude Junker, en una foto de archivo.

Hace algunas semanas conocíamos que, tras años de intensas negociaciones, la Unión Europea y Japón han cerrado finalmente un acuerdo comercial histórico que sienta las bases para que ambas potencias trabajen conjuntamente en la promoción del comercio libre y justo. Si bien este acuerdo está todavía pendiente de ser firmado y ratificado formalmente, se prevé que su entrada en vigor pueda producirse en un plazo que, en el mejor de los casos, tendría lugar antes de mayo del año 2019.

De esta manera, frente a la irrupción de fenómenos de cariz proteccionista como el Brexit o las distintas medidas que ha impulsado desde su llegada a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump, entre ellas, la reciente subida de aranceles al acero y el aluminio, Europa y Japón han conseguido dar un importante paso al frente acelerando unas negociaciones que se remontaban al año 2013. Así, las dos regiones que de forma conjunta representan alrededor de un 30% del PIB mundial lanzan al mundo un potente mensaje en favor de una economía basada en la apertura y la colaboración.

A pesar de que los principales puntos del tratado giran en torno a la reducción de aranceles y el desarrollo de medidas orientadas a impulsar la competitividad y fomentar la exportación de productos entre uno y otro mercado, encontramos también compromisos destacables en ámbitos como la lucha contra el cambio climático y el fomento de una economía verde. Aspectos que son especialmente relevantes en un contexto tan complejo como el actual, con la anunciada retirada de los Estados Unidos del Acuerdo de París y con retos tan importantes como la descarbonización y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible sobre la mesa de las principales economías mundiales.

Hoy más que nunca es importante seguir reafirmando el papel de la Unión Europea y Japón como socios estratégicos a nivel global. Desde Bruselas calculan que el tratado permitirá generar alrededor de 280.000 empleos netos en base a una estimación que relaciona el incremento de las exportaciones europeas con la creación de nuevos puestos de trabajo. En nuestro país llevamos décadas comprobando en primera persona cómo la apertura comercial es sinónimo de una mayor competitividad y un crecimiento económico que, bien canalizado, supone la creación de empleo de calidad. Además, el ecosistema empresarial japonés constituye un modelo a seguir en cuestiones de innovación, desarrollo tecnológico y rigor.

Por todo ello, como bien apuntan desde la Cámara de Comercio Española, el histórico tratado que la Unión Europea y Japón esperan rubricar próximamente supone una gran oportunidad para promover una mayor libertad comercial que permita a nuestras empresas en sectores como la alimentación, biotecnología, TIC y energías renovables, jugar un papel cada vez más destacado en el futuro dentro de la economía japonesa y, por extensión, en el actual panorama global.

Ernest Quingles es CEO de Epson España

 

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