Imagen de la manifestación a su paso por la Gran Vía de Madrid.
Imagen de la manifestación a su paso por la Gran Vía de Madrid.

Una movilización sin precedentes sitúa la igualdad en el centro del debate

La discriminación por género se instala definitivamente en la agenda política

Los sindicatos cifran en más cinco millones el seguimiento de la huelga y los paros parciales

España vivió este jueves el Día de la Mujer más reivindicativo. Nunca antes se había convocado una huelga general y paros parciales para reclamar la igualdad de mujeres y hombres. En toda España se celebraron concentraciones y actos para denunciar el trato discriminatorio, tanto en el trabajo como en el hogar, que sufren aún muchas mujeres.

Los sindicatos CC OO y UGT cifraron en 5,3 millones los trabajadores que secundaron los paros parciales de dos horas por turno convocados por estas centrales. CGT no dio cifras, pero aseguró que la huelga de 24 horas, organizado por sindicatos minoritarios como la propia CGT, CNT o Solidaridad Obrera, había sido un éxito. El PSOE apoyó el paro parcial y Podemos, por su parte, defendió una huelga de 24 horas. Partido Popular y Ciudadanos se posicionaron a favor de las movilizaciones, pero rechazaron medidas que paralizaran la actividad económica.

Como no fue una huelga común –eran las mujeres quienes estaban llamadas a la movilización y los paros de los sindicatos mayoritarios eran parciales– su éxito o fracaso tampoco puede determinarse con parámetros clásicos como el consumo de energía, las incidencias en el transporte o el cierre de comercios. A medida que se acercaba el 8 de marzo, el movimiento feminista iba ganando fuerza y el Día de la Mujer monopolizó ayer todos los ámbitos. El debate sobre la discriminación de genero ha irrumpido con fuerza en la agenda política, social y empresarial y todo indica que se instalará de forma permanente.

También se visualizó la protesta a través de la ausencia de comunicadoras conocidas como Pepa Bueno en la Cadena SER o Ana Rosa Quintana y Susana Griso en los programas matinales de las dos principales televisiones privadas. Más que una huelga, España vivió ayer una inmensa movilización. Las protestas feministas no paralizaron el país, pero lograron llevar su causa hasta el último rincón. Es posible que algo empezara a cambiar ayer en la manera en que la sociedad, y especialmente los hombres, entienden la igualdad de género.

Ya fuera a través de la huelga general, con el paro parcial durante dos horas o con la exhibición de símbolos como el lazo morado, el Día de la Mujer se dejó notar en multitud de sectores. Al mediodía, varios miles de personas, 14.000 según los sindicatos, se concentraron en la Plaza de Cibeles con motivo de los paros convocados por UGT y CC OO con el lema Vivas, libres, unidas por la igualdad. Unas horas antes, en la cercana Plaza de Callo, casi 8.000 profesionales de los medios de comunicación se reunieron bajo el lema Las periodistas paramos y denunciaron la “injusticia laboral” en su sector.

La gran manifestación se produjo por la tarde y recorrió las calles de Madrid. “Si nosotras paramos, se para el mundo”. Bajo esta idea salieron centeneras de miles de mujeres a recorrer el centro de la capital. La vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñanzas, testificó el éxito de los paros y las movilizaciones y señaló que “la pelota está en el tejado del Gobierno”. La secretaria de Mujeres e Igualdad de CC OO, Elena Blasco, reclamó que las empresas tomen medidas para “acabar con la desigualdad”.

Barcelona fue otra de las grandes capitales que celebró la jornada reivindicativa. Un centenar de mujeres cortaron a primera hora de la mañana la Gran Vía de Barcelona y realizaron un pasacalles deteniendo el tráfico a su paso. Los Mossos d’Esquadra actuaron para apartar a las manifestantes y restablecer el tráfico.

Las fábricas de SEAT y Nissan en Cataluña operaron con normalidad al inicio de la jornada. En la planta de SEAT en Martorell, los trabajadores se concentraron de 11:30 a 12:40, coincidiendo con una de las franjas pactadas para llevar a cabo la huelga parcial. La producción se paró durante esa hora. El presidente de SEAT, Luca de Meo, acudió también a la concentración. Los trabajadores de Ford Almussafes y del polígono industrial Juan Carlos I de Valencia también secundaron un paro de dos horas y paralizaron temporalmente la producción.

Renfe señaló que el seguimiento de la huelga fue escasa. Solo 710 trabajadores, el 2,6% de la plantilla, se apuntó al paro de 24 horas y un 5,2% apoyó los paros parciales. Renfe informó de que no se produjeron retrasos o aglomeraciones significativas en los distintos servicios de Cercanías, Media y Larga Distancia y Alta Velocidad. No obstante, Renfe registró un 25% menos de viajeros en su servicio de Cercanías en Cataluña debido a la huelga.

En el sector de la educación se vivió el mayor seguimiento de la huelga. Por ejemplo, en la Universidad Complutense de Madrid no se registraron incidencias, pero apenas se celebraron clases. En el campus de Somosaguas se denunciaron pintadas en las paredes a favor de la huelga. Más tensión se vivió en la Universidad de Valencia, donde la Policía Nacional impidió el acceso a un grupo de manifestantes al rectorado.

El Día de la Mujer se celebró en todo el mundo y líderes como la primera ministra británica, Theresa May, o la canciller alemana, Angela Merkel, aseguraron que aún queda recorrido para llegar a la igualdad real entre hombres y mujeres.

Normas