La Caixa ocupará la vacante de Fainé en Gas Natural antes de la salida de Repsol

El nuevo presidente ejecutivo de la energética figura como independiente

La entidad tiene derecho a cuatro consejeros, mientras Repsol (y el que le sustituya) y GIP, tienen tres

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De izquierda a derecha, Isidro Fainé, Francisco Reynés y Rafael Villaseca. EL PAÍS

Pese a la creencia de que el nuevo presidente ejecutivo de Gas Natural Fenosa, Francisco Reynés, ha sido nombrado por La Caixa (que controla a través de Criteria un 24,43% del capital de la energética), formalmente no es así. Según el pacto accionarial firmado en 2016 por los tres grandes socios de la compañía (además de esta entidad, Repsol y GIP), tras la entrada de este fondo en el capital, a La Caixa le corresponden cuatro puestos en el órgano de gobierno de Gas Natural, mientras que a Repsol y GIP, que tienen un 20%, respectivamente, le tocan tres a cada uno.

Otros seis serán independientes y el último, consejero ejecutivo, “entendiéndose por tal el consejero delegado”, tal como indica el acuerdo que figura en la CNMV. A la vista de que Reynés ha aglutinado en su persona la presidencia y las funciones ejecutivas, es ese puesto, que hasta ahora ocupaba el exconsejero delegado, Rafael Villaseca, el que formalmente se ha adjudicado a Reynés (pese a no ser consejero delegado).

Por tanto, La Caixa tiene la posibilidad de nombrar a un cuarto consejero dominical en sustitución del propio Isidro Fainé, hasta la semana pasada presidente no ejecutivo de la compañía.
Si bien, en un principio, el primer accionista optó por mantener vacante ese sillón, tiene la clara intención, según fuentes empresariales, de ocuparlo, “incluso antes de que Repsol abandone el accionariado”, lo que podría ocurrir antes de fin de este mes.

La petrolera tiene muy avanzadas las negociaciones para la venta al fondo de infraestructuras CVC de su 20% del capital de Gas Natural, una participación que ya considera puramente financiera y que no le permite participar en la gestión de su histórica subsidiaria. Repsol se puso de perfil y no puso la más mínima objeción al candidato a la presidencia de una compañía en la que tiene ya un pie fuera.

En la práctica, según fuentes empresariales, La Caixa contaría con cinco puestos en el consejo, “pues a nadie se le escapa que el nuevo presidente ejecutivo es un hombre de total confianza de Fainé; lo ha propuesto él y era hasta ahora consejero delegado de Abertis”, la concesionaria controlada por la entidad, sobre la que penden en estos momentos dos opas, las de Atlantia y la de ACS.

La decisión de Fainé de abandonar por sorpresa un cargo que ha ocupado apenas un año y medio, adelantó también la salida de Villaseca, prevista para abril o mayo. Sorprende que el también presidente de Fundación Bancaria La Caixa no optara por haber mantenido una estructura más acorde con los tiempos, con un presidente no ejecutivo y un consejero delegado de consenso.

Una decisión que hay quien atribuye a los deseos de Francisco Reynés de no tener a nadie por encima, por no ejecutivo que fuese. El objetivo de los accionistas de GNF es mantener un pacto que les favorece y que recibió en 2016 las bendiciones de la CNMV, que les eximió de lanzar una opa por el 100% tal como sostenían algunos juristas.

Ante el temor de que el relevo a la vista pueda levantar las suspicacias del organismo supervisor, que nada tiene que ver con aquel que aprobó el pacto de 2026, La Caixa quiere atar su posición en el consejo de Gas Natural. En cualquier caso, expertos consultados consideran que no habrá ningún problema en que CVC (o el inversor que finalmente se lleve el gato al agua) se subrogue los derechos de Repsol en el acuerdo. “Otra cuestión es que comprara una participación menor o mayo a la que tiene la petrolera”, añaden.

En el contrato por el que GIP compró a La Caixa y Repsol un 20% de Gas Natural, los socios incluyeron ciertos compromisos sobre el gobierno corporativo, tal como la composición del consejo. Así, en tanto, este lo compongan 17 miembros, las partes tendrán un consejero por cada 5,88% de participación, tal como establece la Ley de Sociedades de Capital. Aunque los nombramientos del presidente y los vicepresidentes corresponden al consejo, “que adoptará lo que estime conveniente con libertad de criterio y juicio”, al primero lo nombrará el accionista que tenga una participación “significativamente superior” (en este caso es La Caixa), mientras que las dos vicepresidencias con que cuenta el consejo serían para Repsol y para GIP, respectivamente.

Los socios quisieron dejar claro, en cualquier caso, a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que estos acuerdos (además de dicho reparto, el que determinadas materias reservadas deban aprobarse por una mayoría reforzada de dos tercios) no suponía ninguna “actuación concertada entre las partes” a efectos de la normativa actual sobre ofertas públicas de adquisición de acciones (opas).

Repsol, con un pie fuera

Repsol tiene muy avanzada la venta de su 20% de Gas Natural Fenosa al fondo de infraestructuras CVC. Aunque el proceso no ha revestido formalidad (“no ha habido un procedimiento de subasta”, insisten), la venta de sus acciones son desde hace semanas un secreto a voces.

Se desconoce si alguien más se ha interesado por una participación valorada en unos 4.000 millones de euros (GIP pagó por el mismo porcentaje 3.800 millones hace un año y medio). Salvo el caso de KKR, que ha entrado en escena en los últimos días, aunque se le otorgan pocas o nulas posibilidades. Este fondo norteamericano ya pujó en 2016, pero impuso como condición el cambio del consejero delegado.

En este caso, aunque la que vende es Repsol, en la operación están participando todos los accionistas y la propia afectada. Hay quien opina que tras la celeridad en los cambios del staf de Gas Natural, estaba el deseo de los actuales accionistas de adelantarse a la entrada del nuevo socio.

Repsol se ha visto perjudicada por los recortes a la retribución de las redes de la electricidad y el gas que planea el ministro de Energía, Álvaro Nadal, pues la sola intención hizo que las acciones se derrumbaran en Bolsa. Mientras la base de la negociación era de 19 euros por título, estos cotizaban ayer a 13,75 euros.

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