La mujer también lo tiene más difícil en la empresa familiar

Todavía se prefiere legar el negocio al varón por cuestiones culturales y por el miedo a que la conciliación laboral con la maternidad vaya en detrimento de la entidad.

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La mujer también lo tienen más difícil en el ámbito de las empresas familiares. Un reciente estudio revela que a la hora de dejar la compañía en manos de las nuevas generaciones, los padres siguen apostando más por el género masculino.

‘Family Business Solutions’ es la consultoría familiar que ha elaborado el estudio. En él se refleja que las principales dificultades que tienen las mujeres a la hora de escalar puestos en la empresa familiar tienen que ver con la preferencia de los progenitores porque ellos continúen el negocio, ya que piensan que podrán dedicarle más horas. También con el hecho de que muchos creen que es más difícil para la mujer conciliar la maternidad con la carrera profesional.

En el primero de los aspectos la consultora apunta que esta tendencia es más habitual en las zonas rurales y pequeñas ciudades españolas. Aclaran que “algunos padres siguen sin ver a sus hijas como las herederas del negocio; eligen al sucesor varón por criterios de género, sin tener en cuenta criterios reales como la formación o los méritos”.

En referencia a la maternidad y aunque los negocios familiares pudieran parecer más flexibles en lo que a conciliación se refiere, todavía hoy, las empleadas tienen que luchar contra la creencia de que le deben más implicación al cuidado de la familia que los hombres. “Es por esta razón que conseguir conciliar el trabajo en la empresa familiar con la maternidad y hacerlo siendo igualmente respetada en el negocio familiar no es fácil”, suscribe el director de la consultora, Richard Agustín.

Otras barreras que rebasar

Maternidad y preferencia por el varón no son las únicas barreras que deben solventar las mujeres que están en un negocio familiar, según este estudio. A diario, tengan responsabilidad directiva o no, para ellas es más difícil hacer valer sus opiniones en la toma de decisiones importantes, demostrar el talento sin imponerse, acceder a puestos directivos por criterios de igualdad, e incluso que se las forme para que se incorporen a la empresa familiar desde pequeñas.

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