Mireia Belmonte: “Hacemos milagros, no tenemos los medios que nos gustaría”

En Río 2016 se convirtió en la primera española en ganar un oro en natación

Espera a Tokio 2020 con nuevos objetivos, como lograr un récor de Europa en piscina larga

mireia belmonte

La madrugada del 10 al 11 de agosto de 2016 es una fecha histórica para el deporte español. Aquella noche, el centro acuático de Río de Janeiro, sede de las pruebas de natación de los Juegos Olímpicos de ese año, fue testigo de la victoria de Mireia Belmonte (Badalona, 1990), en la prueba de los 200 metros mariposa, después de una colosal remontada en el último largo. Una victoria que llegó en la última brazada, y que la consagró como la primera mujer española en ganar un oro en natación, y en una de las mejores deportistas nacionales de todos los tiempos. El año pasado lo confirmó en los mundiales de Hungría: oro en 200 mariposa, plata en 1.500 libres y plata 400 en estilos. Sin distancia ni disciplina que se le resista, Belmonte encara los JJOO de Tokio sin obsesionarse, quemando objetivos. Y lo hace convertida en reclamo comercial de Hyundai, de la que es imagen en el lanzamiento de su nuevo modelo, el Kona. Belmonte atiende a CincoDías con motivo de la presentación de este automóvil en Madrid.

Para alguien sometida a una rutina de entrenamientos tan exigentes, ¿qué le generan este tipo de actos y de relaciones con las marcas?

No son cosas que haga habitualmente. Son importantes, pero también lo es entrenar. Sin el entrenamiento no tendría esto. Pero disfruto mucho con estos eventos porque tomo muchas ideas, me fijo mucho, porque estoy estudiando Publicidad y Relaciones Públicas [lo hace en la universidad UCAM de Murcia]. Me vienen muy bien para la carrera, con la que voy poco a poco. Me pasa como con el deporte:lo quiero hacer muy bien, con la mejor nota posible, no aprobar de pasada.

Ha empezado el año con tres semanas de entrenamientos en Sierra Nevada. ¿Le cuesta arrancar en cada nueva temporada?

No, lo he cogido con muchísimas ganas, el día uno de enero ya estábamos allí. En noviembre y diciembre no pude entrenar mucho por vértigos y mareos. Ahora eso lo he superado y estoy con muchas fuerzas. Estas tres semanas continuas de entrenamientos son muy importantes porque se notarán en las competiciones más inmediatas.

¿Echaba de menos la piscina?

Cuando salgo de la rutina me cuesta mucho organizarme. Cuando no tienes ese planning de levantarte a las 6:30 para entrenar cuesta mucho estar en la cama todo el día, y no es lo que me gusta de verdad. También los deportistas tenemos nuestros días malos, pero intento afrontarlos con positivismo porque así todo es más fácil.

Siendo campeona olímpica y del mundo, ¿qué objetivos puede plantearse?

Me faltan muchas cosas por hacer en el mundo de la natación. Nos hemos propuesto conseguir el récord europeo de 200 metros mariposa en piscina larga en los campeonatos de Glasgow de este año. El actual se hizo con bañadores de plástico [prohibidos desde 2010], y alcanzarlo con los que se utilizan ahora, de textil, es interesante. Es un objetivo bonito y puede ser asequible, porque está a décimas de mi mejor marca, pero cada centésima es un mundo en natación.

El objetivo de este año es conseguir el récord europeo de 200 metros mariposa

¿Necesita de esa presión para competir ?

Lo bonito del deporte es que dos más dos no son cuatro. Si entrenas puede que lo consigas, pero también puede que no. Sobre todo hay que entrenar muchísimo para tener la confianza de que las cosas te pueden salir bien, sentirte que estás preparada. Pero puede pasar que vaya todo perfecto y llegue el día y como yo, en el mundial del año pasado, ponerte enferma [renunció a los mundiales de piscina corta del pasado mes de diciembre].

¿Tiene los medios necesarios para conseguir sus objetivos? Se ha quejado de la falta de una fisioterapeuta de su confianza.

La verdad es que nos faltan muchas cosas en comparación con otros países. Yo no puedo ir a entrenar tres semanas sola con mi entrenador. Y a lo mejor, una australiana va con su entrenador, con dos fisios, su entrenador de salidas, el de virajes, un preparador físico… En mi grupo de entrenamiento somos seis con mi entrenador. No es muy normal. Lo que hacemos muchas veces son milagros porque no tenemos los medios que nos gustaría, pero trabajamos con lo que hay. Un fisio es muy importante para un deportista, es como si no llevas el coche al taller, que no pasas la ITV. Eso me pasó a mí con los hombros en 2015.

Lleva años con su entrenador, Fred Vergnoux. Siendo este un deporte individual que requiere tanto entrenamiento, ¿cómo trabajan para no cansarse el uno del otro?

Es individual cuando compites, pero de equipo cuando entrenas. Tengo a mi entrenador y a mis compañeros, estamos todo el día juntos y acabamos siendo una pequeña familia. Hay que tener mucha paciencia, porque no todos los días son buenos. Fred es una persona con la que es muy fácil trabajar, escucha mucho, y siempre se está retorciendo la cabeza para hacer nuevos entrenamientos. Siempre busca nuevos métodos para ganar, para que progrese como deportista. Tiene la habilidad para reinventarse cada año.

¿Se cree cuando le dicen que es de las mejores deportistas de la historia de España?

Es difícil decir eso ahora mismo. El deporte español está en una época dorada, tenemos muchos deportistas y muy buenos. Decir que yo soy la mejor es injusto por la cantidad de cosas que han hecho las demás, pero también me alegra, es una cosa que nunca había soñado y que me costaba creer que podía conseguir. Pero no lo he hecho todo.

¿Siente que el rol de la mujer en el deporte y en la sociedad está cambiando por fin?

Sí que a nivel social se está dando más importancia a la mujer y a los obstáculos que sufre. La igualdad es fundamental, una mujer puede hacer el mismo trabajo que un hombre y al revés. A nivel deportivo se están normalizando cosas: los chicos se han incorporado a la natación sincronizada en los dúos mixtos, y creo que es un buen mensaje.

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