Viernes negro para PharmaMar, su acción se desploma un 34%

Debido al fracaso en un ensayo clínico de su nueva terapia Zepsyre frente a cáncer de ovario

El valor ha estado bloqueado durante cinco horas ante la avalancha de peticiones de venta

PharmaMar
José María Fernández Sousa, presidente de PharmaMar

PharmaMar no levanta cabeza. En apenas dos meses ha sufrido dos descalabros bursátiles por los fracasos en su investigación de nuevas terapias. Este viernes, la compañía se dejó un 34,06% en Bolsa, dejando el precio de la acción en 1,7 euros y el valor de la compañía en 375 millones de euros.

La jornada negra de esta compañía (la antigua Zeltia) del viernes se debió a la información facilitada por la compañía el jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la que reconocía que su antitumoral Zepsyre, en el que más confía el laboratorio, no cumplió los objetivos en los resultados con pacientes en comparación a dos actuales tratamientos llamados topotecan y PLD.

El estudio clínico fracasado, llamado Corail, estaba destinado a pacientes con cáncer de ovario platino-resistente, lo que significa que se utilizaría en mujeres afectadas en las que no ha funcionado otro tratamiento. Un portavoz de PharmaMar explicó que este mercado es limitado en número de pacientes.

Los resultados negativos llegan en la fase III de los ensayos clínicos, la última antes de registrar el medicamento ante las autoridades sanitarias. Al no haber conseguido cumplir los objetivos, queda descartado que la compañía pueda ahora pedir la comercialización en un estudio que se ha realizado con pacientes de Europa y de EE UU.

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Para poder presentarlo, el laboratorio de origen gallego debería volver a realizar un nuevo ensayo, por ejemplo con dosis diferentes del fármaco, según un portavoz, que minimizó los resultados de este estudio debido a que las indicaciones donde más esperanza tiene la compañía para Zepsyre son su uso en cáncer de endometrio y, sobre todo, es la de cáncer de pulmón de célula pequeña. Un avance en este caso sería muy esperanzador para la empresa, ya que en esta patología hace más de 15 años no hay innovaciones, según explicó el pasado año Luis Mora, director general de PharmaMar en una presentación con la prensa.

Precisamente sobre esas previsiones del directivo, la compañía ha fallado en otro caso además del de Zepsyre. En noviembre la compañía recibió la mala noticia de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) no iba a aprobar su antitumoral Aplidin contra el mieloma múltiple, una decisión que el laboratorio presidido por José María Fernández de Sousa-Faro recurrirá ante las autoridades sanitarias europeas.

A pesar de que la indicación de Zepsyre (antes llamado PM1183) para cáncer de ovario era limitada en ventas, el mercado recibió de forma muy negativa el anuncio. Durante cinco horas la cotización de la compañía estuvo bloqueada debido a la avalancha de peticiones de venta. El valor llegó a perder un 42% en la sesión, marcando un mínimo de 1,4 euros.

Ya el pasado noviembre la compañía se hundió un 33% por el rechazo de la EMA a Aplidin. Desde mayo, cuando la compañía obtuvo el máximo en los últimos 12 meses, el precio de la acción se ha dejado cerca de un 60%.

El caso del primer fracaso de Zepsyre es muy simbólico porque la compañía ha repetido públicamente las altas esperanzas en la eficacia de este compuesto, que debía de ser el segundo en el mercado tras el antitumoral Yondelis.

El siguiente fármaco en I+D se llama provisionalmente PM184 y todavía está en fases tempranas de investigación

Detalles sobre el laboratorio

Presidido por José María Fernández de Sousa-Faro, su hermano Manuel fue presidente de Pescanova. En el capital está presente Sandra Ortega, hija de Amancio Ortega, dueño de Inditex, con el 5% de las acciones.

En 2015, la histórica compañía Zeltia, creada en 1939, se pasó a llamarse PharmaMar, para visualizar el cambio de la compañía hacia la investigación médica.

Llegó a estar en el Ibex 35, con una capitalización mayor de 4.000 millones de euros en octubre del año 2000.

Su primer y único antitumoral en el mercado es Yondelis, frente a sarcoma de tejidos blandos y cáncer de ovario.

El laboratorio obtuvo pérdidas por 14,6 millones de euros en los tres primeros trimestres de 2017. La facturación alcanzó los 140 millones, un incremento del 0,6% respecto al año anterior.

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