Angela Merkel, canciller alemana y líder de la CDU, y Martin Schylz, líder socialista (SPD), sellan un acuerdo para negociar una gran coalición. EFE Clemens Bilan
Angela Merkel, canciller alemana y líder de la CDU, y Martin Schylz, líder socialista (SPD), sellan un acuerdo para negociar una gran coalición. EFE/ Clemens Bilan

Merkel y Schulz forjan un Gobierno proclive al europeísmo de Macron

El presidente francés celebra el principio de acuerdo entre conservadores y socialistas

El pacto secunda con matices el impulso europeísta de París

La gran coalición da la puntilla a las aspiraciones de Turquía a ingresar en la UE

La canciller en funciones de Alemania, Angela Merkel, ha logrado este viernes sentar las bases para un futuro gobierno de coalición con los socialistas de Martin Schulz, tres meses y medio después de haber ganado las elecciones sin mayoría absoluta.

Las 28 páginas del acuerdo se abren con un capítulo bajo el epígrafe “Un nuevo amanecer para Europa”, un título tan cursi como significativo sobre la orientación europeísta que los socialistas pretenden imponer como condición para repetir una coalición con Merkel.

El guiño hacia el euroentusiasmo del presidente francés, Emmanuel Macron, es también evidente. “Es necesario un nuevo comienzo en Europa y junto a Francia lograremos soluciones comunes”, señaló Merkel al anunciar el acuerdo tras toda una noche de negociación.

"Hemos tenido buenas noticias al otro lado del Rin", celebra Macron

 

Sin entrar en demasiados detalles, para no descubrir las cartas ante el resto de Europa, el proyecto de Gobierno alemán se compromete a fortalecer la zona euro, a transformar el Mecanismo europeo de estabilidad en un Fondo Monetario Europeo, a estudiar un “presupuesto de inversión” para la zona euro e, incluso, a aumentar la aportación alemana al presupuesto de la UE.

34.000 millones de inversión

El acuerdo para la futura gran coalición entre Angela Merkel y Martin Schulz prevé invertir 6.000 millones hasta 2021 en educación, investigación y digitalización; 12.000 millones en politca familiar y social; 4.000 millones en vivienda; y 12.000 millones para garantizar acceso rápido a internet en todas las regiones del país antes de 2025.

El texto también zanja, tal vez de manera definitiva, las aspiraciones de Turquía a ingresar en la UE. La gran coalición se compromete a impedir que se abran nuevos capítulos de negociación y a vetar la conclusión de los que ya están en marcha. Un nein al país de Recep Tayyip Erdogan que remata el non expresado pr Macron en su reciente encuentro con el líder turco.

“Es un nuevo despegue para Europa y una respuesta a las propuestas de París y Bruselas”, señaló Schulz en alusión a la iniciativa d Macron para profundizar la integración europea, proyecto secundado por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Ambos acogieron con satisfacción el principio de acuerdo alcanzado en Berlín para poner fin a un período de incertidumbre política en Alemania que amenazaba con impedir o retrasar los planes para reforzar el club europeo y la zona euro.

“Esta mañana hemos tenido buenas noticias del otro lado del Rin”, señaló Macron tras conocerse que las larga noche de trabajo en la capital alemana había desbrozado las diferencias entre la CDU de Merkel, la CSU de Horst Seehofer (conservadores bávaros) y el SPD de Schulz.

“Necesitamos más Europa y, por lo que veo, el acuerdo provisional reconoce ese objetivo”, se felicitó el presidente francés. Juncker también se mostró muy satisfecho por “las políticas para el futuro” que han pactado CDU/CSU y SPD.

Punto de partida

La gran coalición de conservadores y socialistas coloca a Europa como gran prioridad. Y promete una estrechar alianza con Francia para forjar una reforma de la zona euro que intente evitar la repetición e una debacle económica como la sufrida entre 2010 y 2015, en la que estuvo a punto estuvo de reventar la Unión Monetaria.

El texto pactado por Merkel y Schulz solo constituye, sin embargo, un punto de partida para el futuro e inevitable regateo con París. Y evita precisar de manera concreta el margen de maniobra que concederá Berlín, tanto para no dar bazas a sus socios europeos como para no espantar a los euroreticentes bávaros de la CSU, imprescindibles para formar gobierno.

“La posición pro-europea del pacto carece de medias claras y concretas”, señala el economista jefe del banco ING, Carste Brzeski. “Y las propuestas son particularmente vagas en relación con el futuro de la zona euro”.

Macron rechaza la propuesta alemana de crear un Fondo Monetario Europeo

La futura gran coalición de conservadores y socialistas en Berlín se presenta como la respuesa alemana al impulso europeísta de Emmanuel Macron. Pero el presidente francés marcó este viernes las primeras difrencias con el ejecutivo que Angela Merkel pretende formar para su cuarto mandato. Macron rechaza, en concreto, la transformación del Mecanismo Europeo de Estabilidad en un Fondo Monetario Europeo, como propone el acuerdo de Merkel con el líder socialista Martin Schulz.

Me cuesta ver para qué serviría ese Fondo aparte de para añadir confusión”, señaló el viernes Macron. El presidente francés abogó, en cambio, por completar la unión bancaria (frenada por Berlín) y por crear un presupuesto potente para la zona euro. Alemania, en cambio, prefiere un Fondo que conceda rescates condicionados e imponga disciplina presupuestaria.

Las bases socialistas tendrán la última palabra sobre la gran coalición

La gran prueba de fuego de la coalición de Merkel y Schulz será la reacción de las bases socialistas. Medio millar de delegados del SPD deben pronunciarse el próximo día 21 sobre la apertura de negociaciones con la CDU. Y el texto definitivo del acuerdo, que se espera en primavera, deberá ser ratificado en votación por los militantes socialistas, que se resistían a repetir una alianza con Merkel a la que achacan en gran parte el desgaste electoral sufrido en 2017.

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