Intesa puede permitirse sanear rápido su balance

El BCE quiere que los bancos se libren del crédito malo, y tiene sentido adelantarse

Logotipo de Intesa Sanpaolo, en una sucursal de Milán (Italia).
Logotipo de Intesa Sanpaolo, en una sucursal de Milán (Italia).

Intesa Sanpaolo puede darse el lujo de acelerar la limpieza de su deuda incobrable. El mayor banco minorista de Italia está en conversaciones para vender hasta 15.000 millones de créditos malos. Es un cambio de táctica por parte del CEO, Carlo Messina, pero el banco puede soportar el golpe. Dada la presión de los reguladores sobre los activos dudosos, una salida rápida tiene sentido.

Los detalles de un posible acuerdo con Intrum Justitia, el mayor grupo de servicios de crédito de Europa, son escasos. Según los medios italianos, Intesa podría deshacerse de entre el 19% y el 28% de los préstamos morosos apuntados en el balace de septiembre: entre 10.000 y 15.000 millones.
Históricamente, Messina ha preferido mantener los préstamos incobrables en lugar de venderlos, a diferencia de su homólogo de Unicredit,Jean Pierre Mustier. Renegociar la deuda generalmente implica mayores rendimientos. Y vender con un descuento podría afectar al capital de Intesa y a su capacidad de pagar dividendos.

Intesa ha tomado provisiones del 61% contra sus deudas incobrables. Una venta de 10.000 millones de préstamos malos al 25% del valor contable podría crear un agujero de 1.400 millones, aunque se suavizaría con la ganancia de la venta de la plataforma de servicios, valorada por los analistas en 500 millones. Eso aún dejaría la ratio de capital común Tier 1 en más del 12%, probablemente el nivel mínimo que querrían ver los accionistas. Las pérdidas también reducirían la futura factura fiscal de Intesa.
Vender una gran cantidad de préstamos incobrables sería beneficioso. La ratio de morosidad de Intesa caería inmediatamente por debajo del 10% del total, lo que le permitiría alcanzar anticipadamente su objetivo de 2019 y acercarse al promedio europeo del 5%.

Además sería un buen momento. El BCE quiere que los bancos se libren de los préstamos incobrables, y propuso en octubre que amorticen el crédito moroso a los siete años. A pesar del rechazo del Parlamento Europeo, se espera que el banco central continúe presionando a los prestamistas, y dado que es probable que algunos sigan la recomendación, tiene sentido adelantarse a la avalancha.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

Normas