Rato arremete contra Zapatero, Rajoy, Guindos, Montoro y Ordóñez por su caída y la de Bankia

"En 30 años jamás me han acusado de nada"

El expresidente de Bankia acusa al Gobierno de Rajoy de buscar su detención

rodrigo rato bankia
El exvicepresidente y exministro de Economía Rodrigo Rato, a su llegada a la Comisión de investigación de la crisis financiera y rescate bancario del Congreso de los Diputados, en la que ha comparecido hoy. EFE

Se esperaba mucho de la comparecencia de Rodrigo Rato en la comisión que investiga la crisis de las cajas de ahorros en el Congreso de los Diputados. Y al final la realidad superó las expectativas. El que fuera vicepresidente del Gobierno con José María Aznar, director general del FMI y presidente de Bankia, Rodrigo Rato, aprovechó ayer su paso por el Congreso para despacharse a gusto contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el de Mariano Rajoy.  Recuperó su empaque de vicepresidente contundente y firme que aprovechó para lamerse viejas heridas con el que fuera su partido durante 30 años, el PP.

No se amedrentó ni un ápice en las casi cinco horas que duró su intervención, en la que no hubo autocríticas. Arremetió contra el Gobierno socialista de Zapatero, y gran parte del actual Ejecutivo. Pero también cargó contra el exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el ministro de Economía con Zapatero, Pedro Solbes y su sucesora, Elena Salgado. Incluyó a su sucesor en Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. Aunque los mayores reproches fueron a parar contra Guindos, y en menor medida contra Cristóbal Montoro.

Indicó, de hecho, que varios ministros del Ejecutivo de Mariano Rajoy fueron dejando caer acusaciones en su contra en público y en privado hasta acabar con su detención el 16 de abril de 2015. “Y me da mucha pena, porque he estado 30 años en el PP”, se quejo en un tono más arrogante que apocado.

En sus explicaciones ante los portavoces de Economía de los distintos grupos políticos Rato fue desgranando siempre positivamente su gestión tanto en el Gobierno de Aznar como en Bankia. Aseguró que la economía española gozaba de buena salud durante su mandato y los desequilibrios llegaron después porque el Gobierno de Rodríguez Zapatero (2004-2011) aparcó las reformas e ignoró los avisos del FMI –cuando él era gerente–.

Recordó que Bankia se creó después de que el Banco de España obligara a Caja Madrid a sumar Bancaja a la fusión que ultimaba con cinco entidades más pequeñas y luego el grupo salió a Bolsa con el visto bueno de todas las autoridades. Explicó que el salto al parqué de Bankia cumplió entonces con todos los plazos para comenzar a cotizar en julio de 2011, “cuando gran parte de los sectores se estaban retirando del mercado” . Y añadió que “el FROB y el Banco de España, los seis bancos colocadores, los bancos asesores nos insistieron que en septiembre el mercado estaría cerrado”, razón por la que se llevó a cabo un fuerte descuento (del 75%), “muy superior al estimado inicialmente”. Pese a ello, Bankia obtuvo el “grado de inversión de dos de las tres casas de rating mundiales”, destacó.

Declaró que no fue hasta el cambio de Gobierno en diciembre de 2011 (entró Mariano Rajoy), al introducirse “otra estrategia distinta” cuando la acción de Bankia cayó en picado. “En enero de 2012 el nuevo ministro de Economía (en referencia a Luis de Guindos) se estreno ante la opinión pública internacional afirmando que el sector bancario español necesitaba 60.000 millones de euros adicionales. Las acciones de todos los bancos españoles empezaron a caer. A renglón seguido, el Gobierno aprobó un decreto ley de nuevas provisiones dirigidas exclusivamente al sector inmobiliario. BFA/Bankia lo aplicó, con la aprobación preceptiva del Banco de España en abril de 2012. El 6 de mayo el ministro de Economía me exigió la dimisión, que se hizo efectiva el 9. La acción de Bankia se desplomó”.

Insistió en que Bankia cumplió “escrupulosamente” con todos los requerimientos, atrajo a grandes inversores y “ni una sola persona puede decir que se le forzó a comprar acciones”.
Minutos antes, Rato había criticado la laxitud de Zapatero respecto al sector financiero al considerar que durante este mandato había relajado las exigencias a las entidades financieras y provocar la burbuja de crédito. Subrayó que, según el Banco de España, “se comprueba la explosión del crédito a partir de 2004”, ya que si bien la relación de crédito con el PIB “no superó el 120% hasta 2003”, este indicador “se elevó hasta el 210% en años posteriores”.

Rato, que se sentará en el banquillo acusado de falsedad contable y estafa a inversores por el debut bursátil de Bankia, recalcó la veracidad de las cuentas de este banco durante su mandato y criticó la reformulación llevada luego por su sucesor, Goirigolzarri, y que le llevó a solicitar al Estado una inyección de capital adicional de 19.000 millones de euros (que se sumaban a los 4.500 millones ya recibidos), cantidad que consideró “excesiva”, ya que siempre ha considerado que no era necesaria para “sanear” a la entidad ni respondiera a ningún “agujero”. Aseveró, de hecho, que ya en su momento el plan de saneamiento que él presentó le pareció demasiado exigente, pero que cumplió con el mismo porque se “lo exigió el ministro”.

Reconoció que en las reuniones con Guindos “participábamos con los otros tres competidores”. Aunque el Banco de España fue “excluido” de las reuniones. Recordó así que fue el primer banco central que no participó en la evaluación de las necesidades de capital y provisiones de una entidad del país. Rato, de esta forma, insinuó que Guindos con los grandes bancos del país urdieron el rescate de Bankia. “Durante mis conversaciones con Gundos sobre Bankia en marzo, abril y mayo de 2012, este se apoyó en los principales competidores (Santander, BBVA y La Caixa) a los que llegó a encargar realizar cuáles eran las necesidades de provisiones para Bankia. Estos mismos competidores fueron, sin duda, los grandes receptores de depósitos que salieron de Bankia tras su nacionalización”, afirmó. Añadió: “en mi opinión personal, por lo que valga, es que se ocultaron estas reuniones”.

El expresidente de Bankia también dio a entender que el Gobierno de Mariano Rajoy quiso el rescate de la economía española en su conjunto tras su llegada al poder. Pese a ello, solo logró el del sector financiero en junio de 2012, “el único rescate que le ofrecieron: un rescate bancario de 100.000 millones”, y la prima de riesgo española llegó a 700 puntos básicos, más de 400 puntos por encima que un año antes.

También recordó que en junio de 2012, "el gobernador del Banco de España (Fernández Ordóñez) dejó anticipadamente su cargo. Entre enero y septiembre de 2012 unos 250.000 millones abandonaron el sistema financiero español, equivalente al 25% del PIB", ha subrayado.

El exministro de Economía, en un tono más arrogante que durante el resto de su intervención protagonizó un duro rifirrafe con la diputada de ERC, Ester Capella, ante la pregunta de si rechazó el ofrecimiento de José María Aznar para sucederle al frente del PP por miedo a ser “el primer presidente del Gobierno acusado de corrupción”, Rato replicó que ninguno de los delitos de los que se acusa es anterior a 2004. “Si me acusa usted, ahí tiene los tribunales, pero no me difame solo porque está usted protegida”, replicó, para añadir “he sido 30 años político y jamás me han acusado de nada (...). Nunca he dejado de pagar a Hacienda”, añadió.

El segundo rifirrafe llegó cuando desde el PP Miguel Ángel Paniagua mostró su pena “por el daño hecho al partido” por los escándalos de las tarjetas black y Bankia. Fue entonces cuando Rato aprovechó para desvelar supuestas actuaciones del Gobierno de Rajoy en su contra. Explicó que la principal acusación que provocó su detención el 16 de abril de 2015, la del delito de alzamiento de bienes, se cayó “a los 15 días”. Y sobre la acusación de delito fiscal, asegura que lleva tres años esperando que se concrete, pues mantiene que no hay ninguno.

Relató que la víspera de su detención, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, reveló sus datos fiscales en televisión, y un día antes, el 14 de abril, Montoro también se refirió a su situación tributaria. Contó, además, que en febrero de 2015, la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, le dijo a su secretaria que le abandonara “ porque (Rato) iba a tener problemas con sus declaraciones Hacienda”.

Rato recordó que su detención, delante de sus hijos y sus vecinos, partió de una denuncia de la Agencia Tributaria, del Ministerio de Hacienda, y ha dado a entender que en las semanas previas estuvo acompañada de toda una serie de movimientos en su contra por parte de miembros del Gobierno. Relató que la víspera de su detención, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, reveló sus datos fiscales en un programa de televisión. "¿Cómo puede saberlos? Es una pregunta que todavía no he sido capaz de contestar", ha añadido. 

Y un día antes, el 14 de abril, ha dicho que fue Montoro, quien se refirió a su situación tributaria,
aunque "con más habilidad" que Catalá. Pero su réplica fue más lejos al contar que a principios de febrero de 2015, la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, le dijo a su secretaria que le abandonara: "Le dijo que se fuera separando de mí porque voy a tener problemas con mis declaraciones Hacienda".

En su respuesta a Ciudadanos, aseguró que la crisis financiera española ha tenido un coste mayor para los accionistas de los bancos, de 170.000 millones incluyendo ampliaciones de capital, que para el erario, que por el momento ha perdido unos 60.000 millones.

Los diputados critican a Segura por la venta de preferentes

Los diputados presentes en la comisión que investiga la crisis de las cajas de ahorros en el Congreso reprocharon ayer al expresidente de la CNMV Julio Segura que el supervisor no protegiera lo suficiente a los inversores y se quedara “de brazos cruzados” ante la colocación de acciones preferentes y productos complejos por parte de las entidades en la crisis.

La portavoz de ERC Ester Capella criticó, durante la comparecencia de Segura que la CNMV “debía evitar” que los casi 700.000 pequeños inversores afectados perdieran sus ahorros tras contratar preferentes y obligaciones subordinadas. Estos productos complejos comercializados por los bancos de forma que “rallaba lo delictivo”, continuó Capella, convertían a los particulares en “especuladores y accionistas sin quererlo ni saberlo”, una situación, añadió, ante la que el organismo se quedó “de brazos cruzados”. El diputado del PP Carlos Floriano inquirió a Segura si el supervisor “no pudo haber hecho algo antes” para evitar que estos
particulares se vieran afectados por instrumentos que “no eran adecuados” para ellos. A este reproche se sumó el portavoz de Ciudadanos Francisco De la Torre, al indicar su “extrañeza” por la autorización que dio la CNMV para distribuir estos productos entre minoristas, ya que España fue “el único país” donde se permitió.

Sobre la salida a Bolsa de BankiaFloriano le preguntó si hubo “algún tipo de presión política” para que la aprobara. Desde Unidos Podemos, el diputado Alberto Garzón exigió a Segura explicaciones por el “fracaso” de esta operación, al recordarle que el supervisor tenía información para “darse cuenta de que Bankia tenía problemas”. El diputado del PSOE Javier Lasarte compartió la visión del expresidente de la CNMV, que ha defendido que la crisis financiera se originó en parte por la desregulación del sector.
El expresidente de la CNMV afirmó ayer que no hubo presiones políticas al supervisor en el proceso de salida a Bolsa de Bankia y aseguró que fue una operación “limpia y normal”. Explicó “yo no cruce una palabra” sobre Bankia“con nadie del Banco de España” durante la operación “y con el Ministerio de Economía, ni les vi”.

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