El ajuste en el empleo público toca a su fin y la plantilla vuelve a aumentar

Los efectivos de la Administración dejan de caer cinco años después

El 67% del personal de los ministerios tiene más de 50 años

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En julio de 2017, el número de empleados públicos en España alcanzó los 2.535.493 efectivos, un 0,5% más que el registro del inicio de año y un 0,6% más que en enero de 2016. Incrementos comedidos, pero que atestiguan que el ajuste en el sector público ha tocado a su fin. El número de empleados a sueldo de la Administración empezó a caer en 2011 y no fue hasta el año pasado cuando volvió a crecer.

Así lo refleja la estadística que el Ministerio de Hacienda publicó ayer. La radiografía del empleo en la Administración muestra que son las comunidades autónomas quienes más empleados a nómina tienen. En julio de 2017, 1.303.641 personas trabajaban para una Administración autonómica, una cifra ligeramente inferior al inicio del año, pero superior a los ejercicios pasados. También en la Administración estatal, que en julio empleó a 514.372 personas, se ha registrado una ligera caída respecto al dato de enero. En cualquier caso, la tendencia es al alza si se cierran los acuerdos entre el Gobierno y los funcionarios. La idea es que en algunos sectores considerados prioritarios la tasa de reposición pueda rebasar el 100%, lo que permitiría crear empleo neto. El pasado julio, el Gobierno anunció una oferta de empleo público con más de 28.200 plazas, la mayor desde 2008.

La mejora de la situación de las cuentas públicas –España está a un paso de reducir su déficit por debajo del 3%– resta presión sobre la plantilla a sueldo de la Administración. El salario de los funcionarios aumentó un 1% en 2016 y 2017, tras permanecer años congelado y haber sufrido un recorte del 5% en 2010, así como la supresión de una paga extra en 2012. Para el ejercicio en curso, el Gobierno estudia un posible aumento del 1,5%. Los sindicatos reclaman un alza mayor para compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada.

Uno de los retos de la Administración pasa por rejuvenecer la plantilla. Los últimos datos publicados reflejan que España es el tercer país de la OCDE con una plantilla más envejecida. Con datos de 2015, el 36% de los empleados de la Administración central contaban en 2015 con más de 55 años. Solo Islandia e Italia presentan porcentajes más elevados. El informe publicado ayer muestra que de los 184.225 empleados que trabajan en un ministerio, el 66,9% tiene más de 50 años. En este grupo, por ejemplo, se encuentra el personal de la Agencia Tributaria o de la Seguridad Social. En el departamento dedicado a recaudar los impuestos y luchar contra el fraude, hay más empleados que superan los 60 años que menores de 40 años.

En las comunidades autónomas, que es la Administración sobre la que recaen los pilares del Estado del bienestar, también se amplía la oferta de empleo. La Comunidad Madrid, por ejemplo, aprobó el pasado mes una convocatoria de 23.672 plazas, la más amplia de los últimos 16 años. España no tiene un sector público especialmente grande. El número de empleados de la Administración, ya sean funcionarios, laborales o interinos, representa en torno al 16% del total de asalariados, un porcentaje que se encuentra por debajo de la media de la OCDE y que cabe esperar que baje en los próximos años por la mejora del empleo en el sector privado.

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