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El BCE comprará más de un tercio de la deuda que emitirá España en 2018

Unicredit calcula que Mario Draghi adquirirá unos 39.000 millones en el actual ejercicio

El Tesoro publicará su plan de financiación para este año en los próximos días

Mario Draghi ha echado varias manos a los países de la zona euro. Financiarse es más sencillo si existe una red de seguridad que absorbe buena parte del papel que los estados han de colocar en el mercado de renta fija. Los estados han contado desde marzo de 2015 con el bazuca del Banco Central Europeo (BCE) para ir pagando sus vencimientos de deuda y al mismo tiempo seguir financiando sus déficits.

A través de sus distintos programas de compra de deuda, el Banco Central tiene en balance unos 2,29 billones de euros. La artillería se ha centrado en el papel público –deuda soberana, de agencias gubernamentales, regiones e incluso municipios–, con un total de 1,89 billones.

El pasado martes 2 de enero, el BCE volvió a intervenir, tras un descanso entre el 21 y el 29 de diciembre.

Es cierto que el importe de las adquisiciones será muy inferior, con un total de 30.000 millones de euros al mes, frente a los 60.000 millones anteriores. Aun así, la influencia de la institución será de gran ayuda para los países de la zona euro, con alrededor de 180.000 millones de euros en adquisiciones de deuda soberana, según cálculos de Unicredit.

Tipos más altos en la primera subasta del año

  • El Tesoro celebró ayer su primera subasta del año, con la que colocó 4.640 millones en deuda a cinco, 10 y 30 años. La demanda superó los 9.300 millones de euros, si bien en los dos primeros plazos tuvo que ofrecer más rentabilidad. Vendió 960 millones a cinco años con una rentabilidad marginal (la más elevada de toda la subasta) del 0,367%, frente al 0,301% del 7 de diciembre. En la deuda a 10 años vendió 1.835 millones de euros, con una rentabilidad marginal 1,536%, también más elevada que el 1,492% de la emisión anterior del pasado 14 de diciembre.
  • En los bonos a 30 años, colocó 1.040 millones de euros a un tipo marginal del 2,848%, muy ligeramente por debajo del 2,883% ofrecido en la subasta anterior celebrada el 19 de octubre. El Tesoro también vendió 800 millones de euros en deuda a 15 años vinculada a la inflación de la zona euro. El tipo marginal fue del 0,515%, inferior al 0,880% ofrecido en la emisión del mismo tipo de papel del pasado 6 de julio.

El BCE no compra directamente a los diferentes tesoros en las subastas (mercado primario), pero sí retira papel del mercado, lo que en última instancia tiene un efecto similar.

En 2017, el BCE compró unos 80.000 millones de euros en deuda pública española, lo que supone casi el 60% de la emisión total a medio y largo plazo por 139.000 millones. La cantidad incluye la deuda vendida para afrontar los vencimientos, financiar el déficit público y los casi 10.200 millones prestados a la Seguridad Social para pagar las pensiones. Las compras del BCE supusieron, además, el doble de la emisión neta (solo la deuda nueva) por unos 45.000 millones en 2017.

Para este año, los expertos de Unicredit calculan que la emisión total de España en deuda a medio y largo plazo alcanzará los 116.000 millones de euros, si bien el Tesoro dará a conocer la cifra definitiva en los próximos días, previsiblemente en la semana que arranca el 8 de enero. Para el conjunto de los países de la zona euro, el banco estima unos 815.000 millones .

El importe de las compras que el BCE dedicará a la deuda pública española será de unos 39.000 millones, de acuerdo a los cálculos de la entidad que en España pilota Pedro Fernández de Santaella. Esta cantidad representa el 34% del total que, de acuerdo a las estimaciones, colocará este año el Tesoro español en deuda duradera. En las cifras no se incluyen las emisiones de letras (deuda con un vencimiento máximo de 12 meses).

La emisión neta para este ejercicio rondará, según los cálculos de Unicredit, los 38.000 millones de euros, en línea con las compras del BCE. Este ejercicio, debido al freno en las adquisiciones del Banco Central, será la primera vez desde que arrancó el programa de estímulos en que la emisión neta calculada para los países de la zona euro será similar a las compras de deuda pública, también de unos 180.000 millones de euros (véase gráfico).

El tipo de interés de las nuevas emisiones en España subió el año pasado por primera vez desde 2012. Ese año, en que el bono patrio a 10 años llegó a pagar más del 7% pero Draghi aseguró que haría todo lo necesario para salvar la zona euro y hundió su interés, la rentabilidad media de las nuevas emisiones bajó al 3,008% desde el 3,897%. El pasado ejercicio, el coste medio de la deuda emitida fue del 0,622% frente al 0,611% de 2016. Con todo, el tipo medio de la deuda soberana total en circulación se situó en el 2,548%, récord histórico, por lo bajo.

Entretanto, el interés del bono español a 10 años ronda el 1,6%, mientras se esperan más señales de los próximos movimientos del BCE. En principio, están asegurados los 30.000 millones mensuales en todos los programas (deuda pública, bancaria y de empresas) hasta septiembre. Uno de los factores que el mercado tiene en cuenta es el de las reinversiones de la deuda que actualmente tiene en balance el BCE. Los expertos calculan que esto supondrá la inyección de unos 110.000 millones solo en 2018.

El modelo es Estados Unidos, donde la Reserva Federal dejó de comprar a finales de 2014, pero paró de reinvertir los vencimientos el pasado septiembre.

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