Trump impulsa el beneficio de Daimler en 1.700 millones

BMW también prevé un repunte de 1.550 millones en su ingresos

La UE denuncia algunos beneficios que reciben las firmas en EE UU

Dieter Zetsche, presidente de Daimler AG, en el último salón del automóvil de Frankfort.
Dieter Zetsche, presidente de Daimler AG, en el último salón del automóvil de Frankfort.

El consorcio automovilístico alemán Daimler, cuyas principales marcas son Mercedes-Benz, Smart y Maybach, anunció el martes que su beneficio neto se verá incrementado en hasta 1.700 millones de euros este año, como consecuencia de la reforma fiscal aprobada por Donald Trump y aprobada a principios de diciembre.

Según informó la empresa en un comunicado, la principal modificación que incluye la rebaja tributaria es la reducción del impuesto de sociedades a las grandes corporaciones del 35% al 21%. De esta manera, el gigante automovilístico cerrará este año con un beneficio superior a los 10.000 millones de euros frente a los 8.784 millones de euros previstos antes de la reforma fiscal. Daimler explicó que la citada rebaja tributaria no afectará al cash flow ni al resultado operativo. La mejora del beneficio procedente de EE UU se verá, sin embargo, reducida por otros factores negativos que dejarán la mejora global del beneficio en torno a los 1.000 millones de euros.

Daimler no es la única gran compañía germana del sector del automóvil que ha anunciado una mejora de la cuenta de resultados como consecuencia de la reforma fiscal de Trump. También BMW ha revisado al alza su previsión de ingresos netos y augura que estos aumentarán en una horquilla entre 950 y 1.550 millones de euros.

La industria automovilística ha estado en el punto de mira de Donald Trump desde que fue nombrado presidente de EEUU en enero de 2017. A esa industria la ha responsabillizado de una gran parte de la deslocalización de actividad y de empleo hacia otros destinos más baratos como México. Nada más llegar a la Casa Blanca amenazó a las grandes multinacionales con imponerles aranceles a la importación si no traían de vuelta pedidos y puestos de trabajo.
Una de las primeras que reaccionó fue General Motors, que anunció en esa fecha una inversión de 1.000 millones de dólares (942 millones de euros) en EEUU, con los que preveía crear hasta 1.500 empleos nuevos y retenidos”. Esa era solo la primera parte del plan de regreso, que incluía también el traslado de parte de la producción que tenía en México a sus plantas en el estado de Michigan (en concreto la construcción de una nueva línea de pick up con los que crearía otros 450 empleados adicionales) y la cancelación de la construcción de una planta valorada en 1.600 millones de dólares en San Luis Potosí (México).

Pese al beneficio que obtendrán algunas empresas europeas con la rebaja tributaria, la reforma se ha granjeado el recelo de la Unión Europea, que ve en las ayudas a las empresas un instrumento de competencia desleal con respecto a las europeas. El banco Credit Suisse estima que el impacto negativo para las empresas será de 2.300 millones de euros y pone como ejemplo al sector financiero, al que la reforma le obligará a reducir el valor de sus activos de impuestos diferidos en EE UU.

Ingresos en el exterior
Las autoridades comunitarias denuncian en particular las deducciones que disfrutarán las multinacionales estadounidenses por algunos de sus ingresos en el exterior. Estas ayudas son consideradas por la UE como ayudas de estado encubiertas que lastran la posición competitiva de las empresas europeas en su competencia con las estadounidenses. Pese a que ya ha sido ratificada en amba cámaras, la Comisión Europea espera poder modificar algunos de los puntos más lesivos de la rebaja tributaria. En última instancia, la Comisión Europea podría denunciar a EE UU ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), aunque Bruselas considera que es demasiado prematuro iniciar una guerra comercial.

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