reforme fiscal trump
El presidente de EE UU, Donald Trump.

Las 700 empresas en EE UU avisan: la reforma fiscal de Trump les disparará los costes

Limitará los gastos financieros deducibles al 30% del ebitda para las firmas españolas

Los expertos creen que el sector financiero será el más perjudicado

La reforma fiscal diseñada por Donald Trump es un reflejo de los anuncios que hizo hace un año en campaña electoral y que le valieron su elección como presidente de EE UU. Hacer América más grande fue el lema de su campaña y su mensaje más repetido fue lograr que las empresas estadounidenses que habían deslocalizado actividad y empleo regresaran a EE UU. Trump ha optado por la vía del castigo y no del incentivo para convencerlas de que lo mejor que pueden hacer es regresar y volver a generar puestos de trabajo en suelo norteamericano.

Pero el texto también incluye un castigo a las empresas españolas con filiales en EEUU. La nueva norma establece penalizaciones para las transacciones financieras entre empresas de un mismo grupo y para la repatriación de los dividendos. José Antonio Bustos, socio del EY Global Tax Desk de Nueva York, subraya que la medida que más preocupa a las empresas españolas es la limitación de los gastos financieros deducibles, que quedan fijados en el 30% del ebitda (beneficio antes de impuestos, intereses y amortizaciones). “Es una muy mala noticia para las empresas españolas que en general tienen un elevado nivel de apalancamiento. La norma es aún más restrictiva cuando el endeudamiento del grupo es aún más elevado”, subraya. A esta medida le acompañará otra que excluye algunas partidas, como canones, royalties o intereses financieros, que tampoco se podrán deducir en el impuesto de sociedades. “El sector más afectado será el financiero por la elevada carga de intereses que tiene ”, remarca Manuel Paz, senior manager de EY Global Tax Desk de Nueva York.

La reforma también asesta un duro golpe a las empresas estadounidenses con filiales en el extranjero, ya que tendrán que realizar un pago único por los beneficios obtenidos en el pasado. “Desde la entrada en vigor de la reforma, la repatriación de dividendos quedará exenta para las firmas de EEUU”, recalca.

Una aproximación a las relaciones bilaterales entre España y EE UU permite analizar mejor el posible impacto de la reforma. En la actualidad hay 700 empresas españolas instaladas en EE UU con una generación de 90.000 empleos, mientras que hay otras 700 firmas de EE UU instaladas en España que pueden llegar a crear hasta un millón de empleos al ser la gran mayoría multinacionales con necesidades de mano de obra intensiva. “Es una forma de proteccionismo a través de un instrumento fiscal”, señalan fuentes consultadas de CEOE, que resaltan que las empresas están muy preocupadas por el incremento de costes que tendrán que afrontar para realizar su actividad. “Lo poco que conocemos nos hace sospechar que esta reforma vulnera el tratado para evitar la doble imposición, ya que si bien la filial española no pagará impuestos de forma directa, sí se verá obligada a pagar un recargo”, resaltan.

Las patronales advierten del riesgo de pérdida de actividad y empleo en la UE por la vuelta de empresas a EEUU

El temor a que las empresas estadounidenses relocalicen actividad y empleo en EEUUes lo que ha provocado la carta remitida a principios de semana por los ministros de Economía de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España al secretario del Tesoro de EE UU, Steven Mnuchin, alertando de que la reforma fiscal puede provocar una catástrofe en el comercio transatlántico. “Algunas de las medidas previstas por EE UU violan las normas internacionales y bilaterales y pueden causar una gran distorsión en el mercado internacional”, advierte la misiva.

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