Los pilotos de Ryanair buscan el apoyo del Gobierno español en su pulso con la empresa

Reclaman un convenio y contratos regidos por la normativa española

El Sepla intenta diseñar una estrategia jurídica conjunta con los sindicatos de azafatas

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Cartas en las que el Sepla pide reconocimiento a su sección sindical en Ryanair y la compañía lo niega.

Ryanair pasa por meses de alta tensión en toda Europa y comienza a enfrentarse a un serio conflicto laboral en España. Sus pilotos en países como Irlanda, Italia, Portugal y Alemania han optado por la huelga, mientras en este país tratan de organizar una sección sindical del Sepla, por el momento con escaso éxito. El colectivo no descarta acciones de presión si la empresa no reconoce al grupo arropado por el sindicato como interlocutor y se abre a negociar una migración de los contratos irlandeses de la plantilla a otros bajo el paraguas de la normativa española.

También se están revolviendo los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) ante la presión comercial de una empresa que vive tanto de transportar viajeros como de venderles productos a bordo.

Las protestas, afirman una y otra vez los trabajadores, tienen como trasfondo las prácticas laborales de la mayor low cost europea, y se producen tras la crisis motivada por la salida de decenas de pilotos hacia la competidora Norwegian, así como por los reconocidos problemas en la programación de las vacaciones.

650 pilotos vuelan para Ryanair desde España

La aerolínea de bajo coste tiene una plantilla global de 4.050 pilotos, con una edad media de 34 años. Este equipo se reparte entre un aflota descomunal formada por 400 aviones.

En plena ebullición, el sindicato Sepla ha reclamado protección al Gobierno para centenares de pilotos en España. Miran de reojo a Italia, donde distintos ministros pidieron ayer respeto a derechos laborales como el de la sindicación del colectivo basado en ese país. Para este viernes la plantilla italiana está llamada a cuatro horas de paro. También están convocadas huelgas de 24 horas en Portugal e Irlanda el día 24.

Según ha podido saber CincoDías, representantes del Sepla tuvieron una reunión el mes pasado en la Dirección General de Trabajo, donde anunciaron la inminente creación de una sección sindical española en Ryanair. En colectivo aprovechó para pedir el respaldo de Empleo a la reivindicación de un marco laboral español para los 650 pilotos con contrato irlandés, además de los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) y personal de tierra, que trabajan en distintos aeropuertos de este país. Muchos de esos empleados prestan sus servicios a la compañía a través de brokers, siempre con el denominador común del contrato irlandés.

Fuentes jurídicas explican que España es más garantista para los trabajadores con el despido. Numerosos empleados se quejan, de momento sin airear sus nombres, de no estar sujetos a convenio y carecer de derecho a finiquito, o de la volatilidad en las fechas de sus vacaciones.

El Sepla mira de reojo a Italia, donde distintos ministros han pedido respeto a derechos laborales como el de la sindicación de los pilotos basados en ese país

Constituida la citada sección sindical, con voto prácticamente unánime en una asamblea celebrada el pasado 20 de noviembre, la dirección de Ryanair que encabeza Michael O’Leary dijo no reconocer a colectivos con representación en otras aerolíneas, como es el caso del Sepla. Una postura que ha motivado la petición de una nueva reunión del sindicato con altos cargos del Ministerio de Empleo.

Mientras llega ese encuentro con el Gobierno, el Sepla busca la complicidad de USO y Sitcpla, centrales a las que se están afiliando los TCPs de Ryanair en España. Hoy mismo está prevista una reunión para diseñar “una estrategia común si llega el momento de tomar acciones legales”, citan fuentes cercanas a los contactos.

Michael O'Leary, consejero delegado de Ryanair.
Michael O'Leary, consejero delegado de Ryanair.

Desde USO-Sector Aéreo se denuncia el “hostigamiento” a los tripulantes de cabina por lo que la empresa considera un bajo rendimiento en las ventas a bordo a los pasajeros. El sindicato maneja cartas, aportadas por sus afiliados, en las que se avisa de “procedimientos sancionadores” si no mejoran como vendedores.

El contexto del conflicto

Los pilotos de Ryanair buscan el apoyo del Gobierno español en su pulso con la empresa

- España es el sexto mercado en que la mayor aerolínea de bajo coste europea ve aflorar un colectivo arropado por el sindicato nacional de pilotos. Antes ha sucedido en Portugal, Alemania, Irlanda, Suecia e Italia.

- El esquema de Ryanair, en lo que toca a sus recursos humanos, ha chocado con sentencia del Tribunal de Justicia de la UE, que establece que los trabajadores deberán ampararse en la jurisdicción laboral del país en donde tienen la base de trabajo. También hay jurisprudencia creada en el Supremo español, que rechaza la sumisión de trabajadores en España a legislaciones laborales extranjeras.

- La aerolínea sostiene que sus pilotos llevan 25 años participando y votando en secreto cuestiones sobre sus condiciones de trabajo y salario: “Mientras los sindicatos de pilotos envían notas sin sentido a los medios, Ryanair alcanza nuevos acuerdos salariales en un proceso que llevará el sueldo de los pilotos a más de 150.000 euros anuales, un 20% más alto que el de los pilotos de Jet 2 o los de la flota 737 de Norwegian”.

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