España habrá recuperado todo el empleo destruido en la crisis en 2023

Un estudio de Josep Oliver para Manpowergroup simula la ocupación futura en tres escenarios

En 2026 habrá, como mucho, 3,8 millones de ocupados más

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El Gobierno tiene como meta volver a llegar a los 20 millones de ocupados al final de la legislatura. A fecha de hoy ¿es esto viable? y ¿qué pasará después? El economista experto en el mercado laboral, Josep Oliver, ha realizado para el número 50 del Índice Manpowergroup, una simulación de tres escenarios que muestran como podría comportarse la ocupación hasta 2026.

Lo más probable –que se corresponde con el escenario medio– es que, con un crecimiento medio del PIB del entorno del 2% anual y de la productividad del 0,7%, la economía española cree hasta esa fecha unos 2,6 millones de nuevos puestos de trabajo. A este ritmo, la recuperación de todo el empleo perdido en la crisis (3,8 millones de puestos de trabajo) se recuperará alrededor de 2023.

En concreto, según estas estimaciones, “también relativamente elevadas” para Oliver, se crearían unos 350.000 empleos por año hasta 2021 y se reducirían a aproximadamente 165.000 nuevos puestos al año hasta el final del periodo simulado.

Mientras que en el mejor de los casos, según este estudio, España creará 3,8 millones de empleos en diez años (2016-2026), lo que supondría incrementar el número de ocupados del año pasado (18,3 millones) un 20%. Con esta hipótesis el empleo avanzaría del entorno del 1,9% anual, esto se repartiría con un avance del 2,2% anual en el primer quinquenio (2016-2021) y del 1,6% al año el resto. Esto se traduciría en unos 420.000 empleos al año hasta 2021 y alrededor de 345.000 anuales en la segunda parte del periodo.

Y si se produjera el peor escenario, con una ligera crisis en los últimos años de la simulación, el empleo crecería un 1% de media en estos diez años, lo que supondría solo medio millón de ocupados más que ahora.

Este escenario más pesimista recoge, al igual que los otros dos casos más optimistas, una reducción del crecimiento del PIB, pero además incorpora una previsión de contracción del empleo en 2025 y 2026. Así, para los tres escenarios las estimaciones son mejores para la primera mitad de los ejercicios simulados que para la segunda. “Hasta 2021, el crecimiento del empleo debería estar asegurado, a excepción de un choque exterior, que siempre puede producirse”, avanzó ayer Oliver.

Otras dos cuestiones sobre las que Oliver ha hecho prospecciones describen los territorios donde se concentrará más nuevo empleo hasta 2016 y las edades de los trabajadores que ocuparán esos nuevos puestos. La costa levantina, con un avance medio de la ocupación del 1,62% anual, liderará la creación de empleo; seguido de Canarias y Andalucía, con incrementos del 1,58% y 1,37%. Por el contrario, Galicia registrará el menor dinamismo de la ocupación, son subidas medias anuales del 1%.

Ante esto, “la movilidad interprovincial de los trabajadores, que detectamos que ya se está empezando a producir, será clave en la buena evolución del mercado laboral”, destacó el nuevo director regional de la región Mediterránea de Manopowergroup, Raúl Grijalba.

Lo que no podrá solucionar esta movilidad geográfica es la “dramática transición demográfica” que ya ha empezado a vivir España y que envejecerá la edad media de sus trabajadores. Esta ha pasado de los 39 años en 2007 a los 42,7 años en 2016 y a los 44,1 años en 2026. Ese año habrá 2,5 millones de ocupados más en España. El grupo de entre 50 y 66 años contará con 2,37 millones de ocupados más y el colectivo de los más jóvenes (de 16 a 29 años tendrá casi 600.000 trabajadores más.

Otra de las conclusiones a las que ha llegado este estudio es cuales serán los próximos yacimientos de empleo de la economía española; en qué sectores se generará todo esta nueva ocupación. Los resultados de este trabajo indican que en 2026 el reparto de la ocupación se parecerá a grandes rasgos a la actual: el sector servicios copará el 74% del total del empleo; la industria aportará un escaso 15% –lejos del 20% que persigue la Unión Europea para 2020–; la construcción agrupará poco más del 6% del total del mercado laboral y la agricultura, ganadería y pesca, el 4%.

No obstante, a pesar de que el peso de los servicios será solo levemente inferior al actual en la economía española, sí se registraran relevantes cambios internos, según el autor de este informe. Se refiere al menor peso del comercio, que pasará de representar el 16,2% de todo el empleo en 2016 al 10,8% en 2026; y a la reducción también del peso de la ocupación en servicios educativos (del 6,9% al -0,6%); en las administraciones públicas (del 6,9% al -0,6%) y en el sector financiero (del 2,5% al 1,1%).

Por el contrario, ganarán peso otros servicios como el doméstico, en el que pasarán de trabajar el 3,4% de los ocupados en 2016 al 5,5% en 2026. Y lo mismo ocurrirá en los servicios sanitarios y de asistencia social (que pasarán del ser 8,4% de los trabajadores al 13,6%). La hostelería mantendrá su peso idéntico en el empleo, representando el 8,8% del total de la ocupación.

Esto lleva a los responsables del estudio a advertir, con vistas a las políticas públicas, que la formación profesional será la que genere más probabilidades de colocación.

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