La patronal 'biotec' y el Gobierno ultiman un aplazamiento de deudas para empresas con problemas

Asebio pide que el ritmo de pago de créditos se adecúe a la actividad de I+D

Lamenta que el objetivo de déficit ahogue a estas firmas innovadoras

Cristobal Montoro, ministro de Hacienda.
Cristobal Montoro, ministro de Hacienda.

La patronal de compañías de biotecnología Asebio ultima con el Gobierno un acuerdo para aplazar los pagos de créditos públicos ligados a la I+D de empresas con problemas para adecuarlos al ritmo de investigación de cada compañía. Con esta medida, esta asociación empresarial quiere poner un torniquete de urgencia ante la dramática situación que viven estas firmas innovadoras.

Asebio ultima actualmente con los ministerios de Hacienda y Economía un mecanismo que adecúe el ritmo de devolución de los préstamos blandos a la I+D cuando las empresas no puedan afrontar el pago de las deudas, según explican fuentes empresariales a Cinco Días. Se prevé que este instrumento se materialice a través de una orden ministerial en enero o febrero, según estas fuentes.

El objetivo del aplazamiento es que estas compañías no caigan en concurso de acreedores o en liquidación si no pueden devolver los préstamos públicos a la investigación, ya que son empresas que necesitan unos plazos largos para ver materializados sus avances en innovación y que, además, son intensivas en el uso de capital.

Precisamente este lunes los responsables de Asebio denunciaron ante la prensa la situación “dramática” del sector, en palabras de Andrés Ballesteros, delegado de Asebio para retos transversales. “Hacienda gestiona las deudas de las compañías innovadoras igual que cualquier otra empresa o particular. Aplica una regla general. Al final, si el préstamo de una biotecnológica es de 10 años y sin intereses, si se produce un impago, Hacienda exige intereses de demora y reduce el periodo de pago. Es absurdo”, lamentó Ballesteros.

Los responsables de Asebio recordaron la situación crítica de la I+D en España, como recogió a finales de noviembre el Instituto Nacional de Estadística (INE). Nuestro país ha retrocedido en más de una década en la inversión en I+D, que se quedó en el 1,19% del PIB, el mínimo desde 2005.

Además, esa cifra supone un diferencial máximo respecto a la media de la Unión Europea, ya que el resto de los países vecinos han ido paulatinamente incrementando este gasto mientras España lo ha reducido, año tras año desde 2011. Mientras los países de la UE han incrementado de media un 21% en la inversión, España ha retrocedido un 19% en el periodo entre 2009 y 2016. “Hasta 2008 se produjo una convergencia con Europa, y España se quedó a un 0,52% de la media. Desde entonces se ha ido incrementando el diferencial, lo que es ciertamente preocupante”, denunció Ion Arocena, director general de Asebio, ante los medios de comunicación.

“España está muy por debajo de lo que le corresponde. No solo es una falta de inversión de las empresas, sino que la I+D pública ha descendido más rápido por lo que el efecto tractor de la investigación pública ha desaparecido”, añadió.

Asebio asegura que el Ejecutivo se hace “trampas al solitario” por aumentar las partidas a préstamos a la I+D que no se usan

 

La patronal también denunció “las trampas al solitario”, según Arocena, que los sucesivos Gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) y Mariano Rajoy (PP) han realizado con los recursos destinados a la investigación. En los últimos años, los Presupuestos han virado desde un mayoría de subvenciones hacia un mayor peso de los créditos empresariales. En el mix de la financiación cada vez tiene más peso los préstamos, pero los datos de 2016 indican que solo se ejecuta un 38% de esos presupuestos, según avanzó recientemente la Cosce (Confederación de Sociedades Científicas de España).

Ese mayor peso de los préstamos va contra la base de cómo se avanza en ciencia en el mundo, donde el peso de las subvenciones públicas a los centros de I+D públicos y privados son cruciales. Por ejemplo, solo la institución pública sanitaria NIH de EEUU (National Institutes of Health) destina al año 32.000 millones de dólares (27.115 millones de euros) en impulsar la innovación, según sus datos públicos.

España no solo ha rebajado al mínimo las subvenciones, sino que ha puesto todo tipo de barreras para acceder a los préstamos, debido “a la necesidad de controlar el riesgo”, según Arocena, en un entorno de control de déficit. “Los criterios para acceder a los créditos cada vez son más restrictivos y se han articulado mecanismos de garantías por los que muchas empresas se quedan fuera”, apuntó.

Por eso, Asebio planteó tres medidas a pactar con el Gobierno y los partidos políticos que serían asumibles sin gran costo para los Presupuestos. El primero, reducir en el mix de la I+D, el capítulo de préstamos para ganar en el de subvenciones. La segunda de esas líneas de actuación va encaminada, precisamente, a establecer los mecanismos para adecuar a cada compañía el pago de los créditos a la I+D. “Nos estamos encontrando que empresas innovadoras van a liquidación porque no pueden devolver el dinero”, protestó, por su parte, Ballesteros.

La última medida que reclama Asebio es un nuevo marco fiscal que impulse la inversión en I+D+i privada, ya que el nivel en innovación de las empresas también está en mínimos, en un 46,4% del total, según la OCDE.

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