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Carlos Buesa, presidente de Oryzon.

Carlos Buesa (Oryzon): “El relato a inversores es más fácil con la sede fuera de Cataluña”

Fue la primera cotizada en llevar su domicilio fiscal y social a Madrid por el ‘procés’

Busca un nuevo acuerdo con una gran farmacéutica tras el revés con Roche

Abrió el vendaval de empresas cambiando la sede social y fiscal de Cataluña por el proceso independentista. El 3 de octubre, dos días después del referéndum del 1-0, Oryzon Genomics comunicó que trasladaba su sede social y fiscal a Madrid desde Barcelona, donde permanece la actividad de I+D. Fue la primera cotizada en decidirse. Carlos Buesa (Zaragoza, 1961), presidente, accionista y cofundador de la biotecnológica, explica casi dos meses después que fue una decisión acertada, ya que situaba a sus ensayos con pacientes en una inseguridad respecto a las autoridades competentes: la agencia del medicamento española y europea.

Esta joven compañía es la única española que compite en la élite en el campo de la investigación farmacéutica en algunos de los principales desafíos médicos para los grandes laboratorios: cáncer, esclerosis múltiple y alzhéimer.

Precisamente en el área clínica la empresa recibió en julio una noticia negativa, ya que la multinacional suiza Roche, una de las tres mayores farmacéuticas del mundo, decidió no continuar con los ensayos con pacientes de la molécula Ory-1001, licenciada por Oryzon.

La acción ha estado castigada en Bolsa desde entonces, aunque miércoles cerró a 2,71 euros, con un 50,64% de alza debido a un informe favorable de Solventis, que multiplica por cuatro el precio objetivo, hasta los 7,66 euros por título. El laboratorio español ha decidido seguir avanzando en esa investigación con recursos propios. Entre los accionistas de la empresa se encuentra también la cofundadora Tamara Maes, el fondo Najeti Capital y José María Ventura Ferrero, miembro de una de las familias que controlaron la extinta Nutrexpa (Cola Cao, Nocilla...).

¿Por qué la compañía decidió trasladarse de Barcelona a Madrid?

Cuando nos reuníamos con inversores internacionales, gran parte de la cita giraba respecto al tema catalán. En un encuentro en EE UUcon uno de los grandes inversores del sector, tuve que explicar durante más de 20 minutos sobre cómo nos afectaría una independencia en Cataluña. Nosotros tenemos un mapa de riesgos y un plan de contingencia ante diversos escenarios y la situación nos ponía en una gran incertidumbre sobre los ensayos clínicos con los pacientes. Era un tema regulatorio y sobre en qué jurisdicción quedamos. No podíamos salir del entorno de España o de Europa. La decisión no fue improvisada, nos llevó tres reuniones del consejo de administración.

¿Y qué ha cambiado desde ese día?

Era lo que tocaba hacer. Ahora tenemos un relato más sencillo ante los inversores con nuestra sede en Madrid, fuera de Cataluña. Lo que deseo, como todos los empresarios de Cataluña, es que se vuelva a la normalidad.

¿Volverán a Cataluña si la situación se estabiliza?

Se han ido casi 3.000 empresas. Las cosas no son tan sencillas. La experiencia señala que incluso con una solución a la canadiense las compañías se mudan igual.

Respecto a sus fármacos en investigación, Roche decidió no seguir con la I+D de su molécula Ory-1001, que vuelve a la cartera de Oryzon. ¿Qué van a hacer ahora?

Roche hizo una repriorización de su portfolio de fármacos en I+D y decidió no continuar con el nuestro. La compañía vio que tenía demasiada moléculas y apostaron por las que tienen más cerca del mercado. Ory-1001 tiene un gran potencial en leucemia y cáncer de pulmón, así que la vamos a poner a trabajar nosotros. Más adelante buscaremos un socio que quiere volver a licenciar el fármaco.

Pero una vez que han contado con el rechazo de Roche, ¿creen que otra multinacional se va a interesar por Ory-1001?

Tenemos datos muy buenos y los hemos presentados en congresos con bastante éxito. Nosotros vamos a continuar con la fase I [ensayo sobre seguridad del medicamento en personas sanas] en cáncer de pulmón de células pequeñas, que es un mercado muy grande. En leucemia seguiremos con la fase II [efectividad en pacientes]. La verdad es que en Roche iban muy despacio con nuestra molécula. Hay muchas formas de empujarlas de una forma más rápida. Ya estamos hablando con otras farmacéuticas y grandes biotecnológicas cotizadas. De hecho, hay que recordar que Roche fue solo uno de los interesados con los que ya hablamos antes de 2014. De todas formas estoy agradecido a Roche. Llegaron cuando teníamos dificultades y nos han aportado 23 millones de dólares. Fue providencial, tenemos la caja llena, nos aportó un crecimiento espectacular, la profesionalización en la gestión y facilitó la salida a Bolsa. Fue un acuerdo que transformó la compañía.

¿Tienen ya un candidato al que vender la patente?

Es pronto. Vamos a seguir avanzando con los ensayos clínicos.

¿A la vez van a seguir con los ensayos con pacientes para su segunda molécula Ory-2001?

Sí. Para esclerosis múltiple empezamos una fase II en 24 pacientes en hospitales de Barcelona, Girona, Madrid y Sevilla. En el caso de alzhéimer hemos terminado la fase I. Yesperamos empezar la siguiente fase después de Navidad, en 15 hospitales de España, Francia y Reino Unido.

¿Necesitarán alguna ampliación de capital para abordar ahora ustedes solos la investigación de los dos fármacos?

Tenemos dinero. Queremos avanzar más nosotros solos con Ory-2001, porque cuanto más avancemos, más valor tendrá la molécula al licenciarla. Podemos llegar hasta fase III [pruebas con cientos de pacientes antes de la autorización a comercializar]. Tenemos recursos por lo menos para 12 o 18 meses. También hemos decidido seguir otro camino con el tercer medicamento, Ory-3001, una ralentización, para seguir investigando con centros públicos y optar a subvenciones.

También tiene más riesgo el desarrollo por parte de ustedes. ¿Y si falla alguna de las moléculas?

Nuestra cartera son dos fármacos para varias indicaciones [patologías] distintas. Es muy difícil que fallen las dos moléculas en todas las indicaciones. Y si fallan en algún caso, tenemos más moléculas en investigación, como Ory-3001.

¿Cómo valora el alza de este miércoles en Bolsa?

El valor de la acción es algo que siempre nos preocupa. En las ultimas semanas hemos lanzado al mercado noticias positivas sobre los avances científicos de nuestras moléculas y los informes de los analistas que cubren el valor de Oryzon dan una valoración de entre siete y nueve euros a la acción. Por tanto es un valor con recorrido.

¿Las malas noticias por Roche hacen cambiar los planes de debutar en el Nasdaq?

No. La aspiración es idéntica. Nosotros queremos cotizar en el Nasdaq. Pero necesitamos que la I+D fructifique y tener los elementos necesarios para hacer una operación en el mercado americano. Necesitamos tener acabada la fase II de Ory-2001.

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