La lucha contra 'Obamacare' les sale por la culata a los republicanos

Trump y su partido han eliminado algunos subsidios, y reducido el marketing

Sin embargo, el ritmo de inscripciones ha aumentado considerablemente.

Anuncio de Obamacare en una tienda de seguros de San Ysidro (San Diego, California, EE UU).
Anuncio de Obamacare en una tienda de seguros de San Ysidro (San Diego, California, EE UU).

Sabotear Obamacare está siendo contraproducente para los republicanos, y no solo porque sus esfuerzos para sustituirlo hayan fallado. El presidente Donald Trump afirma que el programa de su predecesor está muriendo. Él y el Partido Republicano han eliminado algunos subsidios, y reducido el marketing, pero el ritmo de inscripciones ha aumentado considerablemente.

2,3 millones de personas se han apuntado al plan de cobertura sanitaria en las primeras tres semanas del plazo de inscripción (que acabará el 15 de diciembre). Es más de un 50% de subida respecto al año pasado, pero dado que la Administración Trump ha reducido el período a la mitad, a este ritmo las altas terminarían un 20% por debajo de 2016.

Las cifras importan porque el seguro de salud es propenso a la selección negativa. Si muy pocos jóvenes sanos se inscriben, las primas aumentan para reflejar el coste de asegurar a la persona promedio del grupo. Esto puede llevar a un bucle en el que las personas sanas no crean que el seguro valga su coste y abandonen el sistema, lo que elevaría aún más las primas, hasta el punto en que las personas gravemente enfermas no puedan pagar.

Puede que eso satisfaga a los escépticos, pero no es gran cosa para todo el capital político que han gastado los republicanos y Trump. El mercado federal cubre 39 Estados, pero en el resto, California y Nueva York incluidos, el ritmo de inscripción parece más rápido, y los períodos de inscripción en general siguen igual.

Además, Obamacare ofrece a los Estados otra opción que todavía no se ha tocado: ampliar Medicaid, el programa federal que cubre los gastos médicos de las personas más pobres. El Estado de Maine ya ha aprobado en referéndum extender el sistema a más gente, y otros Estados podrían hacerlo el próximo año. Si tienen éxito, la mayor parte del gasto recaerá en Washington DC.

Los esfuerzos de los republicanos contra Obamacare también tienen un coste político. Más del 60% de los estadounidenses, la mayoría de los republicanos incluidos, dicen que es este partido el responsable de cualquier problema del sistema creado por los demócratas. Cuanto más lo intentan, más difícil es matarlo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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