El Gobierno planea llegar a la OMC si EE UU mantiene el arancel a la aceituna

Bruselas confía en que el gravamen no llegue a otros alimentos

La Junta, el Ejecutivo español y el comunitario buscan una salida

Trabajos de recogida de la aceituna en la localidad sevillana de Arahal.
Trabajos de recogida de la aceituna en la localidad sevillana de Arahal. EFE

El Gobierno español abrió este jueves la puerta a llevar ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) al Ejecutivo estadounidense si el arancel impuesto a la aceituna negra española se convierte en definitivo. Así lo evidenció Isabel García Tejerina, ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, quien subrayó que la decisión de EE UU “no ha gustado” ya que “no está justificada”.

La ministra recordó que se trata de una decisión “provisional” por parte del Departamento de Comercio de EE UU y anunció que ya se trabaja junto a la Junta de Andalucía y a la Comisión Europea para demostrar que las ayudas que reciben los productores se ajustan a las leyes internacionales de comercio.

El Departamento de Comercio de EE UU anunció el miércoles la imposición de un arancel a los productores españoles de oliva negra al entender que las ayudas que reciben les sitúan en competencia desleal frente al producto local. Esta denuncia señalaba, por tanto, de manera velada a las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) que se otorgan desde la Comisión Europea.

Bruselas, sin embargo, confía en que esta medida se trate de una batalla comercial concreta y que no se el comienzo de una guerra a mayor escala contra todo el sistema agrario europeo, según señalan fuentes comunitarias. Tanto la Comisión como el Gobierno español han reconocido que el arancel, que oscila entre el 2,31% y el 7,24%, es inferior al que se sospechaba que se podría llegar a imponer.

El Gobierno comunitario aseguró que “no hay base” para la imposición del citado arancel ya que el apoyo a los productores europeos “no supone distorsión de mercado”. “La Comisión comprende la importancia del sector de la oliva en España y en Andalucía y trabajará con las autoridades españolas”.

La decisión del Gobierno estadounidense es una respuesta “preliminar” a una denuncia planteada por la Coalición para el Comercio Justo de la Oliva, compuesta los dos principales productores de aceituna negra de California, Bell-Carter Foods y Musco Family Olive.

El ejecutivo norteamericano se abre un plazo hasta abril del año próximo para investigar a detalle el funcionamiento del sistema español de producción de la aceituna de mesa. García Tejerina aseguró que las administraciones ya están trabajando para que “no se impongan estas medidas”. Sí se convirtiera en una decisión definitiva, el Gobierno acudiría a la OMC. “Confío en no tener que defender ante la OMC las ayudas de la PAC, porque en la documentación que aportaremos demostraremos que las ayudas son conformes a las normas mundiales de comercio y que no distorsionan el comercio mundial”.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, celebró desde Bruselas, donde ha estado de viaje oficial, el “compromiso” por parte de las instituciones comunitarias con el sector de la aceituna negra de mesa en la búsqueda de una solución ante el litigio planteado por la administración de Donald Trump.

Díaz anunció además que se reunirá el próximo martes con los distintos representantes del sector de la aceituna de mesa para lograr una solución al conflicto. Antonio de la Mota, secretario general de la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa (Asemesa), señaló que su organización colaborará con la investigación del Gobierno estadounidense y solicitó que se produzca una “coordinación” entre las distintas autoridades afectadas para respaldar todo el proceso que “va a ser muy largo”.

EE UU es el principal mercado de la aceituna de mesa española, con cerca del 23% del total de la producción. La oliva negra andaluza se ha convertido en el principal rival del producto autóctono con una cuota de mercado del 33%., lo que ha levantado recelos en los productores californianos, según De la Mota.

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