Nadal
Toni Nadal en el Roland Garros de 2017 (París). GETTY IMAGES

El método para ser el mejor jugador de tenis del mundo

Toni Nadal, el ex entrenador de Rafa Nadal, explica las claves de su éxito

Siempre puso más el foco en la actitud que en la aptitud

La guerra la hacen los poetas”. Con esta frase de Javier Cercas en su libro Soldados de Salamina (Tusquets Editores) asocia Toni Nadal su misión como entrenador de su sobrino, Rafael Nadal. “La guerra la hacen quienes incitan que se vaya a la guerra”, aclaró ayer en el Teradata Innovation Forum, el evento anual de la compañía de hardware, en su primera aparición pública tras dejar de ser preparador del mejor tenista del mundo. Aseguró que precisamente eso, animarle, es lo que siempre ha tratado de hacer con su sobrino, a la vez que hace hincapié en que el tenista ha triunfado por sus propias capacidades, “y no por mi entrenamiento, aunque haya tratado de ayudarle”.

Su truco ha consistido en buscar siempre un punto de insatisfacción dentro de la euforia general. “Si está todo bien, nada te va a impulsar a mejorar”, expuso Nadal. No ha sido un camino fácil, pero no considera que haya sido demasiado duro con su sobrino ni que este haya tenido que hacer sacrificios exagerados. “Solo le he exigido un trabajo consecuente con el objetivo que él quería lograr”. Siempre prefirió ir poco a poco con Rafa, pues está convencido de que, aunque las metas a largo plazo deban ser ambiciosas, los objetivos del corto tienen que ser asequibles, “porque son los que motivan a seguir esforzándose en el día a día”.

Siempre fue consciente de que su sobrino tenía talento, pero en el Teradata Innovation Forum reivindicó que “lo determinante en la vida no son las competencias iniciales, sino las finales”. En este sentido, el preparador consideró que “la principal habilidad que se debe tener es la capacidad de aprender y adaptarse a las nuevas situaciones”. Precisamente por eso, siempre centró sus esfuerzos en forjar el carácter de su sobrino. “Es más importante trabajar la actitud que la aptitud, solo unos pocos pueden confiar en esta última”, señaló tajante Nadal, para quien no hay diferencia si Rafael tenía que dedicar más horas a entrenar que otros siempre y cuando fuera capaz de llegar a su mismo nivel.

Considera que es más importante la autoexigencia que el esfuerzo

El listón siempre ha estado alto. “Yo no creo que lo más importante sea el esfuerzo, sino la exigencia. La primera es física, la segunda, mental”, reveló Toni Nadal. En el caso de su sobrino, trató de trasladarle sus demandas para que se convirtieran en autoexigencia. Para él, la búsqueda constante de excusas es uno de los principales problemas de la sociedad actual, y lo que ha querido inculcarle a su sobrino es el sentimiento de responsabilidad. “Nunca una excusa nos hizo ganar un partido”, recordó. Nada le molesta más que la gente que se queja, pues para él es un síntoma de que se sobrevaloran. Una lección que Rafael aprendió muy bien. En una ocasión perdió un partido porque tenía la raqueta rota y no se había dado cuenta. Cuando su tío le preguntó cómo un jugador de tenis profesional podía no darse cuenta de que estaba compitiendo con una pala estropeada, este le respondió “no sé, estoy tan acostumbrado a tener la culpa yo de cuando juego mal, que para nada se me pasó por la cabeza que podía ser un problema de la raqueta”.

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