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Rafa Nadal, durante el partido disputado ayer. EFE

El agua de mar que bebe Rafa Nadal en sus partidos

Laboratorios Quinton extrae la materia prima del golfo de Vizcaya

Ayuda a deportistas a hidratarse y a evitar lesiones y calambres musculares

Fue en 2015, durante la tercera ronda del Open de Australia, cuando se vio en público por primera vez. Desde entonces, Totum Sport, un complemento alimenticio natural, es un habitual en los entrenamientos y partidos oficiales de Rafa Nadal, que con su victoria ayer en el US Open logrando el decimosexto grand slam de su palmarés, ha vuelto a consagrarse como el mejor tenista del momento. Del mar a la boca. Del golfo de Vizcaya al estómago. Así funciona este suplemento natural basado en la rápida asimilación por parte del ser humano y que facilita la hidratación y la recuperación tras la práctica deportiva, procesado y comercializado por Laboratorios Quinton, una empresa con sede en Alicante.

“En la deshidratación, los calambres y las lesiones musculares, la mineralización juega un papel fundamental. Este complemento, que proporciona todos los electrolitos necesarios, ayuda al cuerpo a mantenerse correctamente hidratado, así como a evitar estas lesiones y reducir el periodo de recuperación”, explica Francisco Coll, director general de los Laboratorios Quinton. Los electrolitos son minerales en estado iónico fundamentales para el correcto funcionamiento del metabolismo, que durante la práctica deportiva, debido al esfuerzo físico y a la sudoración, sobre todo en ambientes húmedos y calurosos, se pierden con mucha más rapidez. “El nuestro es el único complemento energético que consigue ofrecer todos los elementos naturales necesarios de la tabla periódica de Mendeleïev, un total de 78, con una absorción inmediata”, añade.

La razón no es otra, aseguran desde la firma, que la materia prima utilizada: agua marina extraída a 30 metros de profundidad del vórtex del golfo de Vizcaya que, sin romper la cadena de frío, se traslada en menos de 48 horas a los laboratorios del grupo para someterla a un proceso de doble microfiltración, en frío y en ambiente estéril, con el que garantizar la preservación de las propiedades nutricionales. “El vórtex del golfo de Vizcaya es uno de los pocos lugares del mundo, 11 que se conozcan, en donde el agua cuenta con estas propiedades. Son las zonas en las que nace la vida, donde hay fitoplancton y donde comienza la cadena alimenticia del mar”, cuenta Coll.

Uno de los procesos del agua marina extraída.
Uno de los procesos del agua marina extraída.

Todo el proceso se basa en los estudios del fisiólogo y biólogo francés, René Quinton, quien a comienzos del siglo XX descubrió que el agua de mar de esta zona, debido a su similitud con la sangre, contiene todos los minerales necesarios para el buen funcionamiento y regeneración de las células. A esto se le añade que gracias a la biodisponibilidad iónica de sus elementos consigue reponer cualquier carencia de minerales en muy pocos minutos. Por eso, hasta la fecha, la empresa suministra este complemento, que comercializa en forma de pequeños sobres, a clubes de fútbol profesional como el Valencia, a equipos de la NBA y a deportistas individuales de la talla de Rafa Nadal, así como a nadadores, senderistas, ciclistas o corredores.

Este tipo de agua contiene hasta 78 minerales naturales necesarios para el cuerpo

Los tratamientos con agua marina, pese a sus muchos defensores, también son vistos con recelo por muchos expertos debido a su, en ocasiones, no contrastada fiabilidad y falta de efectos demostrados. Sea como sea, su uso está creciendo también fuera del deporte de élite. Como recuerda Coll, este producto “no está únicamente pensado para los deportistas de alto rendimiento, sino para cualquier práctica que se acerque o supere los 60 minutos de esfuerzo físico”. De hecho, gracias a un acuerdo firmado la semana pasada con la distribuidora especializada en deporte, salud y bienestar, WanaLife, Laboratorios Quinton comercializa estos sobres, que se venden en cajas de 10 unidades de 20 mililitros cada una por un precio de 15 euros, en más de 350 puntos de venta distribuidos a lo largo de toda España, y que ambos grupos esperan aumentar a 1.000 en menos de dos años.

La terapia marina de Quinton no se queda aquí. Su técnica está probada para el tratamiento de diversas enfermedades. Por ejemplo: la toma de dos ampollas frena automáticamente la gastroenteritis en niños. También ayuda al tratamiento de la psoriasis, a la desinfección de heridas superficilaes infectadas y a hidratar los ojos con problemas de sequedad. Incluso tiene un efecto antiaging en la cosmética, “aunque por el momento no la comercializamos para este último objetivo”, matiza Coll.

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