Mandato renovado y difícil en el Banco de Italia

Ignazio Visco ha sido criticado por el expremier Renzi por su gestión de la crisis

Tendrá que enfrentarse a las nuevas normas sobre préstamos incobrables del BCE

Ignazio Visco (segundo por la derecha, y rodeado de guardaespaldas), el viernes pasado dirigiéndose a la sede del Banco de Italia, en Roma.
Ignazio Visco (segundo por la derecha, y rodeado de guardaespaldas), el viernes pasado dirigiéndose a la sede del Banco de Italia, en Roma.

El gobernador del banco central de Italia, Ignazio Visco, se enfrenta a un comienzo difícil de su segundo mandato. Designado de nuevo el viernes, tendrá que sofocar las críticas políticas generalizadas sobre su manejo de la crisis bancaria doméstica al tiempo que lidia con normas europeas más estrictas sobre cómo tratar los préstamos incobrables.

La reacción política que precedió al nombramiento es una mala señal para su nuevo mandato de seis años. El banquero ha sido blanco de frecuentes críticas por parte del antisistema Movimiento 5 Estrellas, pero ahora también está siendo atacado por el gobernante Partido Demócrata. El primer ministro, Paolo Gentiloni, lo propuso para el rol a pesar de la resistencia del ex primer ministro Matteo Renzi. Un grupo de ministros cercanos a este se ausentaron de la reunión del gabinete encargada de confirmar a Visco antes de que el presidente de Italia diera luz verde.

Parte de su descontento está justificado. Diez bancos italianos colapsaron durante la etapa de Visco y, aunque él culpa a la recesión, le costará convencer a la comisión parlamentaria que investiga la crisis de que el Banco de Italia no tuvo culpa. Comparecer le dará la oportunidad de defenderse, pero las críticas políticas se harán más intensas antes de las elecciones generales, que se espera que se celebren a principios del próximo año.

Los políticos no son los únicos que pueden dificultarle la vida. El BCE ha propuesto reglas más estrictas sobre cómo deben contabilizar los préstamos incobrables los bancos. Italia dice que eso podría perjudicar a sus entidades y, indirectamente, a una incipiente recuperación económica que requiere un abundante suministro de crédito para florecer.

Es cierto que el BCE se ha comprometido a aplicar las normas con cuidado para evitar daños económicos, pero será difícil saber si es así hasta que se publiquen más detalles. Y dentro de dos años, el BCE perderá a un importante conocedor del sistema bancario de Italia. El presidente Mario Draghi, que fue gobernador del Banco de Italia, terminará su mandato en 2019. Con Draghi fuera, hacer entender el punto de vista de Italia en Fráncfort podría ser más difícil.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

Normas