Popular da una vuelta de tuerca a la competencia al entrar en la guerra de hipotecas

Pretende recuperar cuota de mercado en banca de particulares, incluso rivalizando con Santander

Santander anunciará en breve un ERE en los servicios centrales

Banco Santander
La presidenta de Banco Santander, Ana Botín. EFE

Tras casi un año de parón comercial, el Grupo Santander quiere ahora impulsar el negocio de su filial Banco Popular. Su primer objetivo son los clientes particulares, los más olvidados en los últimos tiempos por la red de esta entidad financiera, primera de Europa que ha pasado por un proceso de resolución que le llevó a ser vendido de forma exprés por un euro al gigante que preside Ana Botín.

Para recuperar su músculo comercial, el equipo encabezado por Rami Aboukhair, consejero delegado de Santander España y de Popular, ha optado por el producto tradicional que más vincula al cliente con su entidad financiera, el crédito hipotecario. También lanzó ayer una oferta de préstamos al consumo, el producto estrella ahora de la banca al ser más rentable que las hipotecas.

El banco tiene previsto iniciar esta semana la comercialización de la primera hipoteca a tipo de fijo que pone en marcha Popular, un producto que todas las entidades financieras van a impulsar, y que cuenta con el respaldo del Gobierno, que también quiere que se potencien. Hasta ahora, y desde que Santander se hizo con las riendas de esta entidad, el crédito hipotecario en particular y la financiación en general habían ido perdiendo fuelle en el negocio de Popular, algo que ya explicó el consejero delegado de Santander, José Antonio Álvarez, en la presentación de resultados del semestre. La entidad rescatada “entró en Santander con recursos propios prácticamente cero, sin liquidez y con las cañerías del crédito vacías”, declaró entonces el número dos del grupo.

El objetivo ahora es volver a captar clientes particulares tanto nuevos como los perdidos tras la crisis de la entidad. Para ello, acaba de lanzar una campaña de préstamos al consumo preconcedidos dirigida a clientes particulares por un total de 3.000 millones de euros.

La campaña, que estará disponible hasta el próximo 15 de enero, se articula mediante dos ofertas, por importes de 15.000 euros y 6.000 euros. El plazo máximo de amortización será de cinco años y el mínimo de un año. Con esta campaña, Popular busca apostando por la financiación a particulares mientras continúa con su especialización en pymes.

Popular comenzará también a comercializar una hipoteca a tipo fijo, que competirá incluso con la que tiene en la actualidad Santander, y que es una de las competitivas del mercado. El nuevo crédito hipotecario de Popular, de hecho, es casi una réplica de la de su casa matriz. Así, Popular aplicará un tipo de interés nominal (TIN) del 1,65% –sin tener en cuenta el resto de gastos y comisiones asociados al préstamo que puedan existir– y una TAE del 2,56% para una hipoteca a un plazo de 15 años, siempre que se se tenga domiciliada la nómina o una pensión, un seguro de vida o del hogar o se realicen aportaciones a planes de pensiones de 600 euros al año. Cada uno de estos requisitos rebajan el precio en un 0,50%, 0,40% o 0,10%. La TAE de esta hipoteca cumpliendo todos los requisitos es del 2,56%. Sin ninguna de las bonificaciones explicadas situará el TIN en el 2,65% y la TAE en el 3,31%. El TIN de una hipoteca a 15 años de Bankia se sitúa en el 1,75%, en BBVA en el 1,85%, y el de Bankinter en el 1,90%.

A 20 años su TIN será del 2,15%, a 25 será del 2,50% y a 30 años del 2,75%. La comisión de apertura será del 1%, sin gastos de estudio y hasta el 80% del valor de tasación de la vivienda. Popular ya lanzó en julio una hipoteca variable a un tipo del 0,99% más euríbor con exigencia de vinculación, el mismo patrón que la hipoteca estrella de Santander.

Un ERE en los servicios centrales

Santander ha comenzado a reunirse informalmente con sindicatos y direcciones territoriales para iniciar en breve las negociaciones que darán lugar a la reestructuración de una parte del grupo. En concreto, de los servicios centrales de Popular y Santander, departamentos que se duplican. Fuentes sindicales y de Santander reconocen contactos informales, pero aseguran que en ningún caso han hablado de cifrar concretas de ajuste.

Algunas fuentes financieras especulan con un ERE que podría afectar a unos 1.500 empleados de ambas entidades, en parte situadas en la Ciudad Financiera de Santander y el resto en los servicios de Popular.

Con la oferta hipotecaria que lanza ahora Popular el grupo que preside Ana Botín se convierte en el más agresivo en este tipo de crédito para viviendas no solo al comercializar hipotecas a un tipo fijo muy competitivo, sino también a al contar con 4.544 oficinas para captar nuevos créditos.

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