Cataluña pierde empresas cotizadas valoradas en más de 82.000 millones

Una docena de grandes empresas agravan la fuga de sociedades tras el 1-O

Abertis, Cellnex y Colonial cambian Barcelona por Madrid

independencia Cataluña pulsa en la foto
Fachada de la sede de Gas Natural.

Cataluña pierde peso a pasos agigantados dentro del Ibex y en el ecosistema empresarial español. En apenas una semana, la región ha pasado de tener siete empresas en el selectivo bursátil a únicamente una. Al cambio de residencia anunciado por Sabadell, CaixaBank y Gas Natural Fenosa se unieron ayer Colonial, Abertis y Cellnex, cuyos consejos de administración aprobaron el traslado a Madrid.

A pocas horas de que el pleno del Parlament debata esta tarde si declara la independencia unilateral, queda una única empresa catalana en el Ibex: Grifols. La compañía mantiene que no está previsto su traslado, pero ayer abrió la puerta a “hacer lo necesario” en caso de que una hipotética independencia afectara a la evolución de su negocio.

En los ocho días que han pasado desde la celebración del referéndum ilegal del 1-O, más de una treintena de grandes empresas han anunciado el traslado de su sede social. De ellas, once empresas cotizan en Bolsa, acumulando un valor de 82.000 millones de euros, que dejan de tener base en Cataluña.

Abertis, que este lunes recibió el visto bueno a la opa lanzada por Atlantia, informó de su traslado al Paseo de la Castellana de Madrid. Nacida en 2002, la compañía es el primer operador mundial de carreteras y tiene una capitalización que supera los 17.200 millones de euros. La empresa aseguró que toma esta decisión “en tanto se mantenga esta situación” y justificó que el movimiento es para “mantener la operativa normal de la compañía y con el fin de proteger el conjunto de los intereses generales de la misma”.

Colonial anunció a la CNMV que su nuevo domicilio social se ubicará en el Paseo de la Castellana. La segunda inmobiliaria española por activos había recibido en los últimos días un aviso por parte de la agencia Moody’s, ante los riesgos que la situación catalana tenía sobre la evolución de las rentas. La empresa, que entró este año en el Ibex tras haberse convertido en socimi por las ventajas fiscales, tiene el 20% de sus activos en dicha comunidad.

La tercera de las firmas del Ibex que anunció ayer su salida fue Cellnex. La compañía irá también a Madrid “mientras la situación de incertidumbre se prolongue”, según informó a la CNMV. La teleco busca asegurar “la plena y normal operativa”.

A la lista de cotizadas se han sumado en las últimas horas Catalana Occidente, que ya había avanzado que estudiaba tomar esta medida y Edreams Odigeo. Esta última tiene su sede central en Luxemburgo, pese a que cotiza en España, y lo que ha anunciado es el traslado de sus sociedades españolas. En ambas compañías el lugar seleccionado ha sido Madrid.

Fuera del selectivo, la fuga de sociedades ha seguido creciendo a lo largo del fin de semana, con la especial relevancia de Criteria Caixa, el holding de CaixaBank, cuya sede se ubicará a partir de ahora en Palma. También participada por la entidad financiera, Agbar anunció su traslado a Madrid.

Las aseguradoras protagonizaron durante todo el día de ayer los movimientos fuera del Ibex. VidaCaixa, la primera empresa del sector en España, anunció su cambio de sede a Madrid, al igual que su participada SegurCaixa Adeslas, filial de Mutua Madrileña. MGS Seguros, por su parte, pasará esta semana a ser zaragozana.

También la papelera Torraspapel, empresa del grupo Lecta, anunció su traslado desde Barcelona a Madrid. Idéntico destino tendrá la gestora de fondos GVC Gaesco, pese a que algunos directivos están ligados a Omnium Cultural, una importante entidad independentista.

Además, la empresa de mensajería urgente MRW informó de la mudanza de su domicilio social a Valencia. El grupo Mahou San Miguel anunció, por su lado, el traslado de la sociedad San Miguel de Barcelona a Málaga, donde tiene una fábrica.

Estos nombres se unen a una lista que empezó Naturhouse en agosto y a la que sucesivamente se han ido incorporando otras sociedades como Eurona, Dogi, Proclinic, Banco Mediolanum, Arquia Banca, Service Point, Ballenoil o Lleida.net.

Una empresa de gran arraigo en el mundo cultural catalán, Grupo Planeta, aprobó ayer el traslado de su sede a Madrid, aunque solo si se produce finalmente la independencia. Otras enraizadas en el empresariado catalán, Codorniú y Freixenet, han abierto la puerta al traslado, motivadas especialmente por el temor a los boicots. Renta Corporación o Catalana Occidente también se muestran proclives a trasladarse.

La propietaria de marcas como Cola-Cao o Nocilla, Idilia Foods, una de las dos empresas en las que se dividió Nutrexpa, aseguró ayer que, aunque espera que no se dé la situación , “trasladaríamos nuestra sede social -situada desde hace más de 70 años en Barcelona- fuera de Cataluña con el fin de mantener la seguridad jurídica necesaria para poder seguir trabajando con normalidad”.

Pese a que el proceso independentista dura ya más de cinco años, la inminencia de una posible declaración unilateral de independencia –conocida ya popularmente como DUI– ha acelerado el movimiento de estas empresas. Las posibles consecuencias de esta decisión incomodan y preocupan a las empresas. No en vano, una Cataluña independiente quedaría fuera del paraguas de la normativa y las instituciones comunitarias, lo que para sectores como la banca o las farmacéuticas podría ser muy grave. La región se ha quedado prácticamente sin bancos con sede en su territorio.

En este sentido, la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) pidió “seguridad jurídica” para poder mantener la actividad y aseguró que “afortunadamente” las empresas catalanas están tomando decisiones como la mudanza.

Cataluña es, además, la sede en España de importantes multinacionales, que por el momento mantienen su cautela aunque, como han reconocido las cámaras de comercio de Francia y Alemania, viven con “preocupación” la situación. Es el caso de la alemana Bayer, que ayer pidió un marco jurídico y político para mantener su actividad, sin avanzar si cambiará su sede. Otras extranjeras como Seat, H&M o Lidl también están expectantes, aunque no se plantean la mudanza. Otras como Danone o Nestlè todavía no han valorado la situación públicamente.

Esta situación está abriendo las puertas a otras regiones para recibir las empresas que salgan de Cataluña. Hasta el momento es la Comunidad de Madrid la que más sociedades está recibiendo, seguida por la Comunidad Valenciana, Aragón y Baleares.

Otros rincones de la geografía también buscan sacar rédito de la situación. Es el ejemplo de la Cámara de Comercio de Salamanca y la Diputación Provincial se pusieron ayer a disposición de “las empresas catalanas que estén barajando trasladar su sede ante el desafía independentista”.

Freixenet reconoce que sufre boicot

José Luis Bonet. El presidente de Freixenet y de la Cámara de Comercio de España reconoce que se está empezando a apreciar reacciones que “perjudican las ventas de productos emblemáticos como el cava y los vinos catalanes”.

CEOE. Antonio Garamendi, vicepresidente de la patronal, apeló ayer a la “cordura” para evitar el boicots a productos catalanes, algo que, según el directivo, “sería negativo tanto para Cataluña como para España”.

También las pymes. Garamendi aseguró que las pequeñas y medianas empresas están saliendo también de Cataluña por el “efecto tractor” de las grandes compañías y que lo están haciendo “con una profunda tristeza”. El directivo aseguró que espera que “se pare y se hable, pero dentro de la ley”.

Ayuntamiento de Barcelona. El teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Collboni (PSC), anunció que el consistorio prepara un “plan de contingencia” para evitar la salida de empresas. “Desde el Ayuntamiento estamos dispuestos a lo que sea para dar seguridad y confianza”.

Marca España. La marca país España es de las que más crecen en el mundo, un 46%, si bien la escalada independentista en Cataluña podría tener un impacto negativo y poner en peligro el avance, según la consultora Brand Finance.

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