Unilever y otras empresas de su sector deben informar de sus compras

Los gigantes de los bienes del consumo están invirtiendo cada vez más dinero en 'startups'

Las operaciones suelen ser tan pequeñas que no están obligadas a decir el precio

Sede de Unilever en Londres.
Sede de Unilever en Londres.

Los gigantes de los bienes de consumo están invirtiendo cada vez más dinero en startups y marcas jóvenes, pero siguen sin dar a los inversores información sobre las operaciones. Eso podría perderles.

Las megafusiones no han desaparecido –véase la compra por parte de Reckitt Benckiser de Mead Johnson–, pero las empresas de consumo absorben cada vez más marcas pequeñas y especializadas. Unilever ha hecho 15 pequeñas compras desde principios de 2014, incluida la marca de aseo masculino Dollar Shave Club y la de cuidado de la piel Dermalogica. Nestlé compró una participación en el servicio de comida a domicilioFreshly en junio.

El movimiento hacia los negocios típicos del capital riesgo es más por necesidad que por elección. La expansión del comercio por Internet y las redes sociales permiten a los clientes premiar rápidamente a las nuevas marcas y castigar a las agotadas. Unilever, Reckitt y L’Oreal están perdiendo cuota de mercado. No pueden permitirse el lujo de confiar en productos existentes o de perderse las novedades.

La información no ha ido al mismo ritmo. Las compras suelen ser tan pequeñas que las empresas no están obligadas a decir el precio. Los inversores sólo pueden adivinar cuáles son exitosas. Unilever dijo recientemente que el 80% de las compras que realizó entre 2009 y 2015 están cumpliendo con las metas de rentabilidad, pero no da detalles individuales. El sector podría fijarse en el farmacéutico, en el que las empresas a veces separan las ventas de los productos antiguos y los más nuevos.

Es cierto que la consolidación de una marca toma tiempo, y los informes trimestrales pueden nublar la vista. Y dado que el sector de alimentos y bebidas y el de bienes personales cotizan a 21 y 18 veces las ganancias futuras, respectivamente, por encima de las 14,8 veces del Stoxx Europe 600, los inversores ya están recompensando a las empresas con altas valoraciones. Sin embargo, las compañías que puedan demostrar que no están malgastando el dinero de los accionistas disfrutarán de una prima. Y, puesto que los activistas están poniendo sus miras en objetivos cada vez más grandes, la lealtad de los accionistas no puede darse por sentada.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

Normas