Las grandes cadenas de moda exprimen el valor de las prendas usadas

El 90% de la ropa de los españoles acaba en la basura

La iniciativa promueve una segunda vida para el textil usado

el corte ingles
Contenedor en una de las tiendas de Brotes.

El armario cada vez está expuesto a mayores cambios y más veloces. Llenamos, vaciamos y volvemos a llenar a un ritmo acelerado como consecuencia del rápido cambio en las modas a la que nos exponen las tiendas de ropa. Lo que antes era un cambio acorde a las estaciones del año, ahora lo es a un ritmo más acelerado y marcado por las tendencias. La ropa de verano sustituye a la de invierno y viceversa, pero el desarrollo de este proceso conlleva que una parte del stock disponible en el armario se pierda por el camino y pueda terminar en un contenedor.
Hoy por hoy, el 90% de las prendas de los españoles acaban en la basura. Según las cifras recogidas por el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos, cada español se deshace de unos 24 kilos de ropa usada al año.

En este contexto, El Corte Inglés ha puesto en marcha este mes de agosto la campaña Yo ya reciclo, a través de su marca de ropa infantil Brotes. Una campaña que consiste en la recogida y reciclaje de prendas vaqueras y que está orientada al cuidado del medio ambiente, para recuperarla para el circuito textil.

La multinacional española busca con esta iniciativa cerrar el círculo del reciclaje y contribuir a que las prendas vaqueras sean sostenibles. Las prendas que los clientes entreguen volverán al mercado una vez se complete el proceso de reciclaje. El Corte Inglés realiza esta labor en colaboración con las empresas valencianas especializadas Hilaturas Ferre y Tejidos Royo, que contribuirán a que la materia prima vuelva a incorporarse al circuito textil.

Esta campaña permite ahorrar en recursos naturales, ya que producir un kilo de algodón reciclado permite reducir a cero el empleo de litros de agua que supone una producción convencional.

El objetivo de la marca española de grandes almacenes es convertir en nuevos recursos aquellos residuos que no pueden ser reutilizados, contribuyendo así a la economía circular. La limitación de los recursos y el gran déficit de materias primas para la producción de lo que consume la sociedad hacen que, junto al problema que supone la generación de residuos eliminados sin valorizar, la compañía se dirija hacia un cambio de concepto que pretende adaptarse al modelo económico circular, donde todo lo que se genera es una fuente para un nuevo proceso.

Un año antes ya fue el grupo de distribución de moda Inditex, quien se sumó a este tipo de campañas para contribuir al nuevo modelo económico. Todas las prendas fabricadas por Zara pueden ser recicladas o reutilizadas gracias al plan de sostenibilidad de la compañía. El grupo textil presentó en marzo los resultados del ejercicio 2016 y aprovechó para anunciar que confía en tener durante el presente ejercicio un 5% y un 10% de referencias en Zara y Oysho con origen sostenible, tanto por uso de materias primas como producidas con menor impacto medioambiental. La estrategia de sostenibilidad cuenta con un plan de implementación del uso del algodón producido con abono natural, sin pesticida y presencia de fibras procedentes de la madera de bosques sostenibles. Además, ya han comenzado a producir prendas con tejido obtenido de residuos plásticos. Inditex, confía en que el peso de estas prendas con material reciclado crezcan de forma relevante en los próximos años.

La empresa instaló, el verano de 2016 en sus tiendas en España, cerca de 2.000 contenedores junto con Cáritas para la recogida de ropa usada. De esta forma, la entidad gestiona la recogida dividiendo las prendas entre las que son útiles para personas sin recursos y la ropa que es destinada a reciclaje, que es distribuida también a Hilaturas Ferre. El grupo, asimismo, ofrece en sus compras online, marcar la opción de recogida de ropa usada a domicilio cuando se haga una compra, la cual se recoge a través de la empresa de transportes Seur. Desde que inició la campaña de recogida, Inditex ha recolectado 180 toneladas de ropa en los contenedores de sus tiendas. Además ha instalado desde entonces, 800 recipientes de ropa usada en la calle.

Pero la pionera a nivel mundial fue la cadena sueca de ropa H&M, que en 2013 fue la primera marca de moda que lanzó una iniciativa de esta índole. El objetivo de la cadena de ropa es tanto reducir el impacto medioambiental como los reducir los deshechos textiles y prepararlos para un nuevo uso. Por ello, en todas las tiendas de los 48 países donde H&M está presente, se puso en marcha la recogida de prendas usadas que los clientes pueden depositar en las mismas tiendas, con independencia de la marca y las condiciones en la que es entregada.

La ropa es gestionada por I:Collect, que la clasifica según el estado en el que se encuentran las prendas y las procesa repetidas veces para prepararlas y darles un nuevo uso.

Ropa hecha con botellas de plástico

Las grandes marcas de moda están reorientando su producción hacia modelos más sostenibles y una prueba de ello es el uso de residuos de botellas de plástico hechas a base de tereftlato de poliéster (PET) albergan un tesoro que puede convertirse en fibra poliéster reciclado, que es el hilo que sirve como materia prima usada para la confección de prendas de moda, deportivas, jerséis, material aislante, rellenos de anorak o incluso para la automoción.

Hilaturas Ferre. La empresa de Banyeres de Mariola (Alicante), además de abastecer tanto a El Corte Inglés como a Inditex en el reciclado de sus prendas, centra parte de su producción en fabricar hilo que procede directamente de fibras recicladas, entre ellas de plástico PET. Por tanto, en esta compañía, el poliéster reciclado tiene un uso de producción destinado a tejidos para ropa (calcetines, pantalones, camisas, camisetas, vaqueros) y otras confecciones.


Mercado chino. China se ha convertido en el gran productor y mayor demandante de fibras, naturales, artificiales y sintéticas. El gigante oriental reutiliza el plástico PET para convertirlo en fibra plástica e hilo para ropa. China importa gran cantidad de fibra plástica del territorio nacional español para que allí se transforme en textil y que después sea recuperado, de nuevo, por España.

Normas