Los mercados italianos bailan al son de la moneda paralela de Berlusconi

Sus planes parecen más una pose que una medida política

Dada la incertidumbre electoral, es demasiado importante para ignorarlo

El Cavaliere
Silvio Berlusconi, en un mítin en 2013.

Los mercados italianos están bailando otra vez al son del ex primer ministro Silvio Berlusconi. Expulsado del poder en 2011, ha asustado a los inversores al hablar de una moneda paralela, ayudando a subir los bonos italianos a 10 años casi 10 puntos básicos el martes. Sus planes parecen más una pose que una medida política, pero es demasiado importante para ignorarlo.

No es la primera vez que el octogenario habla de que Italia se salga del euro, pero con elecciones previstas para 2018, sus reflexiones pueden convertirse en políticas. Italia tiene dos partidos críticos con la UE: el Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte. Si se les suma la Forza Italia de Berlusconi, podría haber una mayoría parlamentaria anti moneda común.

El plan de Berlusconi es una especie de casa a medio construir. Quiere emitir nuevos billetes que puedan ser usados por el Estado para financiar gastos, y comprados y vendidos por los consumidores. No es lo mismo que dejar el euro del todo, o redenominar los 2,3 billones de euros de la deuda italiana en una nueva moneda.

Es difícil que funcione. Aunque Berlusconi dice que no violaría los tratados europeos, no sería aprobada por el BCE, o los bancos italianos. Las empresas cobrarían un fuerte descuento, y los consumidores acapararían euros. Puede que Berlusconi solo esté haciendo política: imitar el eurocepticismo de la Liga le permite cimentar una alianza antes de las elecciones, y robar votos euroscépticos. Lo que suceda después es otra cuestión.

El Cavaliere ha criticado con frecuencia a la UE. Pero no es obvio que a sus intereses políticos y financieros propios les viniera bien que Italia dejara el euro. Tras perder el poder, apoyó al Gobierno de Mario Monti, que impulsó la austeridad dictada por Bruselas. Sus participaciones en la editorial Mondadori o en Mediaset sufrirían si Italia devaluara su moneda.

Entonces, ¿por qué escucharle? Porque ni el Partido Democrático de Matteo Renzi ni el centroderecha pueden formar Gobierno solos, posiblemente ni juntos. Puede haber una parálisis tras las elecciones, y en esa situación, Berlusconi será importante. Por muy salvajes que sean sus eyaculaciones, los mercados no pueden desentenderse de él.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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