emisiones de cocos Ampliar foto

Los ‘cocos’ de la banca española se aprecian el 8% desde el rescate de Popular

El alza contrasta con el balance plano del bono español en poco más de dos meses

Los ‘cocos’ de Sabadell son los que menos suben entre los lanzados este año

La resolución de Banco Popular el pasado 7 de junio se llevó por delante la inversión de los tenedores de bonos subordinados y de bonos contingentes convertibles (cocos) emitidos por la entidad. Fue la primera vez que estos instrumentos de deuda servían para contribuir a reflotar un banco en crisis, sin recurrir a ayudas públicas, y esas pérdidas hicieron mella por unos días en la deuda corporativa de las entidades financieras.

Los tenedores de bonos subordinados y cocos podían llegar a perderlo todo, una seria advertencia para los inversores pero de la que las emisiones bancarias se repusieron poco después. De hecho, las emisiones de cocos lanzadas por los bancos españoles este año se han revalorizado más del 8% en poco más de dos meses, desde los mínimos que marcó su precio el 9 de junio, dos días después del rescate de Popular.

La banca española ha aprovechado este año el buen momento del mercado de capitales para lanzar cocos, un instrumento de deuda con el que ir cumplimentando los requisitos de capital y cuyo coste de emisión se ha abaratado considerablemente desde la primera emisión de una entidad española, la realizada por BBVA en abril de 2013.

Entidades que no habían lanzado hasta ahora este instrumento se han estrenado con emisiones en los últimos meses, como es el caso de Sabadell, CaixaBank y Bankia. En todas ellas se hizo notar el impacto de la caída de Popular, para iniciar la remontada de precios después. La ganancia entorno al 8% que arrojan estas emisiones desde los mínimos del 9 de junio supera con creces los rendimientos de la gran mayoría de activos de renta fija en ese período, en un mercado en el que los tipos cero y las perspectivas de alza de tipos de interés han minimizado las expectativas de rentabilidad.

El bono español a diez años cotiza plano respecto al nivel de hace dos meses y medio, mientras que el precio del bono alemán apenas ha variado su precio desde principios de junio. “Un 8% en poco más de dos meses es una rentabilidad muy atractiva”, apunta Gonzalo Ramírez, director de renta fija y estructurados de Tressis, que ve especialmente interesantes las emisiones de grandes entidades.

Santander fue el primer banco español en emitir cocos este año: 750 millones de euros al 6,25%, el pasado 25 de abril. Desde entonces, la emisión se ha revalorizado el 8,74% y cotiza cerca de máximos, incluida la remontada del 6,17% desde los mínimos del 9 de junio. Más discreta es la evolución registrada por la emisión de cocos lanzada por BBVA en mayo, por 500 millones de euros al 5,875%. Desde su debut, considerando que fue un mes posterior a la de Santander, su precio se ha encarecido el 6,5%, y remonta el 8,3% desde los mínimos del 9 de junio.

CaixaBank se estrenó en el mercado de cocos solo unos días antes de la caída de Popular, con una emisión de 1.000 millones de euros –la más voluminosa de las lanzadas este año por la banca española–. Este activo se ha revalorizado el 6,4% desde su début y su precio despunta el 8,4% desde los mínimos.

Los cocos que lanzó Sabadell en mayo también remontan desde esa fecha, el 7,8%, pero a diferencia de los anteriores, cotizan solo ligeramente por encima del nominal. Su emisión se ha resentido un poco más por su condición de banco mediano. No en vano, Popular no llegó a sacudir el mercado pero sí puso de evidencia el riesgo de caer no ya por problemas de solvencia sino de liquidez, lo que puso en jaque en el mercado a entidades como Liberbank, y reveló que el actual esquema de resolución hace más vulnerables a las entidades de menor tamaño.

Normas
Entra en EL PAÍS