Cronología: Así han sido los 46 años de la central nuclear

Se inauguró el 2 de marzo de 1971

Su actividad cesó el 16 de diciembre de 2012

Central Nuclear de Garoña
Central Nuclear de Garoña

El ministro de Energía, Álvaro Nadal, ha comunicado esta mañana el cierre definitivo de la central nuclear de Garoña. La planta burgalesa con una potencia instalada de 460 megavatios y propiedad al 50% por Endesa e Iberdrola, ha sido durante años fuente de grandes polémicas. Abierta en 1971, cesó su actividad en 2012 pese a contar con la aprobación de la Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para continuar con su labor hasta 2019.

Hasta ahora, el reactor nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos, era el más antiguo de las ocho centrales nucleares en territorio español. Actualmente hay cinco centrales nucleares en operación, Almaraz en Cáceres, con dos reactores, Trillo en Guadalajara, Vandellos II y Ascó en Tarragona y Cofrentes en Valencia. La central de Garoña se une a Vandellos I en Tarragona y Zorita en Guadalajara que ya se encuentran en proceso de desmantelación.

Apertura de la central nuclear

El 17 de agosto de 1963, Nuclenor, la empresa con un 50% de participación de Endesa y un 50% de Iberdrola, obtiene la autorización para construir la central nuclear de Garoña. 8 años después, el 2 de marzo de 1971 comienza su actividad.

Durante sus primeras décadas el reactor funcionó sin apenas incidentes. En 1990 tras estar parada tres meses para proceder a la recarga del reactor, se produjo un incendio considerado por la CSN como incidente de nivel tres.

Con la llegada del nuevo siglo comenzaron a ser más habituales los incidentes en la central. El 4 de marzo de 2001 hubo un escape interno de 6.000 litros de agua con contaminación radioactiva.

Promesas de cierre

Una de las propuestas electorales de José Luís Rodríguez Zapatero era el cierre de la central nuclear programado para 2011, hasta el momento, Garoña continuaba su funcionamiento con apenas incidencias. Sin embargo, en 2009 el gobierno socialista pide al Consejo de Seguridad Nuclear un informe para posponer el cierre de la planta. En el informe, el CSN da el visto bueno a continuar con la actividad hasta 2019, siempre y cuando Nuclenor cumpla 15 condiciones, entre ellas instalar antes de 2013 un sistema de tratamiento de gases radiactivos en caso de accidente, así como mejorar la protección contra incendios de equipos y sistemas de seguridad.

Este mismo año, Zapatero prorroga el permiso de explotación por cuatro años y fija el cierre para el 6 de julio de 2013, en lugar de los 10 años aprobados por el Consejo de Seguridad Nuclear.

En 2011 con el accidente nuclear de Fukushima en Japón, vuelven con más fuerza las peticiones para el cierre definitivo de Garoña, al tener unas características muy similares a la del país asiático.

En 2012, Nuclenor pide al Gobierno presidido por Mariano Rajoy reabrir Garoña. El Ejecutivo encarga un informe al CSN que aprueba esta apertura. A pesar de tener la aprobación gubernamental, Nuclenor decide no presentar la solicitud por motivos económicos al considerar que las inversiones son demasiados elevadas para seguir operando y el incremento de los impuestos para el combustible gastado. En diciembre, la central nuclear de Santa María de Garoña se desconecta de la red eléctrica.

Iberdrola y Endesa piden en 2013 la revocación parcial de la orden ministerial que fijaba el fin de su licencia de explotación ese mismo año por orden del Ejecutivo presidido por Zapatero.

Un año más tarde, el Gobierno popular aprueba un real decreto que permite reabrir la central cuyo cierre se debía a problemas económicos y no de seguridad. En 2014, Nuclenor pide renovar el permiso de explotación hasta 2031, decisión que dependerá del CSN.

Cierre definitivo

El 3 de febrero en 2016, tras las primeras elecciones, la mayoría de los grupos parlamentos piden detener el proceso de evaluación hasta la formación de un nuevo Gobierno. El 19 de octubre, el presidente del CSN, Fernando Martí, comunica en el Congreso que siguen a la espera de que Garoña cumpla las condiciones para su reapertura, exigidas en 2009.

El informe del Consejo de Seguridad Nuclear no llega hasta principios de 2017.  El 8 de febrero aprueba la reapertura de la central nuclear de Garoña, siempre y cuando cumpla las inversiones en seguridad exigidas.

En marzo de este mismo año, el presidente de Iberdrola confirma que su compañía, a diferencia de Endesa, no tiene intención en reabrir Garoña. El 1 de agosto, Álvaro Nadal, ministro de Energía, confirma el cierre definitivo de la central.

Normas