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El tamaño de las grandes tecnológicas de EE UU asusta al mercado

Los cinco gigantes suman un valor de casi tres billones de dólares

Los expertos alertan del riesgo sistémico que tienen

Las cinco mayores compañías de Estados Unidos tienen un marcado sesgo tecnológico. También un tamaño descomunal. Apple, Alphabet (Google), Microsoft, Amazon y Facebook valen en Bolsa entre 430.000 y 750.000 millones de dólares. Cada una. Cerca de tres billones de dólares en total. Para trasladarlo en términos españoles: Apple supera el valor bursátil a la suma de todas las compañías del Ibex 35. Solo Apple. Esta dimensión que empieza a preocupar seriamente a muchos inversores.

La alarma la hizo saltar la semana pasada un analista de Goldman Sachs, Robert Bouroujerdi, quien advirtió en un informe de que el tamaño que habían alcanzado estos gigantes tecnológicos es tan colosal que su evolución acaba condicionando en exceso la de los principales índices bursátiles norteamericanos.

“Las diez principales compañías del Nasdaq pesan el 45% del índice y en el S&P 500 el peso es muy relevante”, explica Alberto Espelosín, gestor del fondo de inversión Abante Pangea. Este experto recuerda que la evolución de estas compañías está muy condicionada por la entrada de flujos de dinero procedente de fondos pasivos. Se trata de vehículos de inversión que replican un determinado índice, sin analizar las compañías que lo componen.

Un subida bursátil exponencial

  • Facebook. La compañía fundada por Marck Zuckerberg vale en Bolsa 430.000 millones de dólares, tras haberse revalorizado un 400% en los últimos cinco años. La red social tiene mayor capitalización que la suma de tres emblemas norteamericanos como General Motors, Ford y General Electric.
  • Tesla. Su capitalización bursátil roza los 61.000 millones de dólares, tras haber crecido un 1.150% en cinco años.
  • Netflix. La distribuidora de películas y series online tiene unas métricas similares a Tesla. 65.000 millones de capitalización bursátil y revalorización del 1.500% en los últimos cinco años.

“El auge de la gestión pasiva hace que las acciones sigan subiendo por ese flujo, independientemente del precio”, apunta Espelosín. Esta combinación de llegada de dinero de fondos índice y gran peso de las tecnológicas “puede provocar que la mínima noticia negativa tenga un efecto salida importante y ocasionar, por tanto, fuertes bajadas en el mercado”.

En los días posteriores a la publicación del informe de Goldman Sachs, algunos gestores se pusieron nerviosos y las grandes tecnológicas sufrieron correcciones de entre el 2% y el 7%, tirando a la baja de los índices bursátiles.

María Martínez, responsable de selección de fondos de Merchbanc, considera que algunos de estos valores tecnológicos tienen unas cotizaciones porque las valoraciones “incorporan unas altas expectativas de crecimiento de sus ingresos futuros. Si no hubiera estas expectativas, los precios no serían tan altos”.

Esta visión sobre el peso de las tecnológicas ha provocado que algunos recuerden el estallido de la burbuja de las empresas puntocom, que provocó una severa corrección bursátil en 2000. Espelosín lo tiene claro:“creo que en el Nasdaq existe una burbuja de precios, y más aún en los gigantes Facebook, Amazon, Netflix, Google y Tesla”.

Este gestor desaconseja invertir en estas compañías, porque existe un alto riesgo de “obtener pérdidas de doble dígito a tres años vista”.


Riesgo sistémico

Ignacio Cantos, director de inversiones de atl Capital, es menos alarmista, pero reconoce que por el tamaño que tienen comportan ya riesgos sistémicos. “Si se analiza su cotización en relación a su media histórica no están especialmente caras. Apple cotiza con un PER 16 [una métrica que indica el número de veces que el beneficio está comprendido en el precio de la acción, y que sirve de termómetro para ver si una compañía está cara o barata]. “En términos relativos, sus valoraciones son menores o iguales a las que presentaban hace cinco años”, explica Cantos.

A su juicio, comparar la situación actual de la Bolsa con la que había en 2000 no es acertado. Eso sí, “cuando hablamos de compañías que tienen una capitalización bursátil superior a 450.000 millones de dólares, hay que reconocer que tienen un carácter sistémico, pero con una situación financiera bastante consolidada”.

¿Cómo evolucionarán estas firmas en los próximos años? Espelosín cree que el único freno puede venir de los gobiernos, que les pondrán trabas para seguir creciendo por sus posiciones monopolíticas.

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