Banco Santander
Una mujer camina junto a unas oficinas del Banco Santander y Popular. REUTERS

Santander negocia con la CE cómo puede compensar al accionista de Popular

El banco quiere evitar el mayor número de demandas de pequeños accionistas y la fuga de clientes

El 75% de la plantilla de Popular compró en la ampliación

Los servicios jurídicos de Banco Santander estudian en estos momentos posibles vías para compensar a los pequeños accionistas de Banco Popular que acudieron a la ampliación de capital de esta entidad llevada a cabo en junio de 2016 por 2.500 millones de euros, como adelantó Cinco Días. En total, el banco intervenido cuenta con unos 300.000 pequeños inversores. Algunos analistas aseguran que la entidad ya guardó ciertas provisiones para poder compensar a los minoristas de Popular.

La lógica es que está compensación se realice por un arbitraje para analizar caso por caso y que se compensen con algunas acciones de Santander o con algún producto de alta remuneración, según señalan varios expertos, que recuerdan que no es la primera vez que Santander debe compensar a pequeños inversores. También recuerdan casos como el de Bankia, que recompensaron a los accionistas que acudieron a la salida a Bolsa de la entidad con la devolución de lo invertido, o a los que contrataron preferentes, a quienes se les canjeó estos títulos por acciones. Los cuotapartícipes de CAM también recibieron alguna compensación, pese a haberse puesto a cero también el precio de este producto similar a una acción.

El problema es que Popular ha sido el primer banco intervenido por el nuevo sistema del Mecanismo Único de Resolución, y la primera vez, por tanto, que los accionistas de una entidad pierden todo su capital para compensar las pérdidas del banco. De ahí que cualquier movimiento que lleve a cabo Santander, pese a ser ya el dueño de Popular y no haber recibido ayudas, debe ser consultado con Bruselas y el BCE, y se puede ralentizar cualquier decisión ante las dudas que ha provocado este proceso de intervención, aún parece que en proceso de posible revisión, según apuntan varios expertos.

La avalancha de demandas que se puedan presentar en los próximos días o semanas por los pequeños accionistas, entre los que se encuentran también unos 7.500 empleados de Popular, y grandes inversores presionan sobre Santander. Las dudas del sistema han derivado en posibles demandas ante el MUR, el FROB, o ante la antigua cúpula de Popular o, incluso puede que ante Santander. Por ello, el banco que preside Ana Botín pretende tener una solución para los accionistas de Popular en las próximas semanas y evitar así el mayor número de demandas.

Además, pretende recuperar así a los clientes que han salido de Popular y que son difíciles de recuperar si no se les compensa por la pérdida de toda su inversión en títulos de Popular, que tras ser intervenido sus acciones se quedaron a cero, sin posibilidad de recuperarse. El vicepresidente de Santander España, Juan Manuel Cendoya explicó ayer en una entrevista en la Cadena Cope que en el banco “vamos a analizar bien todas las situaciones para ver qué soluciones se pueden tomar con los pequeños accionistas que son clientes del banco y que fueron a la ampliación de capital de Popular de hace un año.

El pasado verano Banco Popular llevó a cabo una ampliación de capital con la que captó 2.500 millones de euros y con la que pretendía sanear su balance, lastrado por su exposición inmobiliaria.

En esa ampliación de capital participaron algunos de los accionistas de referencia del Popular, entre ellos la familia del magnate mexicano Antonio del Valle o la entidad francesa Credit Mutuel, pero también muchos pequeños accionistas clientes del banco e incluso buena parte de la plantilla.

Algunos clientes, además, recibieron préstamos del propio Banco Popular para financiar una compra de acciones que se ofrecían como el remedio para reconducir la maltrecha situación de la entidad.

Ahora, tras la intervención del Popular por las autoridades europeas y su posterior adjudicación al Banco Santander por el precio simbólico de un euro, esas acciones pasaron a valer cero, con la consiguiente pérdida para todos los inversores.

Banco Santander no ha concretado qué soluciones podría ofrecer, pero sí ha desvelado que estudia esas situaciones en particular, al tiempo que ha defendido que la compra de Popular es la medida más eficaz para garantizar los intereses de 4 millones de clientes.

La entidad opera con total normalidad y hay tranquilidad entre los empleados y clientes, ha resumido Cendoya, quien ha insistido también en que la compra ha evitado que los depositantes perdieran liquidez y “años y años de pleitos para recuperar su dinero”.

Otras claves

Eurogrupo. La Junta Única de Resolución (JUR), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE) informarán hoy a los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona, el Eurogrupo, sobre la intervención y posterior venta de Banco Popular.
Ampliación. Santander ha contactado ya con un grupo de bancos, entre los que están Credit Suisse y Deutsche Bank, para coordinar la colocación de su ampliación de capital por 7.000 millones de euros para equilibrar las cuentas de Popular, informa la agencia Bloomberg. Asegura además que en la operación participarán Barclays, BBVA, HSBC, CaixaBank, Sanpaolo, Mediobanca y UniCredit
 Naturhouse. El presidente de Naturhouse, Félix Revuelta, ha impulsado una plataforma de afectados por Popular que aglutina ya a 3.000 accionistas para presentar demandas colectivas contra los responsables de la caída de la entidad. Revuelta, que ha perdido 45 millones con Popular, ha creado la web www.ampopular.com

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