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Las pensiones, en 10 gráficos

Demografía, empleo y vida laboral de los nuevos jubilados son los tres condicionantes de la Seguridad Social.

Pese a la notable mejora del empleo, el envejecimiento y los mayores derechos adquiridos de las personas que se jubilan han creado un agujero anual de 18.000 millones en el sistema

  • 1¿Cuándo nos jubilamos? Prejubilaciones y jubilaciones anticipadas provocan que la edad real de jubilación siempre haya estado por debajo de la legal. La reforma de 2013 limitó la jubilación anticipada y parcial, elevando la edad real a los 64,3 años.
  • 2La losa demográfica El envejecimiento de la población es el principal condicionante del sistema de pensiones. Si se mantiene la tendencia actual, en 2031 el 31% de la población tendrá más de 64 años (ahora es el 28,8%), y en 2051 alcanzará un máximo del 68,2%. Este escenario complica sobremanera la sostenibilidad del sistema, si bien la inmigración y la entrada de más personas al mercado laboral pueden paliar la prevista escasez de cotizantes a la Seguridad Social.
  • 3Los números del sistema Menos ingresos y más gastos. En una década España ha pasado de nutrir mes a mes el Fondo de Reserva de la Seguridad Social a estar a punto de vaciarlo. La caída del empleo y el envejecimiento son los principales factores: hoy hay dos millones de cotizantes menos y un millón de pensionistas más que en 2007. Otros dos factores se añade a la ecuación, y son la calidad del empleo y la rebaja de cotizaciones. Los trabajos que se generan desde que acabó la crisis están peor remunerados que los de las personas que se jubilan. En paralelo, los estímulos a la contratación han tenido la derivada de reducir la aportación a la caja común.
  • 4El tirón del empleo, insuficiente El sistema de Seguridad Social, tras años de superávit en los que se pudo llenar la hucha de las pensiones, entró en déficit en la segunda oleada de la crisis, a partir de 2010, a medida que ésta se enquistaba, no se creaban nuevos puestos de trabajo y los desempleados veían agotarse su prestación y dejaban, por tanto, también de de cotizar. La recuperación económica ha venido con alzas del 3% en PIB y empleo, pero no ha reparado la situación de la Seguridad Social. Se crea empleo, pero con salarios más bajos que antes, y las bonificaciones lastran la recaudación de la caja común. Y con estos magros ingresos hay que financiar pensiones cada vez más altas.
  • 5Ingresos y gastos ¿De dónde sale el dinero con el que luego se pagan las pensiones? La principal fuente de ingresos del sistema son las cotizaciones sociales que pagan mensualmente los empresarios por cada trabajador y los propios empleados. Del pago de cotizaciones salen más de ocho de dada diez euros con los que se paga mensualmente la nómina de 9,3 millones de pensiones.También cotizan a la Seguridad Social tres millones de trabajadores autónomos y el resto de asalariados de Regímenes Especiales (Mar, Minería y Carbón u Empleados del Hogar). El Estado cotiza por los desempleados mientras cobran prestación contributiva o subsidio. En el lado de los gastos, la pensión de jubilación se lleva casi nueve de cada diez euros ingresados por cotizaciones.
  • 6La importancia de la fiscalidad El beneficio fiscal del que gozan los planes de pensiones privados cómo gestionan los españoles el ahorro para la jubilación. Aunque hay 7,8 millones de cuentas individuales de planes de pensiones, dos terceras partes no aportaron ni un euro en 2015 (último ejercicio con datos disponibles en la DGS). Asimismo, la mayoría del volumen aportado se hace en los límites que dan derecho a deducción: aunque muchas personas hacen pequeñas aportaciones (1,6 millones por menos de 900 euros o menos), casi la mitad de los 4.430 millones aportados están en los tramos más altos, aunque casi no se realizan aportaciones por encima de los límites. La Comisión Europea ha advertido en ocasiones de la regresividad de este beneficio fiscal, pues al tratarse de una reducción de la base imponible, una aportación de 2.000 euros a un plan ahorra fiscalmente 480 a alguien que gane 20.000 euros, y 900 a alguien que gane 100.000.
  • 7Un 37% más en 10 años Las reforma de 2013 limitó el alza de la pensión máxima y mínima a un 0,25% cada año, poniendo fin a las fuertes subidas previas a la peor parte de la crisis. Con todo, el balance en 10 años es de un alza del 29% de pensión de jubilación mínima (de 606 a 7868 euros) y del 14,6% en la máxima (de 2.245 a 2.573 euros, apenas compensando la inflación en este plazo). No obstante, la pensión media sube más rápido, un 37% de 2007 a 2016, porque los nuevos jubilados han cotizado más y tienen por tanto derecho a pensiones más altas. La pensión media ha pasado de 766 a 1.050 euros, y sigue subiendo a tasas del 2% aun después de la reforma.
  • 8Pensiones cada vez más caras Cada nuevo pensionista ha trabajado más años y, sobre todo, por una base de cotización mayor que las personas que dejan de cobrar pensión por fallecimiento. En consecuencia, aunque el número de pensionistas se mantuviese estable (no es el caso, cada vez son más), la carga financiera crece. De media, los hombres que acceden al derecho a pensión cobran 1.425,89 y los pensionistas que fallecen cobraban 1.088, un alza del 31%. En las mujeres, dada su incorporación más tardría al mercado laboral, la diferencia es del 59%: de 683 euros a 1.090 para las nuevas pensionistas.