El tren Avril de Talgo incorpora una configuración 3+2 en el reparto de asientos, inspirada en los interiores de los aviones.
El tren Avril de Talgo incorpora una configuración 3+2 en el reparto de asientos, inspirada en los interiores de los aviones.

Talgo va a por su mayor contrato exterior tras el aval de Renfe a su tren Avril

Participará en los concursos para la alta velocidad en Reino Unido y Turquía

El fabricante eleva su cartera hasta los 3.379 millones de euros

Talgo se dispone a ensanchar horizontes con su nueva plataforma de alta velocidad Avril, elegida por Renfe para ampliar la flota del AVE. Y los mercados objetivo, comentan fuentes oficiales, se encuentran tanto en Europa como en Oriente Medio y el Sudeste Asiático.

Después de imponerse a Alstom, Siemens y CAF en el concurso promovido por el operador español, que acaba de duplicar el encargo ejerciendo la opción de compra sobre 15 trenes más, la empresa que preside Carlos de Palacio busca un nuevo megacontrato. De salir adelante en Reino Unido o Turquía, mercados de máximo interés para la empresa junto a India, podría tratarse del mayor pedido en la historia del fabricante.

Se trata de balancear las fuentes geográficas de ingresos sobre una cartera actual de 3.379 millones, tras la suma de 1.280 millones en España por el suministro de 30 unidades de Avril y su mantenimiento durante 30 años. El aval de haberse adjudicado el contrato de Renfe sirve de trampolín para esta nueva andadura en el exterior, esta vez con uno de los trenes de altas prestaciones más modernos del mercado.

Londres es la primera parada para el modelo Avril, en cuyo desarrollo Talgo ha invertido 50 millones durante ocho años de I+D. El fabricante ha decidido seguir adelante en el proceso de licitación recientemente modificado por el organismo británico High Speed Two (HS2). Este ha elevado las exigencias técnicas en lo referente a impacto ambiental y consumo energético de la futura flota que rodará en una primera fase entre la capital británica y la ciudad de Birmingham. En etapas sucesivas del proyecto, los dos ramales del HS2 deben alcanzar Glasgow y Edimburgo.

El fabricante ha invertido 50 millones durante los últimos ocho años en el desarrollo de su nuevo modelo de alta velocidad

50 millones durante los últimos ocho años en el desarrollo de su nuevo modelo de alta velocidad

Dando por segura su participación en el concurso, Talgo y sus rivales deberán presentar la documentación para la precalificación antes del 29 de junio. El ente que promueve el tren de alta velocidad en Reino Unido se tomará tres meses para realizar un primer corte e invitar a presentar sus ofertas a una serie de fabricantes. Un año después, en el verano de 2018, las empresas darán presupuesto en firme, y la adjudicación definitiva se espera para finales de 2019.

“Con el tren Talgo Avril, España se convierte de nuevo en escaparate de las últimas tendencias del mercado de la alta velocidad. Seguiremos trabajando en todo el mundo para mantener nuestra posición como referente de calidad en el sector ferroviario”, declaró el presidente de Talgo tras confirmarse el pedido adicional de Renfe.

El largo camino por recorrer en Reino Unido merece el esfuerzo de más de dos años de licitación a la vista del pedido en juego: 54 trenes de alta velocidad y su mantenimiento durante 12 años. Desde HS2 se ha hecho hincapié en la demanda de un material rodante que produzca el menor impacto posible sobre la infraestructura y que reduzca al mínimo el costes de operación. Además, Reino Unido demanda el tren más rápido de Europa, capaz de rodar a 360 kilómetros por hora.

TALGO SA 5,02 -1,57%

El otro gran reto que asumirán los participantes es el de hacer lo más soportable posible la huella sonora. Fuentes cercanas a Talgo explican que el futuro tren de alta velocidad cruzará las Midlands a más de 300 kilómetros por hora, con zonas residenciales a ambos lados del trazado. De este modo, el Gobierno británico impone en su concurso unos requisitos más exigentes que la propia normativa europea.

La HS2 pide a los aspirantes al macropedido soluciones extraordinarias con la dificultad de contar con un gálibo más bajo que el de países como Japón, donde el problema del sonido se combate con pantógrafos más silenciosos para conectar los trenes con la catenaria.

Al margen de los planes en alta velocidad, Reino Unido es un mercado estratégico para Talgo en otros segmentos de negocio.

Turquía, por su parte, promete planes de inversión por más de 40.000 millones de euros a medio y largo plazo que, en el caso de la alta velocidad, pasan por la adquisición de 96 a 106 trenes de altas prestaciones. El pedido incluye una parte de producción local y otra en la que podría exigir la transferencia tecnológica por parte del suministrador escogido.

El Gobierno turco pretende duplicar los kilómetros de red ferroviaria en los próximos seis años, hasta los 25.000, y superar los 30.000 kilómetros en 2035. En la primera fase de este plan figuran 3.500 kilómetros en líneas de alta velocidad. Turquía, que invierte a través de la compañía pública TCDD, se estrenó en 2009 con una primera línea entre Ankara y Eskisehir, que fue ampliada hasta Estambul.

El modelo Avril para Renfe comenzará a producirse en 2018 en las factorías de Talgo ubicadas en Las Matas (Madrid) y Rivabellosa (Álava).

Oportunidades por 6.700 millones

- Talgo dice tener identifificados concursos por 6.700 millones de euros hasta 2019.

- Entre los hitos internacionales figura el encargo de 36 trenes de alta velocidad para la primera línea de Arabia Saudí, entre La Meca y Medina.

- Otro de los mercados estratégicos para la compañía española es Kazajistán, país para el que desarrolla un pedido de 603 coches pendulares.

- La empresa trata de competir en el segmento de los trenes regionales con la nueva plataforma Talgo EMU y entró en el segmento de la renovación de coches con un contrato con el metro de Los Ángeles.

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