Fondos y ETF que invierten exclusivamente en madera

Los bosques son un negocio a largo plazo

Nordea cifra en unos cinco billones las inversiones climáticas y medioambientales

Fondos y ETF que invierten exclusivamente en madera

Unos cinco billones de euros. Este es el dinero que mueve la inversión en cuestiones climáticas y medioambientales, según calcula la gestora Nordea. Una megatendencia que cada día coge más fuerza y se va especializando. Una de sus ramas son los bosques y todo el negocio, con matiz sostenible o no, que se mueve a su alrededor.

“Invertir en compañías propietarias de bosques de madera se consideró durante mucho tiempo un negocio exclusivo de grandes inversores institucionales”, asegura Christoph Butz, cogestor de Pictet Timber, un tipo de inversión que hoy en día está al alcance de cualquiera, gracias a unos cuantos fondos de grandes gestoras como el mencionado.

Estamos hablando de un tipo de inversión centrada en un tema “de carácter sostenible, concentrado en compañías que pueden facilitar la resolución de problemas medioambientales a largo plazo, con impacto socioeconómico”, resalta Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM para Iberia, lo que aporta atractivo a cierto perfil de ahorrador.

Comprar compañías propietarias de bosques fue durante mucho tiempo negocio exclusivo de grandes inversores institucionales

Christoph Butz,cogestor del Pictet Timber

Asimismo, “al ser una inversión basada en megatendencias, facilita ser innovador respecto a la asignación de activos tradicional basada en índices globales. Con horizonte de inversión a medio y largo plazo, complementa la exposición en renta variable global”.

Si nos fijamos en uno de los más fuertes, el Pictet Timber (18% de rentabilidad a un año), efectivamente centra sus inversiones en la cadena de valor de la madera, con preferencia por empresas con fuerte exposición a recursos forestales. “El descuento de estas compañías determina en gran parte su peso en la cartera, además del análisis fundamental. Se trata de empresas propietarias o con acceso privilegiado a bosques, donde los árboles crecen en tamaño y valor con el tiempo, independientemente de las condiciones económicas, especialmente en países donde la tierra es escasa”, explican.

Laura Donzella, responsable de ventas de Nordea AM para Iberia y Latinoamérica, pone como ejemplo el Nordea 1-Global Climate and Environment, con el que están posicionados en dos empresas principales: West Fraser y Weyerhaeuser (anteriormente Plum Creek), que se sitúan entre los principales productores de madera sostenible en Norteamérica.

“Estas compañías muestran un firme compromiso con el cultivo y la recolección de forma sostenible para maximizar el valor del terreno y producir una oferta sostenible de fibra de madera para sus clientes. Esto va de la mano con la atención por proteger la diversidad biológica, las necesidades de reconstrucción, la calidad del agua y otros servicios de los ecosistemas”.

Y es que no se puede hablar de atractivo inversor sin mencionar el papel que juegan los árboles en la lucha del cambio climático. Es precisamente en esa relación en la que se basa buena parte de su interés.

Otras inversiones

ETF también. No solo los fondos de inversión se han visto atraídos por la madera; otro producto de inversión, los ETF o fondos cotizados, hacen su apuesta. El iShares Global Timber & Forestry ETF, por ejemplo, replica un índice compuesto por valores de renta variable global del sector forestal y de madera, con acciones de empresas que fabrican productos forestales, agrícolas, papel y materiales de embalaje. Ofrece una rentabilidad a un año del 24%.El Guggenheim MSCI Global Timber ETF, por su parte, acumula un rendimiento del 16% a 12 meses gracias a seguir el MSCI ACWI IMI Timber Select Capped Index. Este índice está formado mayoritariamente por compañías estadounidenses propietarias o gestoras de bosques, así como por empresas dedicadas a productos que utilizan la madera como materia prima. Invierte también en países emergentes.

Bosques Naturales. Hace unos años proliferaron en España negocios que proponían la compra de uno o varios árboles plantados por una empresa especializada, que los cuidaba durante años para ser cortados y vender la madera. Prometían una rentabilidad media anual del 11%, según las proyecciones realizadas con los precios históricos de la madera. Bosques Naturales fue de las más activas; sin embargo, hoy acumula centenares de denuncias de accionistas que vieron en la compañía un esquema similar al que causó la intervención de Fórum Filatélico.

Pero también hay que hablar de consumo para explicar su potencial: “La demanda de madera se ve impulsada por el crecimiento demográfico y aumento del PIB per cápita, pues las personas más ricas consumen más fibra. De hecho, la evolución del negocio de las empresas fabricantes de fibra desde 1965 está claramente relacionada con el aumento demográfico.

Además, la demanda está muy vinculada a construcción, sobre todo del mercado inmobiliario”, argumenta Christoph Butz, cogestor del Pictet Timber. Asimismo, “sorprende que en los últimos años ha llegado a haber fuerte demanda de fibra en emergentes, Asia-Pacífico y especialmente China, el mayor importador de madera del mundo, por encima de Japón”.

¿Se trata de inversiones socialmente responsables? No necesariamente; no obstante, es común que se haga algún guiño. Por ejemplo, los responsables del Pictet Timber aseguran que no invierten en empresas que participan en prácticas forestales ilegales o no sostenibles.
Sin embargo, esta, como cualquier inversión, no es nunca segura.

En opinión de la gestora internacional Schroder: “El medioambiente, en su conjunto, presenta buen potencial de crecimiento atractivo a largo plazo”. Pero, apuntan, esto no significa que “la inversión en oportunidades medioambientales dé lugar necesariamente a unos resultados positivos. En ocasiones, la rentabilidad de las inversiones puede discrepar considerablemente de la trayectoria del crecimiento a largo plazo, como ha dejado claramente patente el rendimiento de la renta variable emergente en los últimos años”.

Para la gestora, que cuenta con el Schroder ISF Global Climate Change, “es mucho más importante pensar en las perspectivas para el rendimiento de cualquier empresa, tanto si se dedica a aspectos medioambientales como si no, así como en la posibilidad de que los resultados futuros superen las expectativas”.

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