Toshiba y Western se acercan a un acuerdo por la unidad de chips

La venta de la división de los japoneses es fundamental para ambos

Los nipones necesitan efectivo, y para los de EE UU es básico diversificar producción

Toshiba y Western Digital tienen objetivos diferentes pero un interés común. Los japoneses necesita efectivo rápidamente mientras que los de EEUU esperan comprar su unidad de chips a bajo precio. Pero Toshiba quiere certidumbre y Western no puede permitirse el lujo de que otro rival se lleve el premio. Western ha ofrecido 16.000 millones de euros, según el Japan Times.

La quiebra de Westinghouse, la filial nuclear americana de Toshiba, ha provocado una frenética lucha por dinero en efectivo que está obligando a la compañía a subastar su unidad de semiconductores. La empresa opera su principal planta de chips de memoria flash conjuntamente con Western, que afirma que los términos de la joint venture le otorgan derechos de negociación exclusivos. Toshiba argumenta que no es así, y recuerda que Western adquirió su participación al comprar SanDisk en 2015.

Western ha iniciado un proceso de arbitraje en San Francisco, que podría durar un año o dos, y la incertidumbre puede alejar a otros postores. La oferta de Western también muestra que no puede permitirse esperar a que la unidad de chips caiga en su regazo. Sus raíces están en la producción de discos duros para ordenadores, y la industria avanza sin tregua hacia memorias flash más pequeñas, rápidas y potentes. La compra de la unidad de Toshiba le daría más control sobre su destino.

Puede que las ofertas rivales no sean tan atractivas como parecen. La taiwanesa Hon Hai Precision (Foxconn) ofrece unos apetitosos 24.000 millones de euros, pero es poco probable que el Gobierno nipón apoye la oferte. La compañía tiene la mayor parte de su fabricación en China, lo que generaría preocupación por posibles fugas de propiedad intelectual. Una compra por parte de una entidad de capital privado o la firma de chips Broadcom, provocaría probablemente un recorte de costes y un menor gasto de capital, lo que representaría un riesgo para el socio estadounidense de la unidad.

La oferta de Western es baja, pero cumple con el precio mínimo establecido. Puede que la disputa continúe –y tal vez produzca una oferta mejor de Western–, pero ambas partes avanzan hacia un acuerdo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

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