El puzle del petróleo requiere otro acuerdo de la OPEP

El cártel podría alargar sus recortes de producción para sostener los precios

El crudo no convencional de EE UU es una realidad con la que tendrá que convivir

Un trabajador revisa la válvula de una tubería de petróleo en un yacimiento de Nikolo-Berezovka (Rusia), propiedad de la empresa estatal Bashneft.
Un trabajador revisa la válvula de una tubería de petróleo en un yacimiento de Nikolo-Berezovka (Rusia), propiedad de la empresa estatal Bashneft.

La OPEP podría tener que hacer recortes de producción más profundos si quiere resolver su problema de precios. La recuperación que siguió al acuerdo de noviembre para eliminar 1,8 millones de barriles de petróleo por día de la oferta global ha durado poco. Los precios se han desplomado, las existencias se mantienen muy altas y el crecimiento de la demanda es tibio. Un reavivamiento de la perforación en EEUU complica aún más el rompecabezas. La solución simple sería eliminar más barriles de la oferta y ceder cuota de mercado, pero podría ser difícil llegar a ese compromiso.

La opción más fácil para la OPEP y otros proveedores importantes, como Rusia, es prolongar las restricciones actuales. El ministro de Petróleo de Arabia Saudí, Khalid al-Falih, insinuó el lunes que alargar los actuales niveles de producción al próximo año sería el resultado más probable de la reunión del cártel en Viena a finales de este mes. Pero podría no ser suficiente para elevar los precios, que han caído casi un 14% este año y están en torno a los 49 dólares/barril.

Insólitamente, los miembros de la OPEP han cumplido casi totalmente con las cuotas actuales, lo que sugiere que hay margen para nuevas reducciones. Eso rebajaría la participación del grupo en el mercado global (el 32% en marzo). Pero seguiría siendo cómodamente el productor dominante. Eliminar más oferta también abordaría el problema –más importante– de las pertinazmente altas existencias mundiales. Aunque el volumen de crudo en almacenamiento comercial en los países de la OCDE cayó a poco menos de 3.000 millones de barriles en febrero, es casi 270 millones más alto que el promedio de cinco años. Es poco probable que los precios suban significativamente más mientras no se drenen los tanques.

La otra barrera para un nuevo acuerdo es el riesgo de que el petróleo no convencional de América del Norte contrarreste los recortes de la OPEP. La producción en EEUU ha subido un 4% este año. Pero el shale es una realidad con la que el cártel tendrá que convivir. Si quiere impulsar los precios por encima del umbral de 55 dólares por barril que muchas de las economías de sus miembros requieren, tendrá que llegar a un nuevo acuerdo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

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