La cadena hotelera B&B seguirá creciendo en Madrid y Barcelona

Prevé abrir dos nuevos inmuebles en 2018 en las dos grandes capitales

Los ingresos se disparan un 50% hasta abril, gracias a la mejora de la demanda

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Jairo González, consejero delegado de B&B en España y Portugal.

Seis meses después de la compra de Sidorme por parte del grupo francés B&B, el consejero delegado de la compañía en España y Portugal, Jairo González, constata que la decisión de exportar el modelo de hoteles económicos, de una y dos estrellas, bien comunicados y situados en la periferia de las grandes ciudades a España ha sido un gran éxito. “Las ventas durante el primer trimestre han crecido un 50% si sumamos los inmuebles de Sidorme y de B&B”, apunta González en una entrevista con Cinco Días. Sidorme cerró el pasado ejercicio con una cartera de quince hoteles, 15 millones de facturación y un beneficio de 5 millones de euros.

En la actualidad, la compañía, tras unir todos los activos, dispone de una cartera de 20 hoteles, tras la incorporación en el último ejercicio de tres hoteles en Madrid y otro en Vigo y las previsiones pasan por incorporar otros dos el próximo ejercicio, uno en Barcelona y otro en Madrid. “Nuestro principal reto pasa por manejar el equilibrio entre crecimiento y rentabilidad para evitar lo que le ha sucedido a otras empresas del sector. Tenemos que ser conscientes que nuestro foco está en hoteles económicos de diseño”, señala González. “Dormir y seguir. Nuestro cliente tipo es que se paga la factura de su bolsillo o el que tiene una dieta muy ajustada”. En todos los establecimientos se ha detectado un repunte de la demanda de turistas nacionales y extranjeros, aunque ha sido especialmente llamativo el incremento del hotel situado en Oiartzun (San Sebastián). “Estamos beneficiándonos del efecto positivo de la marca BNB en el norte de España, muy conocida por los turistas franceses”, remarca.

Apartamentos turísticos

Además de los hoteles, B&B también gestiona apartamentos turísticos, como sucede en el inmueble situado en la calle Fuencarral en Madrid. “Lo gestionamos de forma totalmente profesional”, dice. González no esquiva el debate suscitado por el conflicto entre los hoteleros y plataformas como Airbnb o HomeAway que comercializan pisos turísticos, como Airbnb. “Airbnb no es competencia, es un canal, no es una cadena hotelera. A mí me encantaría vender en Airbnb y a todos los hoteleros también”, resalta el consejero delegado de B&B. En su opinión, la clave para gestionar este conflicto es diferenciar usos particulares y profesionales.

“El problema se produce en dos situaciones: cuando tienes viviendas y quieres cambiar el uso para hacer pisos turísticos y cuando en un mismo espacio conviven vecinos y turistas”, señala. En su opinión, la solución pasa por legislar para diferenciar ambos usos y establecer obligaciones y limitaciones. Algo que ya han intentado Madrid y Canarias que, sin embargo, han visto como los tribunales superiores de Justicia les han obligado a rectificar. “Las administraciones que legislen en esta materia tienen que ser muy cuidadosas con los defectos de forma que son los que han tumbado sus leyes”, apunta. Además considera que si todas las legislaciones autonómicas conculcan la ley superior (la ley de arrendamientos urbanos), “lo que hay que hacer es cambiar la ley superior”.

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