Desesperada autoayuda de Popular

Solo quedan las opciones de un rescate interno o una fusión apoyada por el Estado

Los mercados podrían estar esperando la primera opción

Banco Popular
Sucursal de Banco Popular.

El plan de autoayuda de Banco Popular parece desesperado. El presidente, Emilio Saracho, ha admitido que necesita más capital y no descarta una venta. Pero una ampliación sería demasiado dilutiva, y el tóxico balance puede desanimar a un posible comprador. Eso deja las opciones de un rescate interno o una fusión apoyada por el Estado.

Saracho ha declarado lo que en gran medida ya sabían los inversores: salir del paso ya no es viable para el banco, que está en pérdidas, y que ha visto caer las acciones más de un 80% en dos años.

Una reciente auditoría interna reveló la necesidad de corregir las cuentas del año anterior, lo que podría afectar negativamente a una ya muy lúgubre posición de capital. Los analistas de KBW reconocen que la vigilada ratio de capital común Tier 1 podría ser del 7,5% fully loaded, significativamente menos que la de sus pares europeos y lo suficientemente baja como para molestar a los reguladores.

Las dos soluciones de Saracho son problemáticas. Incluso si las ventas de activos mejoran el capital en un par de puntos, KBW calcula que el banco necesita 4.000 millones (su valor de mercado es 3.000 millones). Una emisión de derechos con un descuento del 40% significaría entregar 25 acciones por cada una de las existentes, prohibitivamente dilutivo para los inversores que no apoquinen. Una venta es igualmente difícil. Asumiendo que el banco pueda reunir el 5% de ROE que prevemos para 2018 y un 11% de coste de capital, valdría considerablemente menos que su valor patrimonial posrecapitalización de unos 7.000 millones. Por supuesto, BBVA, Santander o Caixabank podrían esperar desbloquear el valor mediante sinergias, pero tendrían que ser enormes.

Eso deja dos opciones: un rescate interno o una fusión con ayuda estatal, en el que los reguladores asegurarían al comprador contra pérdidas. El coste de garantizar la deuda a cinco años de Popular se ha disparado en los últimos meses, lo que implica que los mercados podrían estar esperando la primera opción, mientras que el Banco de España está considerando tomar medidas si la situación no se ha resuelto en verano. En cualquier caso, las opciones parecen cada vez más limitadas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

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