El autónomo, en realidad, preferiría ser asalariado

Con la mejora del empleo, muchos autónomos reconocen que preferirían ser asalariados.

autónomo

Montar un negocio como autónomo se ha convertido en una de las salidas laborales más recurrentes en los últimos años. La falta de oportunidades durante la crisis, ha provocado que muchos emprendedores hayan optado por esta vía para encontrar un trabajo.

Sin embargo, el empleo en España está repuntando. El pasado año se han firmado 1.205.731 contratos de trabajo con la empresa de selección de personal, Infojobs. Según el último estudio realizado por la compañía, en 2016 se han firmado un 45% más de contratos que el año anterior, lo que pone de manifiesto que el mercado del empleo va en aumento. Las empresas necesitan personal, y los trabajadores pueden encontrar nuevos puestos.

Según el análisis de Infojobs, el 24% de esos contratos, además, fueron indefinidos, por lo que el empleo estable también se afianza en nuestro país. Si nos fijamos en los puestos de trabajo, los que más estabilidad tienen son aquellos empleos considerados transversales, es decir, aquellos que sirven para empresas de cualquier sector: informática, finanzas, comerciales, etc.

Los autónomos dejan de serlo cuando pueden

Entonces, llegados a este punto en el que hay nuevas oportunidades laborales, ¿qué hacen los autónomos cuando tienes posibilidad de trabajar como asalariados? ¿Buscan trabajo o se mantienen al frente de sus negocios? Pues cuando se tiene la posibilidad, buscan pertenecer a una empresa.

Según un informe elaborado por el CIS, seis de cada diez españoles prefiere el trabajo asalariado a ser autónomos. Un ejemplo de una autónoma que ha vuelto al mundo laboral es Nausica Riccio, que actualmente trabaja en Lidl. Ella era autónoma, tenía una consultoría dedicada a ofrecer trabajo a españoles del sector sanitario que quisieran vivir en Alemania. Durante 10 años fue trabajadora por cuenta propia, e, incluso llegó a tener a tres empleados a su cargo. Sin embargo, una vez que su situación personal ha cambiado, ha buscado estabilidad. Riccio hoy día tiene familia y más responsabilidades. Por lo tanto, decidió buscar trabajo en una empresa para encontrar “estabilidad, un proyecto en el que centrarme, horarios e ingresos estables y, en definitiva, el “paraguas” que sólo una gran empresa puede ofrecer”.

Los autónomos siguen pensando que llevar un negocio propio no es tan sólido como pertenecer a una empresa. Especialmente cuando se tiene una familia, o se llega a una determinada edad, los autónomos prefieren trabajar para una compañía. El espíritu emprendedor parece tener fecha de caducidad, y la incertidumbre en la que se vive constantemente siendo tu propio jefe hace “complicado planificar (…). Además, en muchas ocasiones te sientes “en tierra de nadie”, que no perteneces a ninguna estructura organizativa (…), llega diciembre y todo tu entorno tiene cena de Navidad de empresa menos tú”, tal y como subraya Nausica.

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