Escándalo financiero

La liquidación de Banco Madrid encalla a los dos años de su intervención

El juez estudia declarar concurso culpable

Fachada de la sede de Banco Madrid.
Fachada de la sede de Banco Madrid.

Banco Madrid cumple dos años desde su intervención con el proceso de liquidación en suspenso. Tal día como hoy, hace ahora dos años, un tormentoso escándalo de blanqueo de capitales se desató en Andorra cuando la administración de EE UU acusó a Banca Privada de Andorra (BPA) de blanquear dinero para redes internacionales del crimen.

El nubarrón tardó apenas unas horas en llegar a la capital española, donde las dudas se cernieron sobre su filial Banco Madrid, que el Banco de España no tardó en intervenir. La situación, agravada al trascender que también se investigaba a la filial española por presunto lavado de dinero, acabó por desatar el pánico entre los clientes y llevó al juez a decretar el concurso de acreedores ante el riesgo de insolvencia. 731 días después, los acreedores siguen esperando a cobrar buena parte de su deuda y la Justicia aún no ha aclarado si hubo delito.

El proceso parecía encauzado a mediados del año pasado. Tras una serie de pulsos con los partícipes de los fondos, que exigió la intervención de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la administración concursal, que ejercen las firmas Legal y Económico y a Data Concursal, logró el visto bueno del titular del juzgado de lo mercantil número 1 de Madrid, el juez Carlos Nieto, para comenzar a saldar deudas. En los últimos meses, Banco Madrid ha abonado a los 15.685 acreedores (incluyendo 287 exempleados) cerca del 50% del montante adeudado. Unos 180 de los 400 millones que se les deben.

El proceso, sin embargo, acaba de quedar en suspenso ante una reclamación de la Mutua Previsión Sanitaria Nacional (PSN). Desde la firma aclaran que al ver cómo el resto de acreedores comenzaban a cobrar preguntaron por los 900.000 euros sobre los que tenían derecho y de los que de momento solo habían percibido 100.000 avanzado por el Fondo de Garantía.

La administración concursal contestó entonces que de dicha cuantía debía descontarse el impacto sufrido por Banco Madrid al romper la mutua los acuerdos comerciales que mantenían tras su intervención. PSN, que alega que también sufrió costes, sostiene que este asunto trasciende el concurso y acudió al juzgado. El juez, según fuentes conocedoras del proceso, mantiene en suspenso ahora la liquidación hasta que la Audiencia Provincial aclare qué cuantía tiene derecho a percibir PSN.

Pero la justicia tiene entre manos otra decisión que puede dar un mayor giro al asunto: la petición del fiscal de que se declare el concurso de acreedores culpable, que supondría que los gestores de Banco Madrid deben responder de las deudas pendientes con los acreedores al haberse detectado irregularidades. Desde el entorno de la firma aseguran que pese al tiempo transcurrido las pesquisas sobre el presunto blanqueo de capitales persisten y podrían dar lugar a una causa penal en paralelo.

A falta de que el concurso se reactive, la situación de bloqueo impide seguir liquidando los activos inmobiliarios que le restan a Banco Madrid. La administración concursal tiene pendiente saldar un lote valorado en unos 30 millones de euros pero que previsiblemente se venda por una cuantía inferior tras fracasar los primeros intentos de subasta.

Vendidos estos activos, los administradores concursales conocerán ya la liquidez disponible para atender a los acreedores, a los que esperan resarcir por cerca del 80% de sus derechos de cobro. La cifra definitiva está por ver.

La administración concursal ya logró saldar uno de los activos más valiosos de Banco Madrid: su gestora. Esta fue subastada y adjudicada en abril del año pasado. Sin embargo, la venta se cerró el pasado 20 de febrero. El ganador de la puja fue Trea Asset Management, que ha llegado a un acuerdo con el fondo de capital riesgo estadounidense Lovell Minnick. Este entrará en su capital para financiar la compra. El cierre de la operación ha supuesto la inyección de 16,5 millones al concurso. La administración concursal tasó la gestora entre 14 y 26 millones de euros, con una puja mínima de 13,8 millones.

Por otra parte, la gestora de Banco Madrid tiene bajo su tutela los 24 fondos comercializados por BMN, que suman un patrimonio de más de 1.000 millones. Pero llegó a gestionar más de 3.500 millones, sumando el dinero de los fondos con la marca Liberbank y los propios del desguazado banco privado. Esto llevó a los administradores a rebajar sus pretensiones más elevadas, si bien en la puja participaron Santander AM, Imantia y la británica StormHarbour. Liberbank, por su parte, pagó tres millones a los administradores para recuperar su firma de gestión de activos, aproximadamente el 10% del precio al que la traspasó a Banco Madrid en marzo de 2013.

BPA, un negocio a salvo y 11 causas judiciales

A diferencia de lo ocurrido en España, donde la libertad dada a los clientes de Banco Madrid dio lugar a una fuga de capitales que requirió liquidar la entidad, el bloqueo absoluto de Banca Privada de Andorra (BPA) permitió llevar a cabo una auditoría que separara el grano de la paja dando viabilidad al negocio bancario fuera de sospecha. Así, tras dejar en suspenso la situación de un millar de clientes de BPA, pendientes de justificar sus fondos en la entidad o de enfrentar las consecuencias judiciales de las irregularidades detectadas, el resto de los activos y clientes del banco fueron traspasados a una nueva firma bautizada como Vall Banc. En aras de recuperar la credibilidad de la plaza financiera andorrana, la entidad fue objeto de un concurso en el que resultó ganador el fondo de inversión J. C. Flowers. La operación permitió a los 28.000 clientes de BPA recuperar su dinero y acceder a él con una serie de restricciones –límites en la retirada de efectivo– que han ido levantándose en los últimos meses hasta lograr ya una operativa normal. La entidad, eso sí, mantiene un pulso abierto por recuperar 500 millones de euros de inversiones de renta variable bloqueados en Credit Suisse.

En el plano judicial, los máximos accionistas de la entidad, los hermanos Higini y Ramón Cierco, así como el consejero delegado de BPA_y_Banco Madrid, Joan Pau Miquel, que acaba de ser liberado tras casi dos años de prisión provisional, mantienen su pulso con la justicia andorrana. En total, existen ahora mismo 11 causas judiciales en torno al escándalo BPA, que incluyen las investigaciones cruzadas con la mafia china de Gao Ping, el ruso Petrov o las conexiones con el cartel de la droga de Sinaloa.

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