Sector financiero

La banca española da un giro a su presencia internacional

BBVA sale de China para impulsar su presencia en Turquía y Sabadell vende su filial en EE UU para reforzarse en Reino Unido y México

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El presidente del Banco de Sabadell, Josep Oliu, durante la presentación en Barcelona de los resultados del grupo correspondientes al ejercicio 2016. EFE/Archivo EFE

La banca española ha decidido poner bajo revisión gran parte de su presencia internacional. La penalización en el capital de sus filiales en el extranjero están provocando que se cuestionen algunos de sus negocios fuera del país para potenciar otros. Este es el caso de Sabadell, BBVA, CaixaBank, Bankinter, Popular y en menor medida Santander.

Las duras exigencias de capital por parte de los supervisores, unido a las necesidades de seguir saneando los balances del lastre del ladrillo, y con un negocio que aún debe esperar algún tiempo para que los tipos de interés reviertan en un aumento de los márgenes de intereses, han llevado a la banca española a revisar su estrategia internacional.

En menos de un año, de hecho, casi toda la gran banca ha modificado sus proyectos en mayor o menor medida. El último que ha anunciado un giro en su estrategia internacional ha sido Banco Sabadell. La entidad que preside Josep Oliu anunció a última hora del martes la venta de su filial de banca comercial en Estados Unidos Sabadell United Bank por 967 millones de euros, lo que le ha supuesto unas plusvalías de 447 millones de euros, además de una participación de hasta el 4,9% del capital de IberiaBank (el comprador). Pero, además, ha conseguido incrementar su ratio de capital en 100 puntos básicos, para situar su fully loaded (ratio en el que se incluyen todas las exigencias de Basilea III de 2019) del 12% al 13%.

A finales de diciembre el banco también vendió lo que le quedaba en el portugués BCP, donde llegó a ser uno de sus principales accionistas.

La idea de Sabadell es aprovechar los elevados precios que se están pagando ahora en EE UU por los bancos (la transacción se ha hecho a 1,95 veces el valor en libros) para vender allí e impulsar sus filiales en otros países donde considera que tiene más posibilidades de crecer, como es en Reino Unido, donde tiene TSB, en México, donde tiene una pequeña franquicia que pretende desarrollar o incluso en España, aunque no sea este año.

Otro banco que ha revisado en los últimos días su posición internacional ha sido BBVA. Esta entidad anunció el pasado 16 de febrero que vendía el 1,7% de de CNCB y ponía así fin a su aventura en China, donde entró hace 10 años. Pocos días después, el 22 de febrero, comunicaba la compra de otro 9,95% del banco turco Garanti por 859 millones, con lo que ya controla el 49,85%.

CaixaBank cuenta por primera vez con una filial internacional, el luso BPI, banco en el que tenía desde hacía años un 44,5%, pero solo podía ejercer el voto por el 20% de su capital. Ahora, tras la opa que lanzó el pasado año y finalizó el 8 de febrero, la entidad española controla el 84,5% del quinto banco de Portugal. De momento, y parece que por una larga temporada, CaixaBank no tiene intención de explorar nuevos mercados y se centrará en el país luso y en España.

Bankinter, firma que nunca había salido del mercado doméstico, también optó el pasado año por extender su modelo a Portugal. La pasada primavera asumió el control de los negocios de banca de particulares, privada, corporativa y de seguros de vida adquiridos a Barclays en Portugal y cuya integración está a punto de concluir.

Santander también decidió crecer en Portugal con la compra en julio del pasado año de una pequeña entidad en dificultades. Santander Totta, la filial lusa del grupo que preside Ana Patricia Botín, adquirió Banco Internacional de Funchal (Banif), por la que recibió ayudas públicas. Santander es el único banco en Portugal que mantiene el ritmo de crecimiento de beneficios. En 2016 ganó 399 millones, el 33% más, pese que la situación de la banca lusa no es la más idónea en los últimos años. Santander también apostó el pasado año por Argentina, país en el que adquirió un pequeño banco.

Popular no tiene posibilidades de crecer en el exterior, pese a que uno de sus objetivos del pasado era que el 30% de sus beneficios procedieran de su negocio internacional. Con una filial en Estados Unidos, TotalBank, otra en Portugal y presencia en México a través del 24,9% del grupo Bx+, tiene todo en venta. Su objetivo no es solo sacar plusvalías, sino sobre todo mejorar sus ratios de capital. Con estas ventas podría incrementar en unos 200 puntos básicos su ratio de capital.

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