Editorial

Un gigante del motor europeo

La decisión de PSA y General Motors (GM) de abrir “nuevas vías de cooperación y sinergias”, entre las que figura la posible compra por parte de PSA de Opel y Vauxhall –división europea de GM– podría crear un gigante europeo del motor. El anuncio de ambas compañías elevó ayer la cotización de PSA un 4% en Bolsa, pese a que Opel no es rentable en Europa desde hace años y podría provocar en la francesa problemas de sobreproducción. Aún así, la operación tiene ventajas para ambos grupos. Por un lado, situaría a PSA como segunda automovilística europea, solo por detrás de VW, y le permitiría aumentar sus economías de escala, reducir costes y acceder a la ingeniería y la tecnología de vehículos eléctricos de Opel. Por otro, facilitaría a General Motors una salida limpia de Europa. La operación, además, resulta especialmente importante para España, donde PSA y GMposeen plantas con proyectos conjuntos. Las factorías han recibido inversiones millonarias, fruto del esfuerzo de reducción de costes y de aumento de competitividad que ha realizado en los últimos años la industria española del motor. Ello supone que si PSA adquiere Opel y gana músculo y potencia en el mercado europeo, España estará excelentemente situada y preparada para beneficiarse de esa unión.

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