Colocación de deuda

Santander estrena una nueva deuda que absorbe pérdidas

Ha recibido una demanda de 4.250 millones de euros, y ha rebajado su precio a 120 puntos básicos más el midswap

La presidenta del Santander, Ana Botín, y el consejero delegado, Jose Antonio Álvarez, durante la rueda de prensa de los resultados de la entidad en 2016.
La presidenta del Santander, Ana Botín, y el consejero delegado, Jose Antonio Álvarez, durante la rueda de prensa de los resultados de la entidad en 2016.

Santander captó ayer 1.500 millones de euros de deuda senior con capacidad de absorber pérdidas, denominada non preferred. Esta emisión es novedosa en el mercado español y en Europa si se tiene en cuanta que se ha realizado en un país que no cuenta con una normativa que regula este tipo de emisiones, como es el caso de España. Esta deuda permite aumentar el colchón de capital de la entidad como exigen las normas de Basilea III que entran en vigor el 1 de enero de 2019.

Se trata de una emisión a cinco años de deuda senior non preferred, que ha salido a 120 puntos básicos más el midswap, la referencia para este tipo de emisiones, frente al rango inicial de 135 puntos básicos. La demanda ha sido muy elevada, hasta 4.250 millones de euros, en gran parte procedente de inversores institucionales internacionales. Francia, con el 26%, ha sido el país que más ha demandado la nueva deuda de Santander, seguido de Alemania y Austria, con el 15%, lo mismo que los inversores españoles. Asia ha reclamado un 2%.

Fuentes del mercado aseguran que puede que ING también haya emitido esta deuda non preferred sin que Holanda lo haya legislado aún. Entre 2017 y 2018 Santander tiene previsto emitir entre 43.000 y 57.000 millones de euros, para cumplir con las exigencias de capital que a partir del 1 de enero de 2019 tendrán que cumplir los 30 mayores bancos del mundo. Estos bancos sistémicos tendrán que contar desde esa fecha con un colchón de capital anticrisis que cubra un 16 % de sus activos ponderados por riesgo (APR), según estableció el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés) en noviembre de 2015; un porcentaje que se elevará al 18% en 2022.

Todo ello con el objetivo de que, en caso de quiebra, sean los inversores y accionistas de la entidad los que paguen la factura en lugar de los contribuyentes de un país, como ocurrió con los rescates bancarios en la reciente crisis económica y financiera.

Del importe global que prevé emitir Santander en dos años, entre 28.000 y 35.500 millones será en deuda senior non preferred..

El consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, ya explicó el pasado 25 de enero en la presentación de resultados de la entidad, que el objetivo de la firma es adelantarse no solo a la entrada en vigor en las exigencias de esta deuda senior non preferred en enero de 2019, sino también a la aprobación de la legislación española. En diciembre, de hecho, el mercado no esperaba las primeras emisiones de deuda senior non preferred hasta marzo de este año. Al margen de la emisión colocada ayer, Santander ha emitido 2.250 millones de euros en los primeros días de 2017. De ellos, 1.000 millones fueron deuda subordinada que también computa como vía para absorber pérdidas. El mercado considera un éxito la colocación de deuda senior non preferred de Santander.

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