El divorcio de Reino Unido y la UE

El 'brexit' duro acercará a la libra a la paridad con el euro

Los expertos no prevé grandes avances en la negociación este año por la intensa agenda electoral en la zona euro

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Reuters

La primera ministra británica Theresa May mostró ayer con claridad las cartas que prevé jugar Reino Unido en el proceso de salida del país de la Unión Europea, que se prevé tortuoso. Planteó un brexit duro en un discurso combativo, incluso con amenazas de guerra comercial y de crear una suerte de paraíso fiscal en Gran Bretaña si la UE adopta una postura hostil a las demandas británicas. Su planteamiento de partida es de máximos, con el objetivo de lograr el mejor acuerdo comercial posible para el país estando ya fuera del mercado único y pasando por alto que la UE no estará dispuesta a una negociación benévola con un país que decide abandonar el club y que prevé cerrar sus fronteras a la inmigración europea.

La partida no ha hecho más que empezar, aunque al menos los inversores ya han eliminado una de las grandes incertidumbres que pesaban sobre el brexit, una vez confirmado que el divorcio de la UE será total. El discurso de May provocó como reacción inicial una subida de la libra, la mayor en un día desde 2008. “El mercado se quedó con la perspectiva más a corto plazo y la idea de que el Parlamento británico someterá a votación el acuerdo final de ruptura con la UE”, explica Javier Urones, analista de XTB Traders. Esa votación abre la posibilidad a que el ejecutivo británico tenga que suavizar algunos aspectos y hacer algunas concesiones pero, según advierten los expertos, no cambia la realidad de fondo y es que Reino Unido ha optado por la ruptura total, con las consecuencias inevitables que ello tendrá para la libra y la economía británica. 

"La reacción de ayer de la libra fue exagerada y tiene que ver con que las posiciones bajistas de esta divisa frente al dólar están en máximos", añade Pedro Servet, responsable de divisas de Citi en España.

Tras el repunte de ayer, la divisa británica vuelve hoy a perder terreno ligeramente frente al euro, un 0,63%, y el dólar, un 0,9%. “Aunque ahora tenemos claridad sobre las pretensiones de Reino Unido, cómo se llevarán a la práctica sigue siendo una incertidumbre y un gran desafío de cara a la negociación”, resume HSBC, que añade que el mensaje de brexit duro mantendrá la presión a la baja sobre la libra. Añade además que, como consecuencia del derrumbe de la divisa, las expectativas de inflación se están disparando en Reino Unido, ya que los productos importados serán más caros para el bolsillo de los británicos. El dato de cierre de 2016, con un alza de precios del 1,6%, es ya el más elevado desde julio de 2014. 

“La mayor inflación no será compensada por un mayor crecimiento económico. El sector financiero y empresarial adoptará una postura de “esperar y ver” de cara a realizar inversiones hasta que haya más claridad sobre los detalles de los futuros acuerdos comerciales”, señala el banco británico, que ya ha avanzado que el brexit obligará a trasladar de Londres a París el 20% de su negocio.

Julius Baer también comparte una visión bajista para la libra, reflejo de la incertidumbre una vez que el proceso para el brexit ya ha comenzado. Y advierte que “los inversores deben tener en mente que cuanto más próximas estén las conversaciones para la salida, más estridente será el tono empleado por los políticos”.

Desde el referéndum del 23 de junio pasado en que los británicos decidieron su salida de la Unión Europea, la libra se ha depreciado más del 16% frente al dólar y del 11% frente al euro. “Lo más duro para la divisa británica ya ha pasado, el mercado ya viene descontando el impacto del brexit”, reconoce Javier Urones, analista de XTB. Aun así, la apuesta por el brexit duro es en su opinión garantía de que la libra seguirá cayendo.

“Estimamos que descienda al nivel de 1,15 frente al dólar. Frente al euro es fácil que cotice en la paridad en los próximos años”, señala. Así, la libra ha pasado desde las 0,76 unidades por euro previas al referéndum a las 0,86 unidades actuales. Y se disparó a las 0,91 unidades por cada divisa europea a principios de octubre, cuando May avanzó en el congreso del Partido Conservador su plan para ejecutar un brexit duro, de salida total del mercado único europeo.

El impacto en el conjunto del mercado, más allá de las divisas, no es ya tan intenso como en los primeros momentos posteriores al referéndum pero el brexit sí será un elemento importante a tener en cuenta en 2017. “El brexit estará entre los temas dominantes en Europa este año. Ni el proceso de salida de la UE ni un acuerdo sobre la relación comercial futura estarán completados a finales de año, a pesar de que surja mayor claridad sobre las posiciones de negociación”, apuntan desde Goldman Sachs.

"Este año habrá pocos progresos en las negociaciones sobre el brexit, será un año perdido y condicionado por las elecciones que se celebran en Francia y Alemania", añade Servet, quien añade que la evolución tanto de la libra como del euro vendrá además determinada por la marcha del dólar y el alcance que las políticas de Trump tengan en su apreciación. La previsión del experto de Citi para este año es de una depreciación de la libra a las 0,90 unidades por euro. "El euro no creemos que suba más allá de los 1,08 dólares porque hay muchos factores que también pesarán a la baja sobre la divisa europea", añade.

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